Yoga para soltar.

Soltar

¿Qué es soltar?  ¿por dónde empezar a hablar de la idea de soltar? Una acción tan pequeña y tan profunda a la vez. Invisible, necesaria, liberadora.
Enseguida pienso en un opuesto: “retener”, que por contraposición la define. Según el Kybalion*, los sieste principios de sabiduría hermética, principio de polaridad, los opuestos son la misma cosa en diferente grado.
Busco “soltar” en el diccionario, rápidamente me encuentro estas acepciones:

soltar

tr.-prnl. Desatar o desceñir.
Desasir [lo que estaba sujeto].
Dar salida [a lo que estaba detenido o confinado].
esp. Dar libertad [al que estaba detenido o preso].
tr. Romper en una señal de afecto como [la risa, el llanto].
fam.Decir.
prnl. fig.Adquirir agilidad en la ejecución de las cosas.
p. ext.Abandonar el encogimiento, dándose a la desenvoltura.
Entonces, si existe la posibilidad de soltar, antes hemos sido capaces de retener, de ceñirnos a algo, de apretar y detener o apresar, de no decir o no expresar, evitar la ejecución de las cosas, por las razones que fueran.
Tan contrapuesto a todo esto es “Soltar”, una palabra que en su sonoridad y su cadencia nos invita a fluir, a dejar ir. Una palabra que nos baña de simpleza, porque justamente se asocia a la idea de “No hacer” o ” Dejar de hacer”, para que las cosas “Sean”.
Me atrevo a decir que el camino para soltar, entonces es, gran parte de la veces, “dejar de hacer” y ceder. Esto lo podemos aplicar a situaciones en la vida, a la inseguridad y a la desconfianza que oponemos a la naturaleza en la que se suceden los acontecimientos. Al creer que aferrandonos, vamos a retener, lo que logramos es evitar que suceda lo que debe suceder.

¿Que es retener en sentido psicológico?
Por naturaleza biológica, la retención es un acto más femenino, y el soltar un acto masculino**. La mujer genera nido, biologicamente debe retener su ovulo un esperma, para gestar una vida. No siempre es negativo retener, sino que es necesario ser capaces de hacerlo en cierta medida, sino estariamos perdiendolo todo, a cada instante y seria agotador no poder acumular, sumar y construir aspectos positivos, logros, experiencias.
Emocionalmente asociamos la retención en su justa medida, al poder sumar y acumular y en exceso, a la ira, la bronca, el miedo, el poseer, la avaricia, la envidia.
Físicamente respondemos a estas emociones excesivas con tensión, estreñimiento, y bloqueos físicos que pueden traducirse en infinidad de problemáticas que limitan la movilidad de la columna, en muchos casos extremos, o simplemente limitaciones y dolores musculares que nos envian un mensaje digno de escuchar.

¿Por qué evitamos Soltar?
Si es tan lindo y es tan bueno, ¿por qué es tan común que no sólo no lo hagamos, sino que hagamos lo contrario?
Seguramente una cantidad de pautas mentales y hábitos sostienen nuestra retención en varios aspectos. Hábitos y demandas propias y ajenas sobre el “deber hacer”, que cuando se extreman limitan nuestra posibilidad de “ser” una versión mas relajada y fluida de nosotros mismos, sin dejar de lado nuestras responsabilidades y esa sana excigencia, que nos permite evolucionar. Estas pautas son dinámicas y en la medida en que las concienticemos podremos ser capaces de liberarlas.
A veces no podemos ver qué pauta nos lleva a evitar el soltar, pero si empezamos a oir las señales del cuerpo podemos iniciar un diálogo más que enriquecedor. Un diálogo que nos puede acompañar por los procesos de la vida de una forma hipernutritiva y revalorizandonos, como posibles sanadores de nosotros mismos. Escuchar estos mensajes a tiempo, nos puede evitar lesiones y malestares físicos importantes o nos puede ayudar a mejorarnos agilmente, cuando ya el cuerpo se encuentra comprometido.

Soltar en la practica de Yoga 
En la práctica de Yoga empezamos por ser conscientes de nuestros puntos de retención. El camino indicado, es no hacer juicios de valor de esos puntos, sino simplemente identificarlos.

