Ho’oponopono para soñar

La sabiduría hawaiana huna nos invita a dar un paso más y llegar aún más lejos en nuestra capacidad, onírica descubre el hooponopono para soñar.

Estas son las técnicas que puedes seguir antes y después de dormir para incitar la memoria de los sueños:

Meditación tibetana: Cuando te acuestes concéntrate en tu deseo de recordar los sueños. Después enfoca esa intención como si estuvieras situada detrás de tu garganta. Puedes imaginarte una esfera azul resplandeciente en la zona del cuello, e imagina que colocas en el interior de esa órbita azul tu deseo de recordar sueños. Visualiza un rato esta imagen hasta que te duermas.

Técnica del agua: Bebe la mitad de un vaso lleno de agua antes de acostarte y mientras la bebes, piensa concentradamente: “Esta noche recordare mis sueños”. Cuando te levantas a la mañana siguiente, si no te acuerdas de ninguna imagen onírica, bebe la otra mitad y piensa: “Recuerdo mis sueños, ahora y a lo largo del día.”

La técnica del tercer ojo: Coloca una taza o un cuenco con agua junto a tu cama. Justo antes de dormirte, sumerge los dedos en el agua y roza suavemente tu cuello. Luego tócate la frente con los dedos en la zona del tercer ojo. Mientras la rozas piensa con contundencia que vas a recordar tus sueños. A la mañana siguiente toca de nuevo estas dos zonas con el agua.

Ayuda espiritual: Relaja tu cuerpo y procura que tu columna vertebral esté recta. Tu mente debe permanecer tranquila y receptiva. Reza a Dios o pídele ayuda a tu guía de los sueños para que te facilite la memoria. Piensa que recordarás los sueños y repite esta afirmación antes de dormirte.

Visualización creativa: Cuando notes que empieces a dormirte, visualiza que te despiertas, miras el reloj, anotas la hora y escribes concienzudamente tus recuerdos sobre el sueño. Después, continúa con esta visualización hasta verte despierto por la mañana y escribiendo otros sueños.

CADA VEZ QUE TENGAS SUEÑOS MAS VIVIDOS Y ENTRES A LO QUE SE LLAMAN LOS SUEÑOS LUCIDOS , QUE SON SUEÑOS MUY REALES ( Y QUE SON IMPORTANTES PUES SON FUENTE DE ENSEÑANZA ESPIRITUAL,AL MENOS ESA ES LA META DE LO QUE TE PROPONGO) ,EMPIEZA A VERTE LAS MANOS. …ES NECESARIO QUE TE VEAS LAS MANOS..U OTRA PARTE DEL CUERPO,PUES LOS SUEÑOS SE DILUYEN ..Y ESE ES LE MOMENTO PARA OBSERVAR TUS MANOS

ESO TE PERMITIRA MANTENERTE EN EL SUEÑO Y SEGUIR LA ACTIVIDAD QUE ESTAS HACIENDO..
SI YA ESTAS EN ESA FASE TE RECOMIENDO LA SIGUIENTE TÉCNICA.

Métodos para el viaje astral para obtener visión, curación o solución de problemas según la filosofía hawaiana del HUNA según el Dr. King.

1.-Para viajar al mundo astral

Para poder introducirte en el mundo astral al estilo en que lo hacían los antiguos hawaianos, uno se imagina un jardín con todo aquello que te haga sentirte a gusto. Dentro de este jardín empiezas a ver como surge un camino el cual vas a seguir. Déjate llevar por ese camino hasta que algo nuevo no controlado por ti surja. Sino, sigue el camino hasta que encuentres un portal. Una vez que lo atravieses , toma hacia la derecha y sigue contemplando todo lo que surja hasta que el mismo viaje tome el control. Este mundo vive en un tiempo presente real.

2.-Si quieres ir a algún sitio o ver a alguna persona

Introdúcete en el jardín de nuevo y ponte a caminar por el sendero tan pronto como lo encuentres. Poco a poco vete forzando al paisaje a que cambie hasta que vaya adquiriendo características del sitio que quieres visitar. Una vez que estés en el sitio deseado, deja que el sitio y lo que pasa en el, tome el control de todo sin que tú intervengas.

