La vida no consiste en tener buenas cartas, sino en jugar bien las que uno tiene

Hoy voy a dirigirme a TI, si, si… a ti que estás leyendo esto: ¿Eres feliz? ¿Estás contento con tu vida?  La mayoría de la gente no está contenta con su propia vida pero tampoco hace nada distinto para cambiarla, ¿es este tu caso? A mí me entristece oír que la gente no puede cambiar, que si eres de tal manera siempre lo serás… me entristece ver lo poco que confiamos en el ser humano. Si tú, al igual que yo, has ido innumerables veces que ya es tarde para cambiar, hazme un favor….¡No te lo creas!

Para comprometerte en ser tu mejor versión solo hace falta estar implicado al 100% con tu propia vida. La conciencia, el ser consciente de lo que haces, siempre es el primer paso para cambiar. Olvídate del piloto automático, toma conciencia de cada momento de tu vida; y luego, date cuenta que por mucho que quieras, no lo controlas todo. Siempre estás supeditado a algo superior.

La primera regla para cambiar tu realidad es tomar conciencia de cómo vives, y entender que sólo tú eres responsable de lo que te sucede. Normalmente culpamos a nuestro exterior. Nos disculpamos en que todo nos sucede a nosotros… pero cuando por fin te des cuenta que estás sometido a un rol de víctima y te responsabilices de tu vida, serás capaz de tomar el control y poner rumbo a tu destino.

Cuando no tienes las riendas de tu propia vida te victimizas, te justificas, te quejas de las circunstancias… y  crees que el mundo está en tu contra. Tú tiene la elección: puedes seguir en este papel de victimismo o tomar cartas en el asunto; y nunca mejor dicho, porque lo primero que debes entender es que la vida es un juego. Si entiendes sus reglas vas a conseguir muchos éxitos.

El primer paso para cambiar es cambiar la actitud. Si sigues haciendo lo mismo, vas a tener los mismos resultados.

Si no te gusta tu vida, no importa todo lo que has vivido, ahora puede ser el momento idóneo para cambiarla. No importa la edad que tengas, nunca es demasiado pronto o demasiado tarde para cambiar el rumbo de las cosas. Lo único que no debes olvidar es que la vida está en tus manos. Simplemente debes despertar de la  manera en la que has transcurrido estos años. Ponerte manos a la obra y entender que no hace falta seguir siendo una víctima de las circunstancias o seguir quejándote por todo lo que sucede. Cada uno de nosotros es el responsable de su propia realidad, y cada una de las acciones que tomamos ayudan a crearla.

Si entiendes que está en tus manos crear tu destino, te va a ayudar a entender las reglas del juego: nosotros somos los peones que se van moviendo por el tablero de juego mientras el universo tira los dados.

Imagínate que eres la ficha verde en el tablero del parchís. Y como bien sabes necesitas que el dado disponga del 5 para salir a jugar. Lo realmente sorprendente es que todo depende de TI para salir a la cancha, aunque te encabezones en que tienes la suerte en contra. Mientras el papel que interpretes siga siendo el de víctima, el Universo va a seguir enseñándote otros números. En el momento que seas capaz de entender cómo funciona la mano del universo te van a salir cincos a raudales

Lo esencial en este momento es pararte y preguntarte: ¿estoy viviendo en modo víctima? Si es así: ¡enhorabuena! Te has dado cuenta del error y este siempre es el primer paso para seguir avanzando

Namasté