Los 9 mensajes de vida que nos enseñan los colibríes

Los colibríes son pequeñas aves, que por lo general resaltan por su tamaño, su colorido plumaje y su rapidez para moverse. Si uno de ellos se hace presente en tu vida, significa que debe haber un entusiasmo por el disfrute. Ellos se encargan de saborear el néctar dulce de la vida a través de las flores. Así como hay plantas que se encargan de mejorar nuestra energía, estas aves también, al igual que otros animales, también intentan hacer lo mismo. Sin duda, el colibrí es considerado un mensajero espiritual poderoso, pero ¿por qué a esta ave se lo considera de esa forma? te lo contaremos aquí.

Presta mucha atención, porque puede que los mensajes que estas enigmáticas aves nos estén mandando comiences a relacionar con tu vida y con algunos de los puntos te sientas identificado. De por sí el colibrí ya es una obra de arte hecha por la naturaleza, representa algo hermoso para los ojos y para el corazón. Sin embargo su aparición personifica al entusiasmo, ya que puede enviar mensajes muy importantes para nuestra ayuda espiritual.

 

No podemos decir que la presencia de estas aves sea algo casual, su presencia es siempre es agradable, y cada vez que aparecen saboreando el néctar de la vida de manera incansable, nos enseñan a hacer lo mismo en el camino que nos toca seguir. A continuación te contamos cuáles son algunas señales.

Mensajes espirituales que los colibríes nos muestran

1. Debes tener mayor flexibilidad a todos los cambios que puedan presentarse en tu vida. Recuerda que los colibríes son muy veloces y cambian de posición en cualquier momento, así tú deberías hacer con los cambios en tu vida. Trata de abrir siempre los brazos a los cambios positivos.

2. Debes agregar mayor dulzura a todas las cosas que te toquen realizar en tu vida, también trata de absorber la felicidad usando el entorno que te rodea. Esta ave se aparece frente a ti para mostrarte como debes “chupar” las experiencias positivas y aprender con eso.

3. No te guardes todo el amor, demuéstralo, exprésalo siempre a tu entorno, principalmente a aquellos que forman parte de tu círculo personal. Nunca dejes de demostrar tu amor a las personas que te rodean, principalmente a la familia, recuerda que hacerles saber que los amas no es ninguna pérdida de tiempo.

4. Hay cierta magia en el aire que llega a nuestra vida a través de la casualidad pero también existe la sincronicidad, todo esto radica en las repeticiones. Así que debes prestar siempre mucha atención a cada evento que vaya surgiendo tras tus pasos, de manera repetitiva.

5. Trata de implementar mayor color a tu vida. Compra flores y llena de ese colorido que la naturaleza te brinda. Trata de hermosear tu hogar o tu lugar de trabajo con eso, debes saber que esto eleva de manera positiva la capacidad de respuesta de las cosas.

6. Cuando un colibrí se muestra ante ti, te está mostrando la alegría de la vida, reflejado en cosas pequeñas, así que empieza a reflexionar sobre eso. Es importante que tú aprendas a desechar las cosas negativas y tóxicas. Trata de resaltar siempre las cosas pequeñas de manera positiva acerca de lo que tienes y de lo que adquieres. Darle valor a las pequeñas cosas es siempre una motivación.

7. Intenta enfocarte más en vivir el presente. Todo está en el momento, así que tómate un tiempo para meditar, contemplar al aire libre la hermosura que la naturaleza tiene para regalarte. Es importante que en ocasiones te pongas a meditar acerca de lo que te rodea y reduzcas los ritmos agitados. Trata de tener un momento de paz.

8. Demuestra que tienes fortaleza, perseverancia y mente positiva, eso te ayudará a atravesar de manera más fácil cualquier obstáculo que se interponga en tu camino, no te rindas nunca.

9. Que tus pensamientos vayan dirigidos siempre hacia la abundancia y no hacia la escasez. Cambiar la percepción de lo que valen las cosas te ayudará a darte cuenta de que posees más valor de lo que piensas. Recuerda una cosa: te conviertes en lo que crees.

 

La leyenda del colibrí

El colibrí representa la imagen de nuestra fortaleza escondida

Los colibríes pueden viajar grandes distancias, por ejemplo pueden hacer un recorrido de más de 2000 millas, por ejemplo pueden ir desde América Central hasta América del Norte cada año, solamente para llegar a su destino. Es una forma de demostrarnos cómo perseguir nuestros sueños, sin dejar que ningún obstáculo se interponga en nuestro camino y sin importar la distancia. El colibrí es un recordatorio del tiempo y de cómo lo percibimos.

