Esta postura conmemora el arquetipo del guerrero espiritual. Virabhadra es el nombre de un mítico guerrero de la tradición india, un avatar del dios Shiva de mil cabezas, mil ojos y mil pies. Esta figura poderosa evoca cualidades como la fuerza mental y física, la valentía y la capacidad de acción. También nos da vitalidad, decisión y enfoque.
Todas las variedades de guerreros tienen la facultad de estimular los tres chakras inferiores, relacionados con nuestra individualidad y con nuestro ser material y cuyo funcionamiento equilibrado es esencial para nuestro bienestar físico, emocional y mental. Entre sus beneficios espirituales está el equilibrio interior, la conexión con el cuerpo, la flexibilidad interior y el poder personal. Unos chakras inferiores en equilibrio son indispensables para nuestro crecimiento integral y el desarrollo de cualidades más espirituales y elevadas. Cada aspecto de nuestro ser es importante; el arquetipo del guerrero nos da lo que necesitamos para enfrentar nuestras batallas interiores.
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