Consejos para meditar y concentrarse

Si pasas muchas horas sentado, es probable que tu capacidad de meditar y concentrarse vaya disminuyendo por la tensión muscular. Aquí te recomendamos 5 ejercicios de estiramiento que puedes realizar en tu trabajo u hogar y que te ayudarán a recuperar la concentración.

Meditar y Concentrarse

  1. Movimiento de cabeza:
  • Gira la cabeza hacia los lados hasta que tu mentón quede a la altura de tu hombro. Permanece un minuto en cada lado y regresa despacio al centro
  • Gira la cabeza hacia atrás y permanece un minuto así, luego vuelve despacio al centro y haz el mismo movimiento hacia adelante (trata de soltar la cabeza y no tensar la nuca). Vuelve al centro
  1. Movimiento de hombros:
  • Encoge los hombros hasta las orejas y sostén por 10 segundos, luego suelta relajando la tensión
  • Coloca la punta de tus dedos en los hombros y gira los codos en círculos sin soltarte
  • Suelta las manos y haz círculos con los hombros hacia adelante y hacia atrás
  1. Movimiento de manos:
  • Abre la mano y extiende los dedos lo más que puedas, permanece así por 10 segundos y luego relaja
  • Con el puño cerrado gira lentamente las muñecas procurando mover poco el brazo pero sin generar tensión. Hazlo despacio y hacia ambos lados
  • Entrelaza tus dedos y mueve tus manos de derecha a izquierda
  1. Movimiento de espalda:
  • Siéntate en una postura cómoda con tus pies tocando el piso y la espalda recta pero sin tensar. Estira la espalda y despacio gira a la derecha sin mover la cadera
  • Regresa y repite el movimiento pero ahora hacia la izquierda
  • Coloca tu brazo izquierdo en la rodilla derecha y gira despacio, permanece unos segundos ahí
  • Regresa y repite el movimiento pero ahora con la mano derecha apoyada en la rodilla izquierda
  1. Movimiento de piernas:
  • Siéntate cómodamente con la espalda recta y los pies tocando el piso. Estira las piernas al frente por 5 segundos y relaja
  • De nuevo estira las piernas pero esta vez une tus talones y haz círculos a la derecha y a la izquierda
  • Repite el movimiento anterior pero en vez de círculos haz punta y flex varias veces

 

Todos los ejercicios pueden repetirse cuantas veces gustes. Es importante hacer movimientos lentos para que no te lastimes y cuidar tu respiración.

 

meditacion 3 1 - Consejos para meditar y concentrarse

El estado de meditación continua llega después de mucho practicar. Cuando te acostumbres a respirar con calma, a dejar de desear un sentido para todo lo que haces y a estar agradecido con lo que tienes, entonces estarás en un estado permanente de meditación.

No olvides que para meditar puedes estar sentado, acostado o incluso caminando por la calle. Meditar se refiere a un estado del ser donde la mente inactiva su velocidad y complejidad cotidiana.

Te dejamos algunas ventajas de llegar al estado de meditación continua:

 

  • Estudios demuestran que al meditar el cerebro incrementa la actividad de su lóbulo frontal izquierdo, región asociada con las emociones positivas.
  • Al meditar se produce mayor serotonina (sustancia que controla la depresión).
  • Meditar regula la presión arterial.
  • Meditar reduce el estrés y conduce a un estado de calma que disminuye la ansiedad.
  • El estado de meditación continua mejora la creatividad y la espontaneidad pues la mente entra en un estado de conciencia donde las neuronas trabajan a mayor velocidad.
  • Tu motivación crecerá pues con la meditación continua lograrás replantear los intereses que existen detrás de tus propias acciones, descubriendo por qué haces lo que te gusta.
  • Al momento de la meditación tu cuerpo regenera la energía que ha gastado durante las actividades del día.
  • El cuerpo consigue relajar tensiones y aliviar dolores.
  • Desarrollar tu conciencia también te ayudará a mejorar tu memoria.
  • Meditar provoca gratitud. El estado de meditación continua modifica la perspectiva de la realidad y poco a poco el amor se convierte en un agente motivador.
  • La meditación aclara las confusiones que nos rodean todos los días. No porque la mente deje de trabajar, sino porque aprenderás a centrarte sólo en tu ser.

