10 pensamientos Zen para entender nuestra mente

Últimamente, en mi afán de aprender, de encontrar respuestas, he buceado en algunos textos orientales. Algunos pensamientos zen que el destino ha querido poner delante de mi camino.  Al igual que se me pusieron delante algunos hábitos zen para una vida sencilla.

Los 11 grandes hábitos zen para una vida sencilla

Hoy os dejo unos textos de hace más de 1.200 años, de un pensador de aquella época llamado Hui Hai.  Unos pensamientos zen profundos, para mi muchos de ellos complicados pero a la vez necesarios, pues me sacan de mi zona cómoda de pensar, de las autopistas de mis pensamientos que conozco de memoria.

Y un poco de eso va todo lo que  vas a leer, acerca de la naturaleza de nuestra mente, de la vida. 

Tómatelo con calma, ya te he avisado, por lo menos para mi, necesitan tiempo para ser asimilados. Son unos pensamientos zen aridos, ¡Por lo menos para mi! ¡Ahí van!

Pensamientos zen de Hui Hai

Antes de nada, si quieres también puedes leer los principios esenciales de la filosofía zen , te pueden aportar un enfoque complementario a este artículo.

1.– “En el momento de la iluminación, los pensamientos ilusorios desaparecen en un sólo instante y uno se da cuenta de que no hay nada que lograr.”

2.– “Debéis buscar en la raíz misma. La mente es la raíz.”

3.– “Cuando el proceso mental del pensamiento se inicia, todas las cosas aparecen; cuando se detiene, desaparecen todas las cosas.”

¿Has leido acerca de la importancia y sabiduría del silencio interno?

La sabiduría del silencio interno

4.– “Para alcanzar la iluminación, lo primero que hay que hacer es purificar la mente. Cuando controlas la mente, cualquier cosa es posible.Los sabios buscan la mente, no la iluminación; los tontos buscan la iluminación pero se olvidan de su mente. Los sabios controlan su mente y no su persona; los tontos controlan su persona pero se olvidan de su mente. El mal proviene de la mente y por la mente es superado.

Debemos saber que todo el bien y todo el mal proceden de nuestra mente.

Si deseas la liberación, primero debes saberlo todo sobre la raíz. A menos que logres penetrar esta verdad, todos tus esfuerzos serán en vano, ya que mientras busques algo entre las formas externas que te rodean, nunca alcanzarás tu meta. Sin embargo, si buscas tu despertar interior, alcanzarás la iluminación en un solo instante repentino.”

5.La atención no debe descansar en lugar alguno y así debe permanecer. No descansar en lugar alguno significa no permitir que la atención se detenga en nada, sea lo que sea. Que no se detenga en nada significa que la mente no contempla el bien ni el mal, dentro ni fuera, vacío ni no vacío, ser ni no ser. Este no detenerse en nada de la atención, es el estado en el que debe permanecer la mente. Aquellos que lo alcanzan se dice que poseen una atención que no se posa en cosa alguna, en otras palabras, poseen la mente de la iluminación.”

6.– “La percepción empleada como base para construir conceptos es el origen de la ignorancia; la percepción de que no hay nada que percibir es el nirvana o la liberación.”

7. “Cuando tu mente descansa en un estado de pureza y sin embargo no piensas que estás descansando en ese estado de pureza, no hay en ti apego alguno a dicha pureza. Cuando la mente descansa en un estado de vacío y no piensas que estás descansando en ese estado de vacío, no hay apego alguno en ti al vacío porque cuando la atención alcanza el estado de no posarse en nada y es capaz de continuar de esa manera, no hay posibilidad de que aparezca apego alguno.

Mientras que tu mente descanse en el vacío, no hay nada a lo que te puedas apegar. Si quieres comprender con claridad la atención que no se posa en cosa alguna, debes recogerte y ser consciente sólo de la mente, evitando elaborar cualquier tipo de juicio o consideración sobre las cosas en términos de bueno, malo y demás pares de opuestos.”

8.– “Lo pasado es pasado, así que no tienes por qué juzgarlo. Cuando tu preocupación por el pasado desaparece, se puede decir que no queda ningún pasado. Lo que está en el futuro no ha llegado aún, así que no dirijas tus deseos y esperanzas hacia ello. Cuando tu preocupación por el futuro desaparece, se puede decir que no queda ningún futuro.

