Postura del Guerrero de Yoga: Sus tres tipos y beneficios paso a paso

La Postura del Guerrero es una de las más conocidas del Yoga. Conoce cómo se realizan sus 3 variantes, beneficios, vídeos, y músculos que se fortalecen, así como el origen del nombre.

Origen y nombre de la Postura del Guerrero

La Postura del Guerrero se llama Virabhadrasana en sánscrito: Asana quiere decir postura, y Virabhadra por el nombre del guerrero que envió Shiva a matar a Daksha para vengarse de la muerte de su amada, según la mitología hindú.

La mitología hindú cuenta que Daksha celebró un sacrificio ritual al que no fue invitada su hija Sati, debido a la mala relación con el marido de Sati, Shiva, supremo gobernante del Universo. Aun así ella asistió y acabó muerta. Su padre y ella discutían cuando Sati le dijo que rechazaba su cuerpo por habérselo dado su padre, y se tiró al fuego. Luego Shiva la resucitaría, pero el dolor le hizo vengarse enviando al guerrero Virabhadra.

Shiva tiró al suelo uno de sus cabellos y creó a Virabhadra, que significa héroe (“Vira”) y amigo (“Bhadra”). La Postura del Guerrero no es solo uno, sino tres. Representan las posturas del guerrero en el momento en que se enfrenta a Daksha, y que vemos en el siguiente punto.

 

Tipos de la Postura del Guerrero

Posturas del guerrero yoga

La Postura del Guerrero es en realidad 3 posturas, distinguidas con los números 1 a 3 después del nombre general, y están ordenadas en función de los pasos que da el Guerrero Virabhadra para atacar:

Postura del Guerrero I o Virabhadrasana I

 

Postura del guerrero 1

La primera Postura del Guerrero es con los brazos hacia arriba, levantando la espada. Se realiza así:

– Sitúate de pie sobre tu tapete, recta/o, y estira la espalda. Realiza un ciclo de respiración 5-10-10 (inspirar-aguantar-expulsar).

– Separa los pies alrededor de  seis centímetros más o menos, eleva los brazos y estíralos. Tienen que quedar los brazos en vertical.

– Da un gran paso al frente con la pierna derecha, dejando quieta la izquierda, e inclínate sobre la derecha, que formará un ángulo cercano a los 90 grados. Comprueba que la rodilla está encima del tobillo.

La pierna izquierda está en tensión, y con la derecha se soporta el peso. Es normal no tener totalmente apoyada sobre el tapete la planta del pie que queda atrasado, pero trata de apoyar toda la superficie que puedas.

– Mantén la espalda recta con los brazos en alto. 10 segundos así y vuelve a la posición original.

Este es una de las asanas de Yoga más conocidas, y no es especialmente difícil, por lo que se suele incluir en las sesiones de Yoga para principiantes. Digo que no es especialmente difícil para empezar, claro que hacerla a la perfección, con la tensión adecuada en los músculos de la espalda, los brazos, abdomen y piernas, sí lleva más tiempo de aprendizaje y práctica.

 

Postura del Guerrero II o Virabhadrasana II

Postura del guerrero 2 o Warrior Asana

La segunda Postura del Guerrero es un poco distinta debido a que el guerrero ya está en posición de ataque. Se realiza así:

– De pie sobre tu tapete, con la espalda recta, respira profundamente y haz un ciclo de respiración 5-10-10 como en Virabhadrasana I.

– Coloca los brazos en jarra, con las manos en las caderas. Respira profundamente.

– Abre las piernas ampliamente. Tienes que abrirlas tanto que las rodillas y los codos formen una línea totalmente vertical. Piensa cómo tienes los brazos. Notarás un poquito de tensión en las piernas, y sabrás que lo estás haciendo bien. Aguanta el aire.

– Gira el pie derecho para que apunte hacia afuera y dobla la pierna derecha, echando el cuerpo hacia ese lado. Mientras, sigues con las manos en las caderas y la espalda recta. Mira la posición de tu rodilla derecha, que tiene que estar justo encima del tobillo.

– Ahora expulsa el aire de tus pulmones y vuelve a respirar profundamente.

– Abre los brazos y ponlos en cruz, estirados, firmes, con los dedos extendidos. Gira la cabeza hacia el lado derecho, y mantén la barbilla paralela a tu WideMat. Percibe la fuerza que hace tu cuerpo y que se reparte entre sus miembros, controlada gracias a tu mente. Aguanta 10 segundos.

– Expulsa el aire mientras pones fin a la asana. Tiene que hacerse de manera gradual, lenta y en el orden inverso al que hemos seguido para llegar a la posición final de la Postura del Guerrero II.

