5 posturas tibetanas para rejuvenecer
Las posturas tibetanas del rejuvenecimiento son un conjunto de ejercicios que pueden devolver a la persona el bienestar que sentía cuando era más joven en solo 10 semanas de practicarlos.
Se trata de posturas sencillas, similares a algunas ásanas de yoga, que se repiten varias veces seguidas y se coordinan con la respiración.
Gracias a estas posturas conseguiremos una mayor flexibilidad, lo que se traducirá en una mayor agilidad. Para obtener los mayores beneficios es conveniente realizarlas a diario.
Lo mejor es que se hagan, en un primer momento, en series de una o dos repeticiones cada día, aumentando cada ejercicio por una repetición cada semana.
Añade esta rutina a la de deporte que puedas tener y te sentirás más joven.
El secreto de estos ejercicios es que se encargan de activar y estimular todas las glándulas del sistema endocrino.
Como ya sabes, este es el responsable del funcionamiento general del cuerpo y el proceso de envejecimiento, además de actuar también sobre el peso y el hecho de ganar o perder kilos.
Indice de Contenido
De pie
El primer ejercicio se realiza de pie.
- Para ello tendrás que estar erguido, con los brazos extendidos, paralelos al suelo y las palmas hacia abajo.
- Los brazos deben estar en línea con los hombros.
- Gira en el sentido de las agujas del reloj. Como consejo, te resultará muy útil que, antes de empezar a dar vueltas, enfoques tu mirada en un solo punto.
- Cuando comiences a girar, debes seguir manteniendo la mirada sobre este punto durante el tiempo que sea posible.
Acostado
Para hacer este segundo ejercicio tendrás que estar acostado en el suelo, boca arriba.
- Extiende completamente los brazos y pon las palmas de las manos contra el suelo, manteniendo los dedos juntos.
- A continuación, levanta la cabeza del suelo metiendo la barbilla hacia el pecho.
- Para que sea más efectivo tendrás que extender las piernas sobre el cuerpo hacia tu cabeza, sin dejar que las rodillas se doblen.
- Luego tendrás que bajar poco a poco las piernas y la cabeza hacia el suelo, manteniendo siempre las rodillas rectas. Comprueba que los músculos están relajados y repite.
- No te olvides de respirar profundamente mientras levantas la cabeza y las piernas y exhala a medida que las bajas.
Arrodillado
- Este ejercicio consiste en estar arrodillado en el suelo con el cuerpo erguido. Las manos deben colocarse sobre la espalda.
- Inclina la cabeza y el cuello hacia delante, metiendo la barbilla contra el pecho.
- Luego tendrás que echar la cabeza y el cuello hacia atrás, arqueando la columna vertebral.
- En cuanto a los dedos de los pies debes doblarlos mientras te arqueas.
- Apoya los brazos y las manos contra las piernas y haz que tu cuerpo vuelva a una posición erguida para comenzar el ejercicio de nuevo.
- No te olvides de inhalar mientras arqueas la columna vertebral y exhala mientras regresas a una posición recta.
Sentado
Para hacer este ejercicio tendrás que sentarte en el suelo con las piernas estiradas hacia fuera y los pies separados.
- Con el cuerpo erguido, coloca las palmas de las manos en el suelo junto a tus nalgas.
- Acto seguido mete la barbilla hacia adelante contra la pecho, deja caer la cabeza hacia atrás todo lo que puedas.
- Luego tendrás que levantar tu cuerpo, de tal manera que las rodillas se doblen mientras que los brazos permanezcan rectos.
- Tensa todos los músculos del cuerpo y vuelve a tu posición original.
- No te olvides de inhalar mientras levantas, contener la respiración mientras tensas los músculos, y exhalar a medida que bajas.
Boca abajo
- Para llevar a cabo esta postura tendrás que acostarte boca abajo.
- El punto de apoyo serán las palmas de las manos, que colocaremos hacia abajo, contra el suelo, y los dedos de los pies, que mantendremos en posición flexionada.
- Tanto las manos como los pies deben mantenerse rectos.
- Debes poner los brazos en posición perpendicular al suelo, y la columna vertebral arqueada, de forma que el cuerpo esté en una posición de relajación.
- Tendrás que tirar la cabeza hacia atrás tanto como sea posible.
- Doblar las caderas lleva el cuerpo hacia arriba en una “V” invertida.
- Al mismo tiempo, lleva la barbilla hacia delante, metiéndola hacia el pecho.
- Tendrás que respirar profundamente mientras levantas el cuerpo, y exhalar completamente a medida que te bajas y cambias la posición.