El presente está ahora mismo al alcance de tu mano, así que no te apegues a él, evita que la atracción o el rechazo aparezcan en tu mente. Cuando tu preocupación por el presente desaparece, se puede decir que no hay ningún presente. Cuando no nos ocupamos de ninguno de estos tres períodos, podemos decir perfectamente que ninguno de ellos existe.”

9.Cuando tu mente comience a vagar, no la sigas. Verás como dejará de vagar por sí sola. Aunque sientas el irresistible deseo de seguirla a algún lugar, no lo hagas, no enfoques tu atención allí, verás como entonces la incansable búsqueda de tu mente por un lugar dónde posarse cesará por sí misma y no tardando poseerás una mente que no se detendrá en nada y que permanecerá siempre en ese estado.

Cuando seas plenamente consciente de que tu mente no se posa en ningún lugar, descubrirás que sólo existe el hecho de posarse y que nunca ha habido nada sobre lo que poder posarse o no. Este completo despertar interior a una mente que no se posa en cosa alguna equivale a tener una clara percepción de tu propia naturaleza original.

Una mente que no se posa en cosa alguna es la mente de alguien que se ha liberado, la mente no creada, no nacida, iluminada o despierta, donde la naturaleza de todas las apariencias es irreal. Si aún no te has dado cuenta de ello, debes insistir y esforzarte en alcanzar por ti mismo la comprensión interna que brota de una mente que no se posa en cosa alguna y está liberada tanto de ilusión como de realidad.”

10.– “Una mente distraída con el amor y el odio es una mente presa del engaño.

Una mente libre de ambos es real. Y además alcanza el estado en el que todos los opuestos son vistos como vacío. Lo que equivale a haber alcanzado la liberación.

Para ello no es necesario que os sentéis en meditación. Ya que se trata de que la atención nunca se pose en nada.  Ya sea que estéis caminando, de pie, o haciendo lo que estéis haciendo.”

Una mente distraída con el amor y el odio es una mente presa del engaño

¿Te han gustado estos 10 pensamientos zen?

Disfruta del día y de la vida.

Abrazar árboles da energía: Mejora tu vida

Últimamente he detectado que ha surgido en mi una necesidad muy fuerte de ponerme en contacto con la naturaleza. De entrar en comunión con mi ser interior a través de pasar tiempo al aire libre. ¡Me encanta estar rodeado de verde! Y es que posiblemente abrazar árboles da energía.

Cada vez más siento que nuestro verdadero ser, o al menos el mío se manifiesta y se comunica mejor rodeado de vegetación, al aire libre. Quizás pues este sea su hábitat natural ¿No crees?

En mi caso en particular creo que he pasado demasiado tiempo desconectado del “wifi de la naturaleza”, debo volver a ella para recargar mi batería vital y poder volver a tener buena cobertura en mi relación conmigo mismo y con los demás. Ultimamente, recuerdo con muchísimo cariño unos maravillosos días que pase junto a mi mejor amigo realizando el Camino de Santiago y gran parte de ese cariño tuvo que ver no solo por la maravillosa compañía sino por la conexión que tuve en muchos momentos con la madre naturaleza. Pasa por mi cabeza volver en cuanto me sea posible.

Que la naturaleza sana es un hecho que los científicos se afanan desde hace tiempo en investigar. Lo cierto es que las posibilidades curativas o sanadoras de las plantas van mucho más allá de los complejos extractos que sacamos de ellas, sino que se manifiestan muchas veces por su mera presencia. En 1984 Roger Ulrich, doctor de un hospital de Estados Unidos, publicó un estudio interesantísimo acerca de este tema, dado que se dio cuenta que los pacientes que se recuperaban de operaciones quirúrgicas mientras contemplaban arboles desde su ventana recibían el alta antes – un día de media – y pedían menos calmantes para el dolor que aquellos que no tenían esa posibilidad de verlos.

Por otro lado Matthew Silverstone publicó un libro “Cegados por la ciencia” donde nos cuenta que los árboles pueden causar efectos muy positivos para la salud en casos como la depresión, aumentar la concentración y disminuir los niveles de estrés e incluso causar mejora en algunas enfermedades mentales. Asimismo también descubrió que estar un tiempo cerca de árboles e incluso abrazarlos disminuye los dolores de cabeza.

