¿Qué es la meditación?

Muchos piensan que meditar significa sentarse con las piernas cruzadas, los ojos cerrados, sin pensar en nada. Sería como decir que la vida es despertarse a la mañana, trabajar e ir a dormir.

La meditación, como la vida, es mucho más que un conjunto de prácticas.

Hoy jugamos a describir la meditación con un acrónimo: meditación es…

M como MOTIVACIÓN

¿Cuantas veces por día ponemos el piloto automático?

Nos pasa a todos, la mente es una computadora biológica, funciona según lo que sabe, aprendió patrones y los actua. La meditación nos invita a buscar nuevas rutas, a tomar el comando del manejo de nuestras vidas, aprender donde está el freno, donde el acelerador, entender que es lo qué nos mueve y por qué.

E como ENCANTO

La meditación es un es­tado donde nuestra atención está completamente cautivada y experimentamos un estado de magia, como un hechizo, de conexión con el Universo.

D como DARSE CUENTA

La medita­ción es ser consciente de lo que estás haciendo, ser consciente de lo que te está pasando. Cada situación es una oportunidad pa­ra la meditación.

La contemplación y la meditación, poco a poco, te vuelven más atento a tus propias reacciones que a las de los demás.

I como INTELIGENCIA

¿Sabías que poseemos una inteligencia interior? Nos permite conectarnos con nuestras emociones y estado de ánimo.

A través de la meditación desarrollamos la conexión con esta inteligencia y empezamos a ser más positivos, auto-motivados, aprendemos a buscar apoyo y transformar las sensaciones negativas en positivas. Conectamos con la sabidurìa de nuestra intuición.

TRANSFORMACIÓN

El psicoanalista francés Jacques Lacan hablaba de “etapa del espejo” para describir la fase de desarrollo en la cual el niño se encuentra por vez primera capaz de percibir su imagen corporal. Por ejemplo, si ponemos un niño frente a un espejo y le dibujamos un puntito rojo en la nariz, llega un momento en el que el niño en lugar de tocar el espejo, toca su nariz. En esta fase, de acuerdo a la teoría lacaniana, se desarrollaría el yo. Practicando la meditación te miras día tras día, hasta que no te ves y te reconoces por primera vez, como el niño frente al espejo. Te transformas, cambias de forma manteniendo tu identidad: eres el capullo y la mariposa.

ALEGRÍA

Una carcajada. Una fiesta. Una música para bailar. El fluir de un río. La risa de un viejo. el canto de un pájaro. Un abrazo. Una declaración de amor. Una comida rica. Los amigos. Un niño que juega en la orilla de mar, juntando caracoles y piedras de colores.

Meditar es disfrutar de lo hermoso que es existir sin ningún otro fìn.

COMPRENSIÓN

En la meditación se trata de cum- (con, unión) y -prehendere (atrapar) los patrones recurrentes en nuestra vida: agruparlos, observarlos y entender cuales son los sutiles meca­nismos que guían nuestras acciones.

INTERVALO

Entre los fotogramas de una película hay intervalos. Cuando un proyector pasa la cinta en cámara len­ta, los puedes ver. La mente es como una película, pasan pensamientos sin parar. Pero, como en las películas, los intervalos están allí. A través de la meditación te entrenas a prestar aten­ción a tu mente, y te haces más presente para observar estos momentos de vacío.

ORIGEN

Para hacer una mesa se necesita madera. Para hacer la madera se necesita leña. Para hacer leña se necesita un árbol. Para hacer un árbol se necesita una semilla. Para hacer una semilla se necesita un fruto. Para hacer un fruto se necesita una flor.

Para hacer una mesa se necesita una flor.

Meditar es sacarse capas para llegar a la esencia.

Al hombre le pa­rece que volverse hacia el interior es como entrar en un caos, a una mesa volverse a su interior la hace llegar a ser una flor.

NATURALEZA

El estado de meditación no es un logro, no es necesario adqui­rirlo, si no reconocerlo y recordarlo. No tiene na­da que ver con las acciones, es contemplación y nos acompaña desde siempre. La meditación es tu naturaleza in­trínseca: eres tú, es tu ser.

Fuente: SomosUno

Deja un comentario