Las virtudes de la meditación son muchas, pero sin duda lo mejor será que la experiencia sea personal y real. Te invitamos a meditar y a que nos cuentes tu propia experiencia, ¿qué cambios has sentido en tu vida cotidiana después de meditar?

Los beneficios del budismo Zen por Carl Jung

Considerado como un prodigio y el posible heredero al trono del Psicoanálisis, Carl G. Jung continúa siendo una de las principales bases de la psicología, antropología, arqueología, literatura, filosofía y los estudios religiosos. Su visión, creatividad y experiencia personal dieron vida a conceptos psicológicos como sincronicidad, fenómeno arquetípico, inconsciente colectivo, complejo psicológico, introversión y extroversión; no obstante él también indagó, sin usar un término específico, sobre el trauma transgeneracional y la experiencia zen.

A lo largo de sus viajes Jung fue capaz de estudiar numerosos elementos que forjaron la idea del inconsciente colectivo (esa pangea que provee de la misma información arquetípica a cada una de las culturas de la humanidad –pese a la distancia geográfica y temporal–), entre los cuales se encontró el concepto del zen durante su viaje a la India, sin conocer su término específico. Fue ahí en donde comprendió la importancia del simbolismo y la vida del inconsciente, la belleza de convertirse en una “unidad espiritual” y el valor de realizarse en cuestiones trascendentales.

Él, en su momento, explicó que que la neurosis provenía del momento en que una persona se siente inadecuada o no ha sabido responder bien a las preguntas importantes de la vida:

Buscan una posición, un matrimonio, una reputación, un éxito externo de dinero, lo cual provoca que sean infelices y neuróticos pese a lograr lo que estaban buscando. La vida de estas personas no tiene suficiente contenido, significado. Si ellas fueran capaces de desarrollarse en una personalidad más espaciada, su neurosis general desaparecería.

paisaje zen - Los beneficios del budismo Zen por Carl Jung

En el libro de An Introduction to Zen Buddhism de D. T. Suzuki, Jung insistía en acercarse a la filosofía zen:

Yo debería advertir al lector simpático y atento a no subestimar la profundidad espiritual del Este, o a asumir que todo en torno a lo zen es algo fácil y barato. La credulidad asiduamente cultivada del Oeste hacia el Este es en este caso menos peligrosa, pues no hay palabras tan incomprensibles como en los cultivos indios.

El Budismo Zen

Tampoco hay técnicas complicadas como en el hatha-yoga, lo cual libera las falsas esperanzas europeas de que la espiritualidad se puede obtener con tan sólo sentarse y respirar.

Todo lo contrario, el zen demanda inteligencia y control, como todos los grandes proyectos requieren para convertirse en realidades.

¿A qué se refería Jung con esta experiencia zen? Años más tarde, en el 2015, el actor Peter Coyote experimentó el atisbo del shunyata, lo que para Jung expresaba la profundidad espiritual del Este:

Tuve la clara sensación de que toda la parte central de mi cuerpo había desaparecido o se había vuelto transparente. Podía sentir el viento silbando a través de mí. Me sentí ligero como una pluma y momentáneamente libre de todo problema; como si el fondo de mi cabeza hubiera desaparecido en el espacio detrás de mis ojos hacia el universo. Ante mí estaba el mundo: extraordinariamente vívido y vibrante, intensamente luminoso. No había tomado ninguna droga, y sin embargo estaba verdaderamente colocado.

[…] No puedo describir lo que sucedió después porque en ese instante el lenguaje y el pensamiento se disolvieron enteramente. Las fronteras entre “aquí adentro” y “allá afuera” desaparecieron. El mundo se mantuvo reconocible, como siempre había sido, pero completamente desnudo de lenguaje discursivo y conceptos. Todo parecía ser un fantasma de sí mismo, luminoso pero sin peso ni sustancia. “Yo” había sido reemplazado. Lo más cerca que puedo llegar a describir lo que sentí es como una conciencia sin locación física, inseparable de la totalidad del universo. Todo era precisamente como había llegado a ser. El mundo era perfecto, sin tiempo, eterno, yendo y viniendo, como siempre había sido. Cada duda que había albergado alguna vez sobre la práctica del zen se deshizo. El tímido y temeroso yo que había defendido, agrandado, confortado y tratado de mejorar toda mi vida fue descargado de sus labores y todo estaba bien sin él. No había nada que “hacer”. Supe irrefutablemente que esto era exactamente lo que había buscado desde la primera vez que leí un libro sobre el zen cuando tenía 16 años.