Hay varias cosas que podemos aprender de estos animalitos si los miramos de manera detenida, ellos nos enseñan también a detectar y usar las plantas (flores e hierbas) con fines medicinales. Por sobre todo nos dejan un mensaje importante: ser independientes, por otro lado, aprender a confiar en la intuición, tanto física como emocional y también espiritual. La valentía y la persistencia es algo que caracteriza a esta diminuta criatura y que deberíamos aprender nosotros.

Los colibríes tienen un patrón de vuelo errático, ya que no se puede ver ni siquiera como se mueven sus alas, sin embargo eso también nos enseña algo muy importante que es aprender a confiar aunque no vemos y por sobre todo, DEFENDER LO QUE CREEMOS. Ellos en la protección de su territorio son feroces y de esa forma nosotros deberíamos defender a los nuestros, nuestra familia y nuestro entorno personal.

Si un colibrí se aparece ante ti, pregúntate:

– ¿Cómo estoy usando mi tiempo?

– ¿Qué estoy haciendo para ser feliz?

– ¿Soy una persona auténtica?

– ¿Mantengo la alegría en mi vida?

– ¿Estoy listo para otro propósito?

Si algo no funciona, debes pensar ¿qué hacer para cambiar de manera rápida? ¿Cómo ves la abundancia? ¿Te quedas en el presente? ¿Te brindas tiempo para meditar y buscar la paz interior?.

Resumiendo, los colibríes son flexibles, traen consigo el espíritu de la alegría. Cuando uno se aparezca frente a ti, deja que te recuerde tu fuerza, tu valentía, tu tenacidad.

Deja que el colibrí te enseñe las cosas bellas de la vida y te recuerde algunas que tal vez hayas olvidado. Los mensajes espirituales que nos traen son profundos y hermosos, así que admíralos, porque ellos tienen siempre algo que trasmitir. Sé cómo un colibrí, ilumina tu estado de ánimo y tu percepción de las cosas.

Lograr la paz interior

Escucha tu propio silencio.
Una forma de meditación consiste en escucharte profundamente.
Encuentra un tiempo y un lugar para sentarte tranquila y en silencio. Permite que tus oídos se abran y se relajen. Intenta captar el sonido más leve que seas capaz de escuchar, sigue escuchando. Continúa y escucha el latido de tu propio corazón. Sigue escuchando.

Aprende de tu respiración.
Cada vez que exhalas,  te dejas ir y confías intuitivamente en que viene otra inhalación que te mantendrá viva. Sin embargo, muchas veces nos pasamos la vida entera codiciando, aferrándonos a las cosas, apretándolas tan fuerte que casi las estrangulamos y les quitamos la vida, incluso aquellas que no son esenciales o que nos perjudican.
Escucha tu respiración y hazle caso al mensaje que te transmite:
Déjalo ir que existe mucho más.

Observa tus pensamientos.
Intenta observar el punto donde un pensamiento termina y empieza el siguiente.
Empezarás a ver tus pensamientos uno tras otro.
Ahora intenta percibir el espacio que hay entre ellos.
Sé consciente de que ese espacio aumenta poco a poco, pero no te obligues a expandirlo, sólo obsérvalo. Cuánto más practiques ver ese intervalo entre pensamientos, más se irá estirando este espacio de forma natural. Así podrás ir vaciando tu mente para poder volver a llenarla de un modo consciente.

Sé consciente de tus sentidos.
Presta atención a todo lo que experimentas. Los cinco sentidos son tus ventanas al mundo, a su belleza, a una vida complaciente y llena de significado.
Tus ojos te traen el verde de las hojas o el perfil majestuoso de las montañas. Tus oídos te dan la música, los cantos de los pájaros, la voz de tu amado.
Tu olfato hace que algunos alimentos y personas te parezcan irresistibles.
Tu piel te permite deleitarte con la sensación del agua, con un abrazo.
El gusto te permite descubrir a qué sabe una fresa o una naranja.

Engrandece lo bueno.
Tus pensamientos tienen el poder de influir en tus comportamientos y experiencias.
Los pensamientos son energía que se transmite a los demás y que regresa a ti, aumentando o disminuyendo la alegría y el amor que hay en tu vida. Por lo tanto, concentra tu mente en pensamientos positivos, en tener siempre gratitud y en apreciar la belleza de los pequeños detalles cotidianos pero invaluables, como poder tener a diario tus alimentos.