Si quieres ver a una persona específica en ese sitio, comienza a ver pequeños detalles de esa persona hasta que la puedas ver del todo. Después observa lo que está haciendo, pensando etc.. Para volver ; recordar de nuevo el jardín y después volver a la conciencia relativa.

3.- Viaje al Mundo Superior de Julu.

Para ir a este mundo que vive en tiempo futuro uno se introducirá en el jardín y buscará una apertura en el cielo de este jardín, o bien subirá a una montaña desde donde accederá a este cielo. También puede hacerlo flotando hacia arriba hasta entrar en este mundo. Una vez en este mundo superior uno estará instalado en el futuro y podrá tener acceso a las visiones del mismo. En este mundo viven los guías y maestros espirituales

. También es un plano donde uno puede ver su destino y modificarlo previo arreglo con los guías y símbolos que uno deberá corregir. Dejarse llevar por todo lo que allí ocurra. Para volver , descender de nuevo al jardín.

4.-Viaje al Mundo Inferior de Milu.

Podemos viajar al mundo de Milu, cuando tengamos un problema que no podemos resolver y que día tras día nos cause sufrimiento. Este mundo está siempre en tiempo pasado , mas es un pasado que afecta nuestro presente aquí.

Para ingresar en este mundo, ir de nuevo al jardín y comenzar a caminar por el sendero hasta encontrar una cueva o túnel e introducirte en él todo lo que puedas. Dejar que surjan los símbolos , animales , recuerdos, o seres que estarán relacionados con el problema o que son la causa del mismo. Una vez visto, intentar cambiarlo de una manera positiva cambiándolo de forma hacia una forma en paz o armoniosa .Liberar cualquier mal encontrando un acuerdo en este mundo del pasado. Luego volver por la cueva contento del acuerdo logrado e ingresar en el jardín.

5.-Viaje al Lugar de Encuentro o Bali Hai.

Viajamos a Bali Hai cuando queremos encontrar una guía o maestro para la curación de otras personas. Este mundo se encuentra en una isla que tenemos que explorar hasta encontrar alguien que nos ayude a sanar a la persona por la que fuimos a la isla.

Para ir a esta isla del encuentro tenemos que ir primero al jardín y caminar por el sendero hasta que lleguemos a una orilla o playa. Desde allí, lanzarse al agua e ir nadando a la isla. Una vez en la isla, explorarla en busca de ayuda. Ver qué es lo que surge. Si aparecen signos, seres, símbolos o animales dañinos intentar pactar o buscar un arreglo de sus apariencias hasta que sean armoniosos.

Si encuentras algún sanador , pedirle consejo o cura a distancia para esa persona Dejar que la realidad de la isla tome el control. Cuando hayas acabado, volver nadando o en una canoa al jardín.

Mensaje del águila renovarse o morir

¿ Por qué nos cuesta tanto aceptar los cambios? ¿ Por qué vamos contra natura del flujo de la vida? Descubramos el mensaje del águila, renovarse o morir. Aprendamos más de la naturaleza que sí sabe fluir y fluyamos con ella…

Desde hace siglos las águilas han sido consideradas como símbolos de Poder, Libertad, Sabiduría, Valor y Excelencia.

Les decimos águilas a los “espíritus elevados”. ¿Por qué? ¿Qué virtudes poseen estas aves? ¿Qué podemos aprender de las Águilas?

Primeramente las águilas no vuelan bajo, sino que siempre buscan las grandes alturas, para disfrutar del ángulo más amplio del mundo.

Los estudios dicen que ellas vuelan a aproximadamente 1800 metros sobre el nivel del mar, construyen su nido a miles de metros de altura. Ella hace del nido que construye su hogar permanente, el que cuida y mantiene, renovándolo constantemente al llevar nuevas ramas. En la calidez de su nido, instruye a sus hijos hasta que estos pueden volar por sí mismos.

El águila vuela sola o en pareja, no necesita andar en grupos.

Las águilas, muy fieles a su hogar, reconocen a tiempo sus signos vitales de envejecimiento y es entonces cuando inician el proceso más trascendental de su vida.