¿Será que Carl G. Jung visionó la importancia de aprehender la filosofía zen como parte de los grandes proyectos de la salud mental de las personas?

Pon una lampara de sal del himalaya en tu vida

¿Alguna vez has notado cómo te sientes fresco mental y físicamente después de estar sentado al lado de una cascada? Lo que te hace sentir tan bien en lugares de este tipo es la abundancia de iones negativos que se producen en algunos lugares naturales. Hay una manera de reproducir estos efectos desde el interior de tu hogar, y es a través de las lámparas de sal del Himalaya.

Existe una manera de imitar estas circunstancias perfectas en tus propios lugares de origen y en el interior donde pasas mucho tiempo. Las lámparas de sal del Himalaya tienen la capacidad química y física de transformar una habitación, y tienen efectos curativos únicos.

Los peligros de los iones positivos

Estamos rodeados de iones positivos y negativos – estos son átomos o moléculas que han perdido o ganado un electrón y se cargan eléctricamente.

Los iones positivos son creados por dispositivos electrónicos y se han bautizado como “contaminación electrónica” o “contaminación de aire electrónico”.

Como todos sabemos, estamos cada vez más rodeados de todo tipo de computadoras, televisores de pantalla grande, teléfonos, microondas y otros electrodomésticos que ahora consideremos necesarios para nuestra supervivencia y entretenimiento.

Estudios han demostrado que nuestro cerebro es bombardeado por frecuencias 20 veces mayores que su frecuencia óptima, lo que resulta en todo tipo de problemas, incluyendo el insomnio, nerviosismo y alergias.

La Organización Mundial de la Salud llama al smog electrónico “una de las influencias ambientales más comunes y de mayor crecimiento” y afirma que la preocupación por los efectos sobre la salud deben ser tomadas en serio.

En resumen, los iones positivos son muy perjudiciales para nosotros y necesitan ser neutralizados.

El potencial de iones negativos

La naturaleza produce iones negativos para combatir la contaminación del aire. Atraen a las partículas nocivas, que están cargadas positivamente, y las equilibran y neutralizan para que pierdan sus características perjudiciales.

Con el fin de respirar aire fresco y puro y proteger nuestra salud, queremos estar rodeados de iones negativos. Los iones negativos estimulan el flujo de oxígeno al cerebro y de esta manera aumentan nuestro estado de alerta mental y la energía.

lampara sal 1 - Pon una lampara de sal del himalaya en tu vida

Qué es una lámpara de sal del Himalaya

Las lámparas de sal son bloques de sal del Himalaya puro, por lo que proceden de la misma región del mundo. También conocidos como las “vitaminas del aire ‘, están hechos de la sal que vino de los antiguos océanos, y sirven como un ionizador de aire perfecto.

Las lámparas de sal del Himalaya pueden ser piezas sólidas de sal como la imagen de arriba, o cestas decorativas llenas de grandes cristales de sal como la imagen de abajo.

Cómo funciona la lampara de sal del Himalaya

Lámparas de sal emiten iones negativos. El bulbo interior de la lámpara calienta el cristal y apoya el efecto ionizante. La propia sal es higroscópica y atrae el agua de los alrededores.

A menudo se puede ver que la lámpara está húmeda o incluso mojada, especialmente en ambientes más húmedos. Debido al calor suave de la lámpara, el agua se evapora rápidamente y durante el proceso de evaporación, los iones negativos beneficiosos se crean.

Estos se van a unir con iones positivos excesivos (bacterias, mohos y alérgenos todos llevan una carga positiva) y neutralizan la contaminación electrónica en tu hogar.

Por otra parte, la lámpara es una fuente muy pura de la luz y su brillo multicolor tiene un efecto calmante y relajante.

¿Qué ganas al no perdonar?

Todos en algún momento hemos sido lastimados o hemos lastimado, sea cual sea el caso esa situación siempre nos hará sentir mal, tristes o nos llena de cólera, de rabia.