Vivimos tomando, asimilando, dando y soltando, en varios procesos de nuestra naturaleza fisiológica. Los sistemas del cuerpo, desde el respiratorio hasta el digestivo, son claros ejemplos de estos procedimientos.
Lo mismo se puede reflejar en nuestra vida emocional y en las posturas de yoga, que están basadas en la naturaleza.
En una clase debemos recibir beneficios, ajustar la tensión y evitar que sea excesiva y encontrar el punto de liberación. Para esto, en Hatha Yoga, usamos la técnica de opuestos: de una postura pasamos a su contraria, de una fase calma a una dinámica, de tensionar todo el cuerpo, que aparece su máxima relajación.
Yoga es unión y practica. Siempre estamos intentando y trabajando con nosotros mismos.
Para aprender a soltar, aprendemos a ceder a la fuerza de gravedad, fluir con lo natural, que es lo que solemos evitar porque mentalmente hay una pauta de alerta, que aconseja “hacer” algo diferente a entregarse, ser mas activo y tomar las riendas en vez de aprovechar los beneficios de ser llevados por la circunstancia, la postura, la naturaleza, la tierra.
Al usar la fuerza de gravedad, en ciertas posturas, como la mas sencilla: “Tadasana” postura de la montaña o postura de pie consciente, empezamos a entender que siempre hay dos fuerzas actuando. Una que nos lleva hacia arriba y sin la cual no estaríamos erectos, y otra que nos permite tener los pies en contacto con la tierra, hacia abajo obviamente. Los brazos deben caer cómodos a los costados del cuerpo, pero la cabeza busca el cielo separando las vertebras y encontrando lugar para cada una. Los hombros ceden peso, pero el abdomen tiene la tensión necesaria para que la cintura aparezca y la columna se extienda a lo largo del eje.
Todo tiene su justo equilibio.
Cuanto mayor es la superficie de apoyo del cuerpo en la tierra, mayor es la experimentación física del “soltar”. En “savasana” , postura del cadáver, muchas veces usada para el relax final, el cuerpo yace en el piso entregado completamente a la fuerza de gravedad. Nada se debería oponer a la entrega de peso, a la confianza en que la tierra nos sostiene y nos recibe, la musculatura puede apagar su tono a cero y podemos percibir el esquema oseo y los fluidos del cuerpo circulando, permitiendo la asimilacion de los beneficios de toda una practica anterior realizada.
A su vez, cada dia, cada nuevo desafío en la practica y fuera de ella nos invita “soltar” expectativas, para estar abiertos a que empiece a atravesarnos la experiencia real que surge en el “aquí y ahora”, ya que la expectativa es la retención de una imagen ideal, que nunca sera equivalente a la real.

Sobre el retener-soltar y otros binomios. 

El que dice: hermoso
está creando: feo.
El que dice: bien
está creando: mal.
Resistir determina: no resistir,
confuso determina: simple,
alto determina: bajo,
ruidoso determina: silencioso,
determinado determina: indeterminado,
ahora determina: otrora.
Así pues, el sabio
actúa sin acción,
dice sin hablar.
Lleva en sí todas las cosas
en busca de la unidad.
Él produce, pero no posee
perfecciona la vida
pero no reclama reconocimiento
y porque nada reclama
nunca sufre pérdida.
Laotsé


¿Qué es lo que conservo, suelto y creo?***

Dice Marianne Costa que queremos mejorar pero no cambiar, ya que cambiar es morir, para mi, esto es en un sentido extremo…personalmente creo que siempre estamos muriendo y volviendo a nacer nuevamente. Considero que una forma saludable de vivir es la filosofía que condensa el titulo de un tema musical dado a conocer por los Gun´s Roses: “Live and let die” / “Vive y deja morir”.
La primera pregunta que Milton Erickson hacía a algunos de sus pacientes cuando se presentaban en la consulta era: “¿Está usted dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguir el cambio?”. Si el paciente decía que no, o dudaba, Erickson le despedía diciéndole que volviera cuando estuviera dispuesto a ello.

Un deseo sobre el soltar-abrir-retener-soltar
Que soltemos dióxido de carbono, toxinas y pensamientos innecesarios,
Sufrimientos inncesarios, modos dañinos de relacionarnos, habitos que no ayuden a nuestra evolucion.
Que estemos abiertos para similar lo bueno, a reconocer los avances y
que seamos capaces de retenerlos sanamente, de hacerlos propios, sin aferrarnos ciegamente,
sabiendo que cada dia es nuevo, y nuestras expectativas se estrellan en la práctica,
para que aprendamos a captar lo verdaderamente bueno que ofrece el momento actual y su realidad.

Si llegaste hasta aqui, amerita regalarte el tema musical de esta nota: “Live and let die” de Paul y Linda Macartney. 1973, escrito para la pelicula del mismo titulo, y conocido por muchos en la version de los Gun´s Roses.
Que disfutes, que vivas y dejes morir!

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