Todo es debido a las propiedades vibracionales de los árboles, que son las que repercuten positivamente en nuestra salud. Esto se produce pues vibran en distinta frecuencia a la nuestra y nos beneficia impregnarnos de su vibración.

Algunos Estudios en niños  han mostrado una mejora fisiológica y psicológica significativa en su salud cuando están íntimamente relacionados con plantas y árboles y además desde el punto de vista relacional y académico los niños funcionan mejor y son más creativos en entornos verdes naturales.

“Los espacios verdes pueden ser tan eficaces como las medicinas tratando algunas enfermedades mentales.” Univ. Stanford.

La revista New Yorker publicó un artículo “Cómo nos calman los árboles”  donde entre otras cosas recomendaba que “Si alguien te da a elegir entre 10.000 dólares o diez árboles, escoge los árboles”.   Esta proposición lo basaban en un trabajo de investigación realizado en Toronto donde se decía que tener 10 árboles o más en el vecindario mejora la percepción de la salud, comparándola a disponer de esos 10.000 dólares extra para dedicarlos a esos menesteres.

La naturaleza nos ayuda a restaurar nuestro equilibrio. Es un potente catalizador de estados de bienestar. Si recuerdas momentos de tranquilidad, de paz en tu vida, estoy convencido que algunos de esos recuerdos tuvieron lugar en paseos por el bosque, por la montaña o pisando la arena de la playa y si te pregunto por esos instantes en los que dedicaste tiempo a pensar con calma, o por ese sitio donde irías a darle a la cabeza, a pensar con tranquillidad mientras das un paseo, estos lugares volverán a aparecer. Estoy seguro que ese ratito de conexión con la naturaleza te trajo algo más que buenas sensaciones y paz, subió por ti un escalón en tu bienestar corporal y mental.

Son muchas las culturas milenarias que creían que el árbol era parte central de la vida en la Tierra como por ejemplo en el Taoísmo.   Los antiguos celtas creían que cada árbol poseía un espíritu sabio, que sus caras podían visualizarse en la corteza de sus troncos y sus voces escucharse en el sonido de las hojas moviéndose por el viento. También recuerda que Jesús estuvo en el Monte de los Olivos y Buda se iluminó debajo de una higuera.

Los árboles ayudan a contactar de forma íntima con el poder de la naturaleza y nos genera recursos para sanarnos. Además también nos relajan, nos fortalecen y recargan nuestra energía vital.

Cómo recordarás en este espacio hemos hablado acerca de los abrazos:

La fuerza curativa de un abrazo

Pues de ello quiero seguir hablandote, y además me gustaría hacerte una propuesta indecente:

¿Que te parece si nos convertimos en Abrazadores de Árboles?

Abrazarse a un árbol puede parecer una locura,  pero lejos de serlo, tiene algo mágico, de comunión con la naturaleza. Se remonta a la noche de los tiempos y está relacionada con beneficios que proporciona interactuar con la Madre Naturaleza. Se trata de captar la energía de los árboles, del Universo ¡estoy seguro que ellos estarán encantados de compartirla contigo!.

Al revés que cuando en determinadas ocasiones entramos en contacto con personas que nos chupan la energía, cuando nos agarremos fuertemente a un árbol notaremos que siempre nos llena de fuerza. Nunca nos parecerá que nos descarga. Recuerda que son seres vivos, por lo que están llenos de energía al igual que nosotros. Y créeme, quieren compartirla contigo.

Y ahora te dirás ¿Cómo podemos hacerlo?, pues para ello te propongo este sencillo ejercicio:

  1. Camina entre los árboles y deja que tu intuición te elija uno por ti.
  2. Acércate, míralo y capta su energía, no lo analices.
  3. Tócalo con una mano al mismo tiempo que cierras los ojos. Reconoce su fuerza y su importancia en el entorno.. Capta si su energía es sanadora, o protectora y amorosa. Decide si es la que quieres. ¡Abrázalo!
  4.  Vacía tu ruido interno, déjate llevar y escucha al árbol, lo que te dice. Con tranquilidad.
  5. Dale las gracias, y despídete mientras sigues tocando su tronco.