Es muy humano sentir todos esto, es humano también sentir a veces cierta sed de venganza, sin embargo esta opción es menos saludable y el perdón, aunque cueste reconocerlo y darlo es lo que nos llenará de paz y tranquilidad.

no perdonar 1 - ¿Qué ganas al no perdonar?

Luego… Qué ganamos cuando no perdonamos?

¿Y qué tal si me perdono?

¿Y qué tal si me perdono?El perdón es una decisión consciente para soltar el resentimiento e incluso pensamientos dañinos. Es un viaje a la libertad de nuestro pasado. Aprender a perdonar puede conducir a sentimientos de comprensión, compasión y empatía por los que nos lastimaron. Como Deepak Chopra dice: “Lo que no reconocemos es que aferrarse al resentimiento es como retener la respiración. Pronto comenzarás a sofocarte “.El perdón no cambia el pasado ni libera a la persona de su responsabilidad de sus acciones incorrectas. Perdonar no borrará lo que sucedió, pero puede disminuir la intensidad de cómo recuerdas tales eventos. El perdón en realidad te libera de los lazos que te detienen. Abre las puertas a la curación y a nuevas posibilidades.👇👇👇👇 Lee el articulo completo 👇👇👇👇El poder del perdón:http://mundodelyoga.com/poder-del-perdon/

Posted by El Mundo del Yoga on Monday, April 2, 2018

Alimentar nuestro ego: Que muchas veces termina controlando hasta nuestros sentimientos, ese ego que es egoísta, y que no es capaz de pensar que todos estamos acá en proceso de crecimiento y evolución, y una de las formas por las cuales podemos aprender es a través del error.

Hacernos daño emocionalmente: Nuestra salud emocional se ve alterada cuando de forma consciente o inconsciente mantenemos una herida sin sanar y un perdón sin otorgar, la rabia, el resentimiento, la frustración, el rencor se alberga en nosotros llenándonos de energía negativa.

Dejar de prestarle atención al presente: Cuando vivimos recordando y sin perdonar las heridas del pasado perdemos la oportunidad de vivir cosas más placenteras en nuestro presente o de ocupar la mente con otro tipo de pensamientos de mayor beneficio.

Darle el arma a quien nos hizo daño: El victimario aún sin saberlo, ni quererlo tendrá la capacidad de hacernos daño una, otra y otra vez y nosotros seremos los únicos responsables de permitirlo, generarlo y soportarlo.

Privarnos de algunas experiencias: Cualquier cosa que tenga relación con aquello que no perdonamos será evitada por nosotros, aun cuando no exista un peligro o una amenaza real.

En tus manos está la posibilidad de hacer un reinicio y liberarte de aquello que te hace daño, que te lastima y te aún te tortura, el perdón es una necesidad para vivir bien.

Comienza a trabajar en el perdón a cada una de las personas que creas que lo merece, comienza por ti mismo, perdónate amorosamente toda acción hacia ti o hacia un tercero y corta con el ciclo energético que trae una mala acción, haciéndola permanente en el tiempo y dañándonos una y otra vez. Perdona y siente como sanan tus relaciones, cómo cambia tu vida para bien y cómo comienzas a ser otro, sin sentir desde el dolor y con el corazón abierto a todas las bellas oportunidades de la vida.

La belleza del silencio

En nuestra época, el silencio se ha convertido en un lujo -sólo algunas personas con privilegios económicos o con una educación refinada acceden al silencio-. El silencio del espacio físico, al igual que el silencio profundo de la mente. Se habla de que el silencio es un artículo de lujo; sin embargo, en realidad es algo necesario para el bienestar del cuerpo y la mente: diversos estudios muestran que la alta exposición al ruido altera la cognición y se correlaciona con enfermedades mentales; por otro lado, el silencio tiene una cualidad que favorece la neurogénesis (la formación de nuevas conexiones neurales). Por último, existe también la noción mucho más antigua que relaciona al silencio con lo místico, con los estados de comunión con la naturaleza o con la deidad, con la paz de la mente, que trae entendimiento de la verdad o de aquello que está más allá del cambio (del ruido del pensamiento y sus conceptos).