– Repite la Postura del Guerrero cambiando de pierna.

 

Postura del Guerrero III o Virabhadrasana III

Virabhadrasana o postura del guerrero

El tercer tipo dentro de la Postura del Guerrero representa el momento en que Virabhadrasana decapita a Daksha. Puede parecerte un poco curiosa, y no saber qué tipo de guerrero lucha así. Recuerda que está basada en la mitología hindú, y por eso es un poco fantástica.

– Sitúate de pie sobre tu tapete, recta/o, y estira la espalda. Realiza un ciclo de respiración 5-10-10 (inspirar-aguantar-expulsar). Inspira profundamente. Empieza a contar hasta 10 interiormente.

– Echa la parte superior del cuerpo hacia adelante, manteniendo las piernas tan rectas como puedas. Pon las manos en las rodillas. Aguanta el aire hasta llegar a los 10 segundos y expúlsalo. Vuelve a inspirar.

– Mantén el pie izquierdo en el tapete y da un largo paso hacia atrás con la pierna derecha. Apóyate en la rodilla izquierda con ambas manos, y que esta quede justo encima del tobillo. Aguanta el aire.

– Despega la planta del pie derecho del tapete, mientras te impulsas hacia adelante, haciendo fuerza con las manos en la rodilla izquierda, que ahora estará más adelantada que el tobillo.

– Empuja con las manos en la pierna izquierda, pero más arriba, cerca de la cadera, en los muslos. La pierna derecha tiene que llegar a estar paralela a tu tapete, formando una línea recta con la espalda. Expulsa el aire.

– Una vez que ya estás en equilibrio deja de apoyar las manos y levántalas lentamente, hasta llegar a formar una línea con la espalda y la pierna derecha. Trata de aguantar un ciclo de respiración 5-10-10.

Si al hacerlo te cuesta mucho, mira más abajo en las variantes de la Postura del Guerrero, y encontrarás algunos trucos para que sea más fácil, como ayudarte de una silla. Y si no sigues correctamente las respiraciones de arriba, hazlo como veas que es mejor para ti.

 

Beneficios de la Postura del Guerrero

La Postura del Guerrero es muy beneficiosa para tu cuerpo. Es una de esas posturas de Yoga que requieren la participación de todo el cuerpo y por ello es muy completa. La hacen los que empiezan en el Yoga porque mejora el estado de forma de todo el cuerpo desde el inicio, y la puedes encontrar en el artículo de Ejercicios de Yoga para principiantes.

La Postura del Guerrero es excelente y entre los beneficios comunes a las tres versiones encontramos:

  • Sirve para estirar la parte superior del cuerpo: la espalda, el pecho, los hombros, el cuello, los músculos abdominales, y los de los brazos.
  • Sirve para fortalecer las piernas y tener más resistencia.
  • Es buena para adelgazar y tonificar.
  • Fortalece los glúteos.
  • Es buena para ganar equilibrio y estabilidad.
  • Corrige la postura, ya que se realiza con la espalda recta e intervienen los hombros.
  • El practicante gradualmente se prepara para asanas más avanzadas.
  • Mejora la coordinación del cuerpo gracias a que muchas partes del cuerpo tienen que trabajar a la vez para hacer esta postura.
  • Aumenta la capacidad de concentración. En gran medida por lo anterior. En todo momento hay que trabajar con todo el cuerpo, si no, es imposible realizar la Postura del Guerrero. Mantener la mente concentrada en coordinarlo todo mejora la capacidad de atención y concentración.
  • Como todos los ejercicios de Yoga sirve para relajarse y expulsar el estrés de tu vida. mientras estás enfocada/o en hacer la postura bien, dejas de pensar en lo que te rodea y tienes un tiempo para descansar mentalmente.
  • Es excelente para aliviar el dolor en ciertas partes del cuerpo, por lo que se incluye entre las posiciones de Yoga terapéutico, dependiendo de las demás condiciones físicas del practicante. Por ejemplo, es bueno para aliviar el dolor para quienes sufren del síndrome del túnel carpiano.
  • Hay otros beneficios de la Postura del Guerrero que son comunes con otras asanas, como realizar ejercicios de respiración, aumentar la capacidad pulmonar, combatir la osteoporosis, etc.

 

Músculos que participan en la Postura del Guerrero

Como ya he dicho, la Postura del Guerrero es muy completa porque exige la colaboración de muchas partes del cuerpo.

La Postura del Guerrero I fortalece los siguientes músculos:

De los brazos y cuello: Tríceps y esternocleidomastoideo

Del torso: Deltoides, músculo dorsal ancho, músculo serrato anterior,  abdominales, y los de la espalda.