Practica la aceptación perfecta.
Mantente atenta y dedicada al momento presente, comprometida con el aquí y ahora.
Para ser completa, no necesitas que suceda nada, sino que aceptes este momento tal como es, porque ahora mismo no existe nada más que debas tener. Esto no significa no tener desafíos, porque puedes practicar la aceptación y seguir trabajando para mejorar y actuar contra las cosas injustas o incorrectas, pero tómalo todo como un momento perfecto.

Cambia tus creencias.
Haz una lista de tus propios pensamientos respecto a quién eres tú.
Durante años has escuchado mensajes negativos que quedaron incrustados en tu mente. Si te han dicho que eres egoísta, sustituye ese viejo insulto por una verdad que te reafirme, como me amo a mí misma y extiendo este amor a todos los que me encuentro. Si te han lavado el cerebro para que creas que eres inútil, encuentra un pensamiento nuevo para programar tu cerebro: disfruto del tiempo y me relajo para llenarme de energía.
Repite tus nuevos mensajes positivos diez veces seguidas al menos tres veces al día, durante el tiempo que necesites, hasta que se vuelvan una creencia.

Del libro Tómese la vida con calma, de Tzivia Gover

12 Pasos para simplificar tu vida (Wayne W. Dyer)

1. Ordena tu vida.
Sentirás una gran oleada de inspiración cuando te deshagas de cosas que ya no son útiles en tu vida. Así que mientras menos posesiones necesites asegurar, cuidar, desempolvar, organizar y mover, más próximo estarás de ser libre.

2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables.
Dile “no” a las exigencias excesivas, y no te sientas culpable de inyectar una dosis de tiempo libre a tu rutina diaria.

3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre.
Pasar una tarde leyendo o escribiendo cartas, viendo una película con un ser querido, cenar con los hijos o hacer ejercicio, es más inspirador que asistir a un evento en el que suelen abundar las conversaciones inútiles.

4. Saca tiempo para la meditación y el yoga.
Saca por lo menos 20 minutos diarios, siéntate en silencio y establece un contacto consciente con Dios

5. Regresa a la sencillez de la naturaleza.
No hay nada que sea más inspirador que la naturaleza, camina o acampa en el bosque; nada en un río, lago o en el mar; siéntate frente a una fogata, monta a caballo o esquía en la nieve.

6. Marca distancia entre tú y tus críticos.
Dales una bendición silenciosa a quienes andan buscando defectos o son amigos de las confrontaciones y apártate de su energía tan rápido como sea posible.

7. Saca un tiempo para tu salud.
Recuerda que tu cuerpo es el templo sagrado donde vives durante esta vida, así que saca un poco de tiempo cada día y haz ejercicio

8. Juega, juega, juega.
Simplificarás tu vida y te sentirás inspirado si aprendes a jugar en vez de trabajar toda tu vida.

9. Disminuye el ritmo.
Cuando vayas en tu auto, disminuye la velocidad y relájate. Desacelera tu forma de hablar, tus pensamientos y el ritmo frenético de todo lo que haces. Dedica más tiempo a escuchar a los demás; sé consciente de tu inclinación a interrumpir y a dar por terminadas las conversaciones, y opta más bien por escuchar. Detente y aprecia las estrellas en una noche despejada, o las formas de las nubes en un día gris. Siéntate en un centro comercial y observa cómo todas las personas parecen ir deprisa y sin rumbo alguno.

10. Haz todo lo posible para evitar las deudas.
Recuerda que estás intentando simplificar tu vida, así que no necesitas comprar objetos que la complicarán y la trastornarán. Si no puedes adquirirlos, olvídate de ellos hasta que puedas hacerlo; al contraer deudas, sólo agregas más capas de ansiedad a tu vida.

11. Olvídate del valor efectivo.
No te niegues a los placeres de la vida por razones monetarias; no determines tus compras por el hecho de obtener un descuento, y no te prives de sentir alegría porque no te hicieron una rebaja.

12. Acuérdate de tu Espíritu.
Si la vida te parece muy compleja, rápida, desordenada, frenética o difícil, acuérdate de tu propio Espíritu. Estás encaminado a la inspiración, un lugar sencillo y pacífico en donde estás en armonía con la sincronización perfecta de toda la creación. Viaja mentalmente allí y detente con frecuencia para recordar lo que realmente quieres.

Ten presente, reflexión de Gandhi

Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.

Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.

Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.

Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.

Que no importa qué tan lejos he estado de Dios, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.

Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos, ayer y mañana. El único momento valioso es “ahora”.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.

Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, ¿que pasa si me cree?

Que es más importante que me perdone a mi mismo, a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.

Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias. Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien.
Y, si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso, y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír.

Mahatma Gandhi