Cuando las águilas tienen unos cuarenta años van perdiendo su fuerza para volar en las grandes alturas porque sus viejas plumas se vuelven pesadas, su pico se encorva en dirección a su pecho y sus garras de vuelven muy apretadas por lo que no pueden sostener a sus presas.

¿Qué hace la sabia águila entonces? Ella asume el control de su vida, se responsabiliza de su supervivencia y se renueva a sí misma, porque sabe que de lo contrario perecería.

En su nido, en lo más alto, ella –en ayuno- se somete a sí misma a un proceso sumamente doloroso, pero vital, de aproximadamente cinco meses: golpea con fuerza contra una roca su pico encorvado por los años, hasta que su corteza se desprende de su cuerpo y espera hasta que le nazca un nuevo pico con el cual pueda desprenderse una a una las uñas.

Cuando nacen las nuevas uñas, entonces las usa para arrancarse todas sus viejas y pesadas plumas.

Después de someterse a este proceso de renovación, de transformación, con pico y garras nuevas espera confiada hasta que le salgan nuevas plumas para volver a volar…y entonces, DIGNAMENTE emprende nuevos vuelos, conquista los cielos, por un periodo de vida de unos treinta años más .

Conquista nuevas alturas porque esta rejuvenecida, renovada, con nuevos bríos. Ella renueva sus odres para recibir el vino nuevo de una nueva vida.

Ese mismo proceso debe ser vivido por cada ser humano, reconociendo él mismo lo que debe arrancar de sí…para transformarse y sobrevivir.

Nadie ha dicho que este proceso sería fácil… porque no lo es.

Aunque lamentablemente este proceso resulte doloroso para muchos, o para todos, debemos entender que la cuestión es RENOVARSE O PERECER.

El proceso de renovación requiere que dejemos partir muchas cosas, incluso muchas personas que deben seguir su camino hacia un nuevo lugar.

Los humanos de la Tierra sufrimos mayormente por nuestros apegos y nuestra resistencia a los cambios, aunque estos sean para mejorar. Aunque estos sean nuestra salvación…aunque no haya otra alternativa. Nos apegamos a las cosas y a las personas porque las creemos nuestras.

Para sobrevivir, para seguir evolucionando, debemos definir lo que son realmente nuestras prioridades, comprendiendo que hemos llenado el mundo y que nos hemos llenado a nosotros mismos de tantos hábitos dañinos, tantas cosas que no necesitamos y que, por no mirar desde las más altas alturas, ahora tenemos mucho miedo de soltar, de “perder” las cosas que hemos considerado ser nuestros tesoros.

Pero, ¿Qué nos enseñan las grandes religiones, en su esencia, sobre el mundo material?

Jesús dice: “No junten tesoros y reservas aquí en la Tierra, donde la polilla y el óxido hacen estragos, y donde los ladrones rompen el muro y roban. Junten tesoros y reservas en el Cielo, donde no hay polilla ni óxido para hacer estragos, y donde no hay ladrones para romper el muro y robar. Pues donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón”.

El budismo dice que el apego es un estado mental que distorsiona el objeto (de apego) exagerando sus cualidades.

Comprendamos que nuestro tesoro no esta en las cosas materiales; las cosas van y vienen. Nuestro tesoro esta en nuestro espíritu elevado, que nos permite desprendernos de todo aquello que nos limita, para renovarnos y seguir evolucionando.

Nuestro tesoro esta en lo que permanece con nosotros… esta en nuestra alma.

“Pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantaran alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán”. (Isaías 40:31).

Vibrar alto es propagar la alegría

Parece que el secreto para ser feliz es elevar nuestras vibraciones, bien, ¿ y cómo hago eso? ¿ cómo elevo mis vibraciones? Verás a continuación que la cosa es bien sencilla, porque al final vibrar alto es propagar la alegría…

Empezaremos por aclarar que es más exacto decir “elevar las vibraciones” que “elevar mis vibraciones”. Resulta que si ayudas a alguien a elevar vibraciones, estás elevando a la vez las “tuyas” pues no estamos separados unos de otros, hay una conexión entre todos los seres.