Piernas y cadera: Abdominales inferiores y glúteos, cuádriceps, abductores, músculo sartorio, isquiotibiales, gemelos y músculos peroneos.

La Postura del Guerrero II fortalece estos músculos:

De los brazos: bíceps, tríceps y deltoides.

Del torso: abdominales y los de la espalda, para mantenerla recta.

De las piernas y cadera: cuádriceps, glúteos, psoas-ilíaco, sartorio, gemelos y sóleo.

La Postura del Guerrero III es todavía mejor que las anteriores. Al soportar todo el peso del cuerpo con una sola pierna, todos los músculos de esta tienen que actuar. Además, el equilibrio del resto del cuerpo, formando una línea recta y paralela a tu tapete, demanda la actuación de todos los músculos de los brazos, no solo bíceps y tríceps, de las piernas, los abdominales, los de la espalda… En fin, esta Postura del Guerrero en su tercera versión es una postura de Yoga súper completa.

 

Variantes de la Postura del Guerrero

Cada practicante de Yoga puede adaptar esta asana a sus circunstancias, dando lugar a múltiples variantes de la Postura del Guerrero. Por ejemplo, existen las siguientes:

De la Postura del Guerrero I y de la II, podemos hacer varias repeticiones en lugar de una sola de mayor duración, y es genial para perder peso, adelgazar y tonificar.

Tanto la Postura del Guerrero I como las II y III pueden realizarse con una silla para los principiantes, y para aquellas personas que estén realizando Yoga terapéutico.

Una buena variante de la Postura del Guerrero III es esta: pon los brazos a los lados, como en cruz. Así, estarás utilizándolos en menor medida para mantener el equilibrio, fortaleciendo todavía más los abdominales y músculos de la espalda.

Otra variante de la Postura del Guerrero III es parecida a la anterior, en cuanto a que solo varía la posición de los brazos, que en esta ocasión están hacia atrás. Mantener los brazos así es ya un ejercicio para los brazos, pero no ayudan en el equilibrio, que corre a cargo de abdominales, espalda y ambas piernas.

La Postura del Guerrero también es buena para hacer Yoga en pareja o Yoga terapéutico porque la colaboración de un compañero sería muy apreciada.

Contraindicaciones de la Postura del Guerrero

No realices la Postura del Guerrero si estás embarazada, ni en el caso de que tengas dolores en el cuello. Además, dado que es una asana dura, no la realices si tienes problemas de corazón. En ese caso es mejor que realices posturas más fáciles para poder mejorar desde ese punto.

Conclusión sobre la Postura del Guerrero

Espero que te haya parecido curiosa la historia del principio sobre los orígenes del nombre de la Postura del Guerrero. A mí también me lo pareció la primera vez que la leí, y me animé a contarla al escribir este artículo.

También espero que te hayas animado a practicarla leyendo todos los beneficios que conlleva, y que des tu impresión en los comentarios. ¡Muchas gracias! ¡Namaste!

10 Pasos Para Descubrir tu Maravilloso Mundo Interno

Hace algunos años me hallé a mi misma tirada en el suelo de mi apartamento sintiéndome miserable.

De hecho, me venía sintiendo así por un tiempo. Mi relación de 4 años se estaba desmoronando, mi trabajo perdía su significado, me sentía profundamente incomprendida, poco amada y sola. El dinero no sobraba, estaba con sobrepeso, letárgica, confundida y mi futuro se veía borroso para mi.

Pero luego algo cambió.

Decidí cambiar mi perspectiva y ver cómo sería mi vida si dejara de castigarme por “no ser lo suficientemente buena” y me aceptara como soy.

Tomé la decisión de ver que soy una persona buena, con un maravilloso mundo interno y me comprometí a poner a prueba esta teoría. ¡Funcionó!  

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Ya que años de auto-rechazo no me habían contribuido en nada, no tenía nada que perder. Mi decisión de aceptar mi propia bondad y maravillosidad me transformó la forma en la que veía y vivía la vida. Las personas dejaron de ser amenazantes y los desafíos se convirtieron en oportunidades.

También decidí moverme de la victimización hacia la aceptación. Me concentré en cuidar de mi misma, en vez de tratarme mal por metas incumplidas o plazos vencidos. Intencionalmente me concentré en aquello que sí hacía bien día a día.

Meditaba, me daba suficientes horas de sueño, comía comida de buena calidad y hacía ejercicio. Dejé de ver T.V y comencé a leer más. Además expresé mi gratitud y compartí mi tiempo con persona que enriquecían mi vida y reforzaban mis cosas buenas.