El silencio es oro.

Como dice la frase popular, el silencio es oro, un oro superior al oro material. El valor fundamental que tiene el silencio, más allá de la paz y la tranquilidad, es que esa misma paz, amplitud y estabilidad que genera son las condiciones necesarias para alcanzar la sabiduría. El maestro de meditación budista Alan Wallace sugiere que de la misma manera que la ciencia se ha desarrollado gracias a la invención del telescopio y del microscopio -y sin estos difícilmente podríamos tener una astronomía o una microbiología como las que tenemos- el conocimiento de la conciencia se sirve de y necesita su propio “telescopio”. Ese telescopio es fundamentalmente la atención, la facultad de dirigir la mente de manera estable y profundizar en algo de manera sostenida. Así como para usar un telescopio necesitamos que éste se encuentre estable, la mente necesita una estabilidad: es el silencio lo que nos permite ver a detalle y a profundidad.

silencio 1 - La belleza del silencio

En un artículo reciente en el New York Times, la poeta Megan O’Rourke narra su experiencia inmersiva en el bosque Hoh en el estado de Washington, uno de los bosques grandes y antiguos en toda América del Norte y el cual colinda con el mar. O’Rourke relata su experiencia dejando el ruido urbano para adentrarse en el bosque y reflexionar sobre el silencio y el efecto del silencio en su mente: en sus pensamientos, memorias y sensación del sí mismo. O’Rourke escribe:

A la orilla del agua, la transformación fue más sutil -una transformación interna, más que un cambio externo. Resulta que en el silencio, percibimos más -nuestros sentidos se vivifican-. Me percaté de dos árboles caídos cuyas raíces se entrelazaban de tal manera que sería imposible separarlos sin tener que dañarlos a ambos. En vez de acelerar como un motor siempre en marcha, mi mente bajaba de velocidad, deslizándose hacia los lados y hacia adentro. Entrando en una caleta, me di cuenta de lo habituada que estoy al ruido cuando mi mente empezó a interpretar el sonido de las olas como si fuera el rugido de motores.

Típicamente pensamos en la necesidad del silencio como una forma de comunicarnos con nuestros yos internos. Paradójicamente, en los días silenciosos que pase en Olympia Park, me descubrí volviéndome menos enfocada hacia adentro y más consciente del espacio comunal…

Lo que se anunciaba a sí mismo en este silencio existencial de viejas rocas y océano ancestral eran memorias -de mi madre, quien murió hace casi 10 años y de la pena profunda de que nunca conoció a mi hijo, y todo lo que él perdería por no haberla conocido-. Estos pensamientos eran como música. En vez de que yo los tuviera ellos me tenían a mí, y me subí sobre un montículo de troncos enormes -algunos de más de 30 metros, apilados como cerillos por el estruendoso mar- y dejé que la madera flotante calentara mis pies y que el silencio se hiciera una alberca en mis oídos. Para oírnos a nosotros mismos, a veces debemos abandonarnos a nosotros mismos y sumergirnos en el silencio hasta que estamos solos con el ruido interno y no podemos más que enfrentarlo.

O’Rourke sugiere que el ser humano moderno huye del silencio, aunque éste sea tan pacífico, porque le produce una especie de horror vacui, una intimación de la muerte o una confrontación con los cabos sueltos del alma. El ruido y una vida agitada y productiva, por otro lado, nos evitan esta confrontación. Tiene razón. Y también es cierto que al evitar esa confrontación nuestra mente reduce su amplitud y permanece contraída en el estado descrito como “visión de túnel”. Se vuelve una versión reducida de sí misma, limitada por los estímulos granulares que recibe -generalmente, distracciones que luego se convierten en preocupaciones-. Así, no notamos que la mayoría de nuestros pensamientos no son más que ruidos que genera el entorno psicofísico en el que vivimos. Y no notamos que existe otro orden de pensamientos más claros, amplios y profundos, que sólo empiezan a surgir una vez que el ruido de la superficie puede cumplir su curso y empieza a haber espacio entre los pensamientos. Ocurre como con la música -donde el espacio entre las notas es lo que hace la música, como dijo Debussy-: el espacio entre los pensamientos también hace que se produzca una cierta música, una cierta armonía de la conciencia.