Hay dos cosas que tenemos que tener claras respecto a este asunto:

1) No es necesario que hagas nada, simplemente fluye según lo que tu Corazón te inspire, haz aquello que te alegre y te haga sentir bien.

2) Como todo está conectado, una forma de elevar tus vibraciones es ayudando a cualquier ser a sentirse mejor. Elevar las vibraciones de cualquier ser o del mundo es lo mismo que elevar tus vibraciones: una cosa lleva a la otra. También, al elevar ‘tus’ vibraciones estás elevando las vibraciones de toda la Creación.

Ahora veamos algunos ejemplos de métodos simples para elevar las vibraciones.

Según las circunstancias y el impulso del momento, nos irá mejor con unas maneras u otras de elevar la vibración.

Si estás atento a tus intuiciones entonces escucharás los susurros de tu Corazón. Si no estás seguro de qué hacer, haz lo que te parezca más sensato y amoroso, y lo que te haga feliz.

Recuerda que no puedes fallar porque la Vida está configurada para elevar las vibraciones espontáneamente. Nosotros podemos poner de nuestra parte para acelerar o desacelerar este proceso.

Es muy fácil manejar nuestra frecuencia energética, lo hacemos constantemente incluso sin darnos cuenta.

Formas de subir (¡y de bajar!) las vibraciones: escuchando música, cantando, bailando, caminando, corriendo, jugando, riendo, viendo un documental, tomando el Sol, pintando, pronunciando frases, escribiendo, leyendo, amando, respirando, imaginando…

Si escuchamos música que nos inspira, nos relaja o nos hace felices, entonces estamos elevando nuestras vibraciones. Si por el contrario nos ponemos a escuchar música que nos pone nerviosos, entonces no las estamos subiendo tanto…

Ver un documental puede ser inspirador si nos hace sentirnos bien. Por el contrario si el documental incita al miedo, entonces quizás nuestra voz interior nos susurre alguna otra cosa mejor que hacer. De todas formas los miedos no son malos: puedes observar el miedo cuando surge, amarlo y ver el mensaje que ese miedo tiene para ti.

Pronunciar frases también ayuda a manejar las vibraciones. Pensar o decir en voz alta una frase que nos haga sentir bien, es maravilloso para elevar las vibraciones.

Por ejemplo pensar o decir: “¡Qué feliz soy!”, o “Yo Soy Divino”, son frases con una energía vivificadora que eleva las vibraciones. A nuestra mente acudirán frases inspiradoras si nos ponemos a ello.

Dos trucos buenísimos para elevar vibraciones son el Amor y el Agradecimiento (que es una forma de Amor).

Envías Amor y se elevan las vibraciones, tuyas y del mundo.

Envíate Amor a ti mismo, a otras personas y al mundo. ¡Es una forma muy rápida de elevarse! Al agradecer por las cosas buenas que ves en tu vida, elevas las vibraciones de una manera rápida y maravillosa.

Sería muy interesante que cada vez que nos sorprendamos pensando o diciendo algo negativo sobre nosotros mismos o sobre el mundo, lo compensemos enviándonos amor a nosotros y al mundo, y pensando (o diciendo) otra frase que sea más positiva que la anterior.

Es muy bueno estar atento a las intuiciones. A veces nos viene alguna sensación buena y es sabio aprovecharla y regocijarnos en ella. En cada Momento hay tesoros que al vibrar con ellos elevan nuestra vibración. Este Momento es tan bueno como cualquier otro Momento de la eternidad.

Los momentos ‘malos’ también son una fuente de oportunidades. Nos enseñan mucho y nos preparan para percibir nuevos panoramas, o nos invitan a reflexionar más profundamente en la Vida y en Lo que Somos.

Si sentimos miedo o tristeza, podemos simplemente observar esa energía, contemplar atentamente ese sentimiento.

El mero hecho de observarlo nos ayuda a desidentificarnos con esa sensación: si podemos observarlo es que no somos nosotros.

Los sentimientos, sean ‘buenos’ o ‘malos’, son como nubes que pasan, son como personajes de una película. Vienen y se van. Al observarlos podremos captar el mensaje que nos traen.

No importa si no lo captamos conscientemente, algo sucede en nuestro interior. Observar es algo mágico.