Desde entonces mi vida se ha transformado y la felicidad ha vencido. Como resultado me he convertido en una mejor compañera, una líder y en un ser humano más considerado.

También me empecé a preguntar cómo sería el mundo si todos nos diéramos la oportunidad de aceptar, abrazar y vivir desde nuestra bondad y maravillosidad. ¿Podemos todos llegar a ese punto? La respuesta indudable es ¡sí! Y aquí hay algunos pasos para lograrlo:

1. Elige ser bueno y maravilloso.

Toma la decisión de verte a ti mismo como una persona fundamentalmente buena. Esto suena difícil, especialmente cuando has pasado la mayoría de tu vida pensando lo contrario. Comienza por decir en voz alta “sí, soy bueno.”  

Aunque tus emociones no coincidan, usa tu intelecto y practica este ejercicio diariamente. Tus emociones pronto se pondrán al día y te sentirás maravilloso. Al igual que trabajar sobre el cuerpo, requiere un poco de tiempo, pero el ejercicio es la clave al éxito.

2. Cultiva el amor propio.

amor propioSer una persona fundamentalmente buena no significa que no vayamos a cometer errores. De hecho yo cometo bastantes. Ser bueno significa pensar y sentir que nos debemos las cosas buenas de la vida y que merecemos amor. Con amor propio todo es posible.

Si tienes dificultades con esto piensa en ti mismo cuando eras más joven e inocente. ¿Merece ese ser amor? O intentar mirar a través de los ojos de alguien que te ama ¿ por qué te amaría si no fueras merecedor de ese amor?

3. Practica, practica, practica.

Decidir verte a ti mismo como alguien maravilloso es difícil, pero actuar en base a esa decisión es aún más difícil. Comprométete con la práctica de apreciarte a ti mismo todos los días. Píllate cuando estés teniendo pensamientos negativos respecto a ti mismo. Haz un plan para dejar ir aquellas relaciones que son insanas para ti y para dejar hábitos que no te hacen bien. Trátate con amor y respeto y exige que los demás hagan lo mismo.

4. Desarrolla rituales.

ritualesHazte el tiempo para las cosas que te nutren, puede ser escribir, meditar, leer libros inspiradores, rezar, pintar, hacer un voluntariado, recitar poesía o tener una actividad regular que te recuerde lo bueno y maravilloso que eres.

5. Deja recordatorios.

Al poco tiempo de tomar la decisión, me dejé una nota en el refrigerador que decía “soy buena” y sabía que la vería al menos dos veces al día lo que me recordaría acerca de mi nueva verdad. Incluso en esos días extraordinariamente ocupados vería la nota, por lo que en algún nivel tenían un impacto positivo en mi vida.

6. Habla con las personas.

conversaCuenta a la gente acerca del concepto de la bondad fundamental y de pensarse a uno mismo como alguien maravilloso y digno de amor. Esto reafirmará tu verdad y quizás puedas cambiar la vida de ellos también. En cualquier caso, las personas correctas te darán su apoyo en cuanto a tu misión de descubrir lo maravilloso que eres por dentro.

7. Vive audazmente.

Se generoso, ama incondicionalmente, ríe fuertemente y comunícate abiertamente. Sea lo que sea que hagas, da lo mejor de ti. Vivir de esta forma en cierta manera refuerza tu maravillosidad y bondad interna.

La paradoja es que no puedes realmente vivir audazmente si no crees en ti mismo. Si no crees en que eres una persona digna y buena fundamentalmente estarás constantemente cuestionando tus decisiones, tu valía, la calidad de tu contribución y la de otras personas también.

Si activamente das más, amas más, ríes más, comunicas más y así, estarás reforzando tu propia bondad y crecerá tu creencia en ello.  

8. Sueña en grande y atrévete en grande.

suenaCuando nos enfocamos en nuestras luchas, perdemos de vista las cosas realmente importantes. Por otro lado, cuando soñamos en grande y nos atrevemos en grande, no tenemos más opción que confiar en nuestra bondad y encontrar la manera de conseguir estos sueños y metas.

Mantén en mente de que estos sueños y cosas que deseamos lograr no necesariamente serán aprobadas por los demás, pero que eso no te importe. Muchas de las personas tradicionalmente exitosas son miserables y sienten pena por sí mismos. Soñar en grande significa soñar nuestros propios sueños, no esos que nos impone la sociedad, nuestra familia ni nadie más.