También puedes realizar este maravilloso ejercicio de recarga, siguiendo el mismo proceso pero pegando tu espalda al árbol, conectarás de esta forma también tu columna vertebral.

Abrazar Arboles para Sanarnos

Y después de todo lo que te he contado ¿A qué esperamos? ¡Corramos a recargarnos!

¡Disfruta de un día lleno de energía!

Cuento de Paulo Coelho acerca de los problemas

Hoy me gustaría que leas este sencillo pero clarificador cuento de Paulo Coelho y saques tus propias conclusiones.

” Érase una vez un sabio muy conocido que vivía en una montaña del Himalaya. Cansado de convivir con los hombres, había optado por una vida sencilla. Y pasaba la mayor parte de su tiempo meditando.

Aceptar la incomodidad: 3 pasos para manejar mejor las experiencias negativas

Su fama, no obstante, era tan grande que las personas estaban dispuestas a caminar por estrechos senderos, subir colinas escarpadas o vadear caudalosos ríos sólo para conocer a aquel hombre santo, al que creían capaz de resolver cualquier angustia del corazón humano.

Este sabio, como era un hombre muy compasivo, no dejaba de dar un consejo aquí y otro allá, pero procuraba librarse cuanto antes de los visitantes no deseados.

A pesar de todo, éstos aparecían en grupos cada vez mayores y, en cierta ocasión, una multitud se agolpó a su puerta diciendo que en el periódico local se habían publicado bellas historias sobre él y que todos estaban seguros de que sabía cómo superar las dificultades de la vida.

El sabio no dijo nada; les pidió a todos que se sentasen y esperasen. Pasaron tres días y no paraba de llegar gente. Cuando ya no quedaba espacio para nadie más, él se dirigió a la muchedumbre que esperaba frente a su puerta:

– Os voy a dar la respuesta que todos queréis. Pero debéis prometedme que, a medida que vuestros problemas se solucionen, les diréis a los nuevos peregrinos que me fui de aquí, de manera que yo pueda continuar viviendo en la soledad que tanto anhelo.

Los hombres y las mujeres presentes hicieron un juramento sagrado: si el sabio cumpliese lo prometido, ellos no dejarían que ningún otro peregrino subiese a la montaña.

– Contádme vuestros problemas –pidió entonces el sabio. Alguien comenzó a hablar, pero fue inmediatamente interrumpido por otras personas, ya que sabían que aquélla era la última audiencia pública que el hombre santo daría y temían que no tuviera tiempo de escucharlos a todos.

A los pocos minutos, la situación ya era caótica: multitud de voces gritando al mismo tiempo, gente llorando, hombres y mujeres arrancándose los cabellos de desesperación ante la imposibilidad de hacerse oír.

El sabio dejó que la escena se prolongase un poco más y por fin gritó:

–¡Silencio!

La multitud enmudeció inmediatamente.

–Escribid vuestros problemas y dejad los papeles aquí, frente a mí.

Cuando todos terminaron, el sabio mezcló todos los papeles en una cesta, pidiendo a continuación:

–Id pasando esta cesta de mano en mano y que cada uno saque un papel y lo lea. Entonces podréis cambiar vuestro problema por el que os ha tocado o pedir que os devuelvan el papel con el problema que escribisteis originalmente.

Todos los presentes fueron tomando una de las hojas de papel, la leyeron y quedaron horrorizados. Sacaron como conclusión que aquello que habían escrito, por muy malo que fuese, no era tan serio como lo que afligía a sus vecinos. Dos horas después intercambiaron los papeles y cada uno volvió a meter en su bolsillo su problema personal. Aliviado al saber que su aflicción no era tan dura como se imaginaba.

Agradecieron la lección, bajaron la montaña con la seguridad de que eran más felices que los demás. Y cumpliendo el juramento realizado, nunca más permitieron que nadie perturbase la paz de aquel hombre santo.”

Paulo Coelho

Recuerda siempre esta fábula cuando compares problemas propios y ajenos. Si te ha gustado tenemos en estas páginas otros artículos con algún que otro cuento de Paulo Coelho:

Nos encantaría que si crees que otro cuento de Paulo Coelho debe estar en estas páginas nos lo indiques ¡Gracias!

Osho: “Si aceptas los problemas, desaparecen”