El ojo ve su entorno pero es incapaz de verse a sí mismo (sólo puede ver su reflejo en algún espejo, pero no es el ojo mismo sino un reflejo).

De la misma manera, si logramos observar algo, eso significa que lo que observamos no somos nosotros (o sea: que nosotros Somos muuuuucho más que eso que observamos).

Si observamos la tristeza, entonces significa que no somos esa tristeza, esa tristeza es meramente una ‘nube’ que pasa. Viene y se va. En el fondo de todo está nuestra Esencia, observándolo todo. Nuestra Esencia Inmortal, que está más allá del miedo y la tristeza y que lo observa todo desde la Paz que ES.

En el fondo, el miedo y la tristeza son la misma energía que el amor y la alegría, pero vibrando en una octava inferior. El mero hecho de observar esos sentimientos ayuda a elevar la frecuencia vibratoria y subirlos de octava.

La Vida es UNIDAD. Todo forma parte de la UNIDAD. Todo nos conduce a la UNIDAD. Incluso el miedo, la tristeza, el desánimo, al observarlos no pueden sino conducirnos hacia Aquello de donde provienen: la UNIDAD. Todas las energías provienen de la UNIDAD.

Como Alquimistas Mágicos que Somos, conociendo esta Verdad de la UNIDAD, podemos transmutar el miedo en valentía, la tristeza en alegría, el desánimo en felicidad, el odio en amor, la fealdad en belleza, la ignorancia en sabiduría. Podemos transmutarlo todo porque la Vida es UNIDAD.

Fluye, juega, haz aquello que te inspire, aquello que proporcione alegría a tu alrededor. ¿Quieres elevar vibraciones?

Haz sonreír a alguien, eso eleva vibraciones de manera mágica. Simplemente déjate fluir. La vida fluye perfectamente; date cuenta de esto.

Darte cuenta de que la Vida te protege porque eres Unidad con la Vida, es algo que eleva inmensamente la vibración.

Conocer y sentir la Verdad te eleva y te libera.

Sucede de manera espontánea, no tienes que hacer nada. Así que si insistes en ocuparte de algo, ocúpate simplemente en procurar ser feliz.

Sigue los susurros de tu Corazón y haz brillar la felicidad y el amor en ti y a tu alrededor. Ayuda esa ancianita que ves que trata tímidamente de cruzar la calle, crea amor a tu alrededor.

Mejor aún: date cuenta de que tras esa apariencia de ‘ancianita’ lo que hay es una Diosa jugando; ama en ella al Jugador Divino participando del Juego a su manera. ¡Juega y pásalo bien!

La Vida te ama y se alegra cuando te permites pasarlo bien y ser feliz. Si tú eres feliz, la Vida lo es. Al ser feliz estás expresando felicidad para toda la Vida, ¡pues todos los seres estamos unidos!

Juega, sé feliz y date cuenta de que todo es perfecto tal como está fluyendo momento a momento. ¡Abre los ojos!

El samsára cotidiano

No solo repetimos el ciclo del nacimiento, muerte y reencarnación que es lo que habitualmente conocemos como Samsara, también convivimos con el Samsara cotidiano, ese que nos lleva una y otra vez al mismo punto, en este post conocerás por qué.

Si tomamos cualquier diccionario de sánscrito nos dirá que la palabra Samsara significa literalmente “flujo, devenir”.

Un término que hace referencia a la rueda de las reencarnaciones causadas por la acumulación de acciones que han de tener una reacción. Es el ciclo de nacimientos y muertes que tiene lugar incesantemente mientras se cumple el Karma, la ley de causa y efecto del Universo.

Pero esta simple definición encierra muchísima sabiduría, muchísimo que meditar.

¿Te has preguntado alguna vez por qué repetimos los patrones o constelaciones heredadas de nuestros padres? ¿O por qué siempre atraemos el mismo tipo de parejas o trabajos?

Estas situaciones pueden o no disgustarnos, no importa si lo que sentimos es placentero o desagradable. Lo importante a meditar es porqué siempre atraemos lo mismo a nuestra vida, porqué nuestra vida está condicionada por lo que nos rodea imposibilitańdonos ver más allá incluso negar su existencia.

