Yoga Mudra

Yoga Mudra

Como su nombre tradicional sugiere, se trata de un mudra, pero se practica generalmente como asana. Como ejercicio físico puedes concentrarte en la espalda, el abdomen o la respiración. No tensiones demasiado la espalda, los tobillos, las rodillas ni los muslos, obligando a los músculos a estirarse más de lo que tu flexibilidad  permita.

 

 

Beneficios:

Esta es una excelente asana para masajear y fortalecer los órganos abdominales y para eliminar las dolencias de esta parte del cuerpo. Separa las vértebras una de otra permitiendo que los nervios de la columna que salen por los espacios que hay entre las vértebras, sean suavemente estirados y tonificados. Estos nervios conectan todo el cuerpo con el cerebro de modo que su tonificación produce amplios beneficios para la salud corporal intensificando los beneficios de Padmasana e incrementando la memoria y el fuego gástrico. Además, fortalece la cintura, los pulmones y el corazón. Yoga Mudra es una de las mejores posturas básicas de yoga para estirar los hombros y la espalda superior. Esta postura también calma la mente como la mayoría que se inclina hacia delante.

Hay un par de variaciones de esta posición si no puedes sentirse cómodo en ella o no puedes hacerlo adecuadamente. Si no puedes poner la frente en el suelo se puede poner una manta doblada ahí para que sea más fácil. Otra variación es para personas con problemas de rodilla, que no pueden sentarse sobre los talones; se puede poner una manta doblada entre los talones y las nalgas para ayudar.

*** Ten cuidado en esta postura si tienes problemas de cuello, hombro, brazo o rodilla. Recuerda que el yoga no es una carrera, tómate tu tiempo y escucha a tu cuerpo ***

Técnica:

1. Cierra los ojos. Arrodíllate en el suelo con la anchura de la cadera y las rodillas separadas con la parte superior de los pies apoyados en el suelo.

2. Exhala mientras te sientas sobre los talones y relaja.

3. Coloca las manos en la parte superior de los muslos, cerca de las rodillas con las palmas hacia abajo

4. Mantén la espalda recta y relaja la parte superior del cuerpo y los hombros.

5. Entrelaza los dedos detrás de la espalda.

6. Exhala y aleja las manos de los hombros.

7. Al hacer esto, debes sentir que tus omóplatos se juntan y el pecho se abre.

8. Exhala y dobla hacia adelante el tronco desde las caderas.

9. Respira mientras levantas los brazos detrás de ti, tanto como te sea cómodo.

10. Intenta llevar la frente al  suelo mientras levantas los brazos por detrás.

11. Continúa levantando los brazos y bajando la frente hasta tocar el suelo. (O si no puedes tocar el suelo, usa una toalla doblada frente a ti)

12. Mantén esta posición durante 30 segundos a 3 minutos.

Esta postura es muy agradable si tienes una gran cantidad de estrés en tu vida y puede ayudar a aliviar la tensión y calmar la mente.