La felicidad comienza con este hábito

Desde muy pequeños nos enseñan que es nuestro derecho perseguir la felicidad, y la mayoría de nosotros tratamos un poco de todo, en un esfuerzo por ser felices. Tratamos de ganar mucho dinero; intentamos esta o aquella dieta; entramos en esta o aquella relación; servimos a esta o aquella organización caritativa, se trata de la felicidad. Intenta pensar en algo que hayas hecho porque quisiste ser infeliz, es imposible, ¿verdad? La búsqueda de la felicidad nos lleva a la acción.

Entonces, todos buscamos lo mismo: felicidad. Estupendo. Todos estamos en igualdad de condiciones, y estamos todos juntos en esto. ¡Compañeros de equipo! Pero ahora volvemos a la dificultad original: todos queremos ser felices, pero a veces es difícil ver cómo llegar allí. ¡No puede haber un solo camino hacia la felicidad! Es imposible, ¿verdad?

Incorrecto. Hay una manera muy simple que funciona en todas las culturas. Se llama gratitud. Cuando apreciamos las cosas que tenemos en nuestra vida y las personas que nos han ayudado a crecer, nos volvemos más felices. Si nos acostumbramos constantemente a las cosas positivas en nuestras vidas, entonces el hábito se vuelve más fácil: no tienes que escuchar la canción del pájaro, simplemente la escuchas. No tienes que conducir por la ciudad, puedes conducir por la ciudad, tomar una nueva ruta, ver a una persona nueva, sentirte más curioso y volver a soñar. Cuando nos ponemos en hábitos de gratitud, la oscuridad no hace que las cosas se tornen grises, hace que las cosas brillen.

Recientemente, la ciencia ha comenzado a apoyar la creencia de que la gratitud puede hacernos felices: cuando anteriormente se creía que había un punto fijo para la felicidad en cada persona, un límite codificado en nuestro ADN, ahora los científicos creen que el 40% de nuestra felicidad está influenciada. Por actividades intencionales. 40% es mucho. Tú tienes el control. Sé bueno contigo mismo estando agradecido. Sé bueno con los demás y dales las gracias por lo que son y por lo que hacen por ti.

Entonces, si estás leyendo esto y quieres ser feliz, permíteme recomendarte una actividad intencional que hará maravillas para ti. Cada semana escribe una nota de agradecimiento a alguien que hace tu vida mejor. Esa es una nota de agradecimiento escrita a mano por semana. No es un mensaje de texto, ni una publicación de Facebook, sino una nota de agradecimiento sincera y manuscrita, que indica a alguien que tu gastaste tiempo en ello. Podría ser tu mejor amigo, tu instructor de yoga, tu estilista, podría ser cualquier persona. Tus relaciones serán más significativas, te volverás más feliz, y también lo harán todos los que toques. Todo lo que se necesita son unos pocos minutos de gratitud consciente cada semana. Recuerda, tú tiene el control del 40% de tu felicidad general, y recuerda que todos estamos juntos en esto. Así que comencemos un hábito, y comencemos un movimiento.

Entonces, ¿Por qué estás agradecido? ¿Y con quién estas agradecido? No esperes más y díselos.