Esa es la cuestión, meditar si existe más vida más allá de nuestras percepciones.

Ir más allá de nuestra zona de seguridad supone riesgo, valentía, coraje, y por tanto, miedo a lo desconocido, a la soledad, a la muerte, al abandono y al rechazo.

Salir de nuestra zona de seguridad, para romper ese samsara recalcitrante que nos mata antes de morir, supone enfrentarse a nuestros más profundos miedos. Conocer nuevos estados de existencia, nuevas formas de vida y de vivir, nos abre a todo un Universo que nos hace más humildes, comprensivos, compasivos.

Antes del Gran Samsara del nacimiento, muerte y renacimiento existen infinitos pequeños samsaras que pueden dominar y anquilosar nuestra vida. Pongamos unos ejemplos:

Nacer, crecer, casarse, tener hijos, deudas, hipotecas, amantes, divorciarse, morir. Este es el Samsara básico de la mayoría.

El Sistema nos invita a vivir sutilmente de esta manera pues salvaguarda perfectamente sus intereses. Este es el motor del Sistema. “No existe mayor cárcel que aquella cuyos barrotes son invisibles”, decía Dostoyevski. Este samsara nos invita a vivir en nuestra zona de seguridad a cambio de renunciar a la Libertad.

Conocido por todos es el dicho: pueblo pequeño, infierno grande. Efectivamente, son todas esas vidas enamoradas de su zona de seguridad que en muchos casos ni viven ni dejan vivir, anquilosadas tras muchos años de frustraciones, incapaces de mirarse al espejo. Es muy probable que estas personas estén viviendo ciclos samsaricos que no se atreven a romper por miedo a las consecuencias, por lo que, cualquier cosa externa que les mueva o les haga abrir los ojos será motivo de crítica y destrucción.

Aburrirse, inventar, molestar al prójimo. Este es un samsara retorcido, propio de una persona profundamente enferma, que necesita imperiosamente llamar la atención a toda costa. La vida de esta persona le desagrada profundamente, prefiere mirar a otro lado, prefiere evadir, prefiere inventar otra vida alternativa, no quiere escapar completamente de su vida ni romper con ella porque le da mucho bienestar material.

Existen muchísimos samsaras más, todos ellos siguen ese proverbio tántrico que dice: “aquello que crees que libera, en realidad esclaviza”.

La película Samsara, lo ilustra bien, trata de un monje budista tibetano, su zona de confort es que ha estado viviendo en monasterio desde bien pequeño, no conoce otra forma de vida, está acomodado en ella.

Cuando despierta su naturaleza, su Maestro en lugar de castigarlo, reprimirlo o castrarlo como harían en otras religiones, toma una decisión muy sabia y atrevida. Le invita a salir del monasterio, vivir la vida que deba de vivir y cuando haya concluido esa vida que regrese.

Evidentemente, toda nueva vida, toda salida de de su zona de seguridad traerá su Karma, además de enfrentarse a sus miedos. Eso es algo que hay que meditar. Por eso el Sabio es el que se anticipa siempre, el que conoce las posibilidades y decide inteligentemente.

Todos vivimos en nuestra zona de seguridad pues nos salvaguarda de nuestros miedos, de nuestras angustias, pero ya sabes cómo hay que romperla, la decisión es tuya si deseas hacerlo o no, pero sólo un detalle, si tienes pareja comparte tus frustraciones con ella, no tomes decisiones para romper tu zona de seguridad sin contar con ella porque puedes causar mucho daño y esto, también traerá sus consecuencias, nada escapa al Karma.

La práctica de no juzgar y sus efectos en nuestra salud.

¿ Cómo catalogamos la enfermedad? ¿ Cómo afecta el juicio que sobre ella hacemos en la evolución de la misma? Descubre en este post lo saludable de la práctica de no juzgar, cambiará tu vida…

Para practicar el no juzgar, debemos trascender nuestras limitadas creencias, incluso las que tenemos sobre el bien y el mal. Al ejercitar la práctica de no juzgar, te niegas a seguir automáticamente la opinión de los demás en cualquier situación.

Al hacer esto, comienzas a tener un sentido de la ética que trasciende las tradiciones de nuestro tiempo.

Esto es importante hoy en día, cuando las imágenes de los medios de comunicación se han convertido en algo más convincente que la realidad, y nuestros valores –libertad, amor, etcétera- son reducidos a eslóganes y palabras vacías.

Cuando te niegas a colaborar con la visión consensual, adquieres una perspectiva diferente.

Nuestros juicios son suposiciones que están basadas en lo que hemos aprendido y en lo que nos han contado.

Por ejemplo la mayoría de nosotros cree que el cáncer es una enfermedad mortal, de modo que si el doctor nos dice que la padecemos, nos quedamos aterrorizados.

Sin embargo, si practicamos el no juzgar, rechazamos la creencia automática de que esto significa que vamos a tener que luchar por nuestra vida.

Podemos estar de acuerdo en seguir el tratamiento que nuestro médico recomienda, pero no aceptamos el hecho de que tenemos unas probabilidades de recuperación del 1 al 99%.

No calificamos nuestras posibilidades de supervivencia, sean éstas buenas o malas, ni tampoco les consignamos ningún número, porque eso sería entregar nuestro destino a las estadísticas.

En lugar de eso, lidiamos con el problema que tenemos entre manos, no sólo desde el nivel literal de nuestro cuerpo, sino desde el nivel de percepción más elevado que podamos.

Nos permitimos aceptar lo desconocido, junto con sus infinitas posibilidades.
Siempre podemos crear una historia mítica en torno a nuestro viaje, una historia que nos ayude a crecer, a aprender y a curarnos.

A fin de cuentas, es posible que no podamos alterar las manchas en una radiografía, pero sí curar nuestra alma y comenzar a educarnos por fin en las lecciones que hemos venido a aprender en este mundo.

Nuestra lección puede ser ir más despacio y apreciar a las personas que nos rodean, dejar de aferrarnos a una existencia que hemos vivido como sonámbulos porque creímos que debíamos vivir nuestras vidas de una cierta forma; o, desde la perspectiva del colibrí, estas manchas pueden ser una llamada de advertencia para que hagamos los cambios que hemos estado evitando.

Cuando no juzgas la enfermedad ni te dejas dominar por el miedo de que vas a morir, es más fácil que puedas percibirla desde un nivel más elevado y escribir una historia mítica.

De modo que si tienes un parásito, podrás reconocerlo como la manifestación literal de la ira tóxica de otras personas que tú has interiorizado.

Alternativamente, podrías descubrir que te has desviado de tu camino y que estás viviendo una vida que es venenosa para ti.

Cuando practicamos el no juzgar, ya no padecemos enfermedades –tenemos oportunidades para la curación y el crecimiento-.

Ya no sufrimos traumas pasados –tenemos acontecimientos que han moldeado nuestra personalidad-.

No rechazamos los hechos –nos oponemos a la interpretación negativa de estos hechos y a la historia traumática que nos sentimos tentados a tejer en torno a ellos. Entonces creamos una historia de fuerza y compasión basada en estos hechos.

La revelación 1 se llama el camino del héroe porque los chamanes y curanderos más eficaces reconocen que ellos también han sido profundamente heridos en el pasado, y que a raíz de su curación han desarrollado una fuerte compasión por los que sufren.

Con el tiempo, sus heridas se convirtieron en dones que les permitieron sentir más profundamente las cosas y mostrar más compasión por los demás. En otras palabras, ¿quién mejor para ayudar a un alcohólico que alguien que está en recuperación, que reconoce las mentiras que el alcohólico se dice a sí mismo y que conoce el coraje que hace falta para superar esta adicción?

¿Quién mejor para auxiliar a un hosco y colérico adolescente que un adulto cuya adolescencia estuvo marcada por la rebeldía, el resentimiento y la inseguridad, pero que conseguido curarse a sí mismo?

Cuando alguien ya ha pasado por esas experiencias, es más fácil desprenderse de los juicios y calificaciones, y centrarse en la curación.

Tomado del Libro Las Cuatro Revelaciones del Dr. Alberto Villoldo, esta práctica forma parte de la primera revelación.