9. Deja de cuestionarte y ¡manos a la obra!

Me encanta la pregunta “por qué”. Pero no te hagas preguntas “por qué” que sean dañinas; haz las “por qué” que sean de ayuda. No preguntes, “por qué sería bueno”, pregunta “por qué no sería bueno”. Y si no puedes dejar de cuestionarte déjalo ahí y continúa.  Estamos condicionados a cuestionarnos, pero se activo y no te cuestiones tus cosas buenas ni lo maravilloso que eres.

10. Se consciente.

10 Pasos Para Descubrir tu Maravilloso Mundo InternoLas personas a menuda preguntan “¿Cómo estás? sin realmente esperar una respuesta de vuelta. Sin embargo, me encanta contestar “Estoy bien”. No es tanto por su beneficio como es por el mío, entre más repito que estoy bien, más refuerzo mi misión de sentirme bien, buena y maravillosa y más me lo creo.

Adicionalmente, lo que conteste a esta pregunta es un indicador de cómo me siento ese día. A veces me pillo diciendo “Aquí estamos”, “no tan mal”, y eso es una señal de que algo no está enteramente bien y que debo evaluar lo que realmente me esté pasando.

Habiendo dicho eso, ser fundamentalmente bueno y aceptar esa bondad no significa que algunas veces no nos podamos sentir mal, enojados o molestos. Lo imporante es notar estos estados, observarlos, permitirlos y dejarlos ir.

Había una vez un anciano nativo americano que contaba a su nieto una historia de dos lobos que viven dentro de cada uno de nosotros y que luchan salvajemente el uno con el otro para dominar nuestras vidas.

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Un lobo está lleno de amor, alegría, esperanza, paz, gratitude, optimismo, generosidad, comprensión, humildad, amabilidad, verdad, fe y compasión. El otro es el reflejo de la amargura, envidia, enojo, angustia, culpa, egoísmo, arrogancia, autodevaluación, inferioridad, mentiras, ego, avaridad y juicio.

Esta lucha es constante, la determinación de cada uno por ganar es tremenda…

El chico preguntó: “¿Qué lobo gana?”

A lo que el anciano respondió: “El que alimentas.”

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Todos tenemos una opción de aceptar lo bueno que tenemos dentro y nutrir cada día con sus características. Todos podemos dar la bienvenida a lo mejor que tenemos adentro y podemos elegir la felicidad sobre la tristeza. ¿A qué lobo alimentarás hoy?

Hambre emocional y atracones: aprende cómo combatirlos

¿Quieres saber si tienes hambre emocional? ¿Se puede combatir? ¿Tienes atracones de comida y luego te sientes culpable?

Hoy quería plantearte algo diferente.

Me gustaría darte mi visión sobre como las enseñanzas de Eckhart Tolle en su libro ‘El Poder del Ahora‘, te pueden ayudar a mejorar tu relación con la comida, y como gracias a una mejor alimentación podrás vivir de forma mucho más plena.

La relación cuerpo-mente es algo que me lleva apasionando desde hace años y me encanta buscar la relación que tienen los mejores libros de desarrollo personal con la alimentación y con la salud.

¡Vamos con ello!

No eres tu mente. Cuida tu diálogo interno.

Importantísimo. Este fue el concepto que más me marcó del libro.

Como defiendo siempre: Tus creencias sobre la comida, son lo que determinarán el cuerpo que tienes y la salud de la que gozas.

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para empezar a dominar tus emociones

Es decir, si crees que comerte una ensalada es un sacrificio, evidentemente no lo harás, o si lo haces, será solo por unas semanas, pero no será algo que podrás mantener a lo largo del tiempo.

Te pongo un ejemplo:

Llegas a casa y resulta que tu pareja ha preparado un pescado blanco con patata cocida, brécol y tomate con unas nueces.

¿Cuál es tu reacción?

Poniéndolo más claro: Si tu mente fuera como en la peli de Inside Out, ¿quién tomaría el control?

¿Asco? ¿Ira, quizás? ¿O Alegría?

En función de quién tome el mando, dependerá tu respuesta sobre esa comida concreta.

Evidentemente, la comida que he mencionado es MUY saludable y muy aconsejable, por lo tanto si tu reacción inicial fuera de asco o de ira, no te preocupes, pues esto, es algo que se puede entrenar.

Para ello debes cambiar tu diálogo interno, tus prioridades y las preguntas que te haces.

En lugar de preguntarte: ¿Qué es lo que más estimulación me dará ahora mismo? (Como podría ser una pizza o una hamburguesa…) pregúntate, ‘¿qué comida será la que más agradecerá mi cuerpo ahora mismo?’ o ‘¿qué comida será la que mejor me hará sentir justo después de comerla?’

Así recuerda lo que dice Tolle, no eres tu mente. No eres tus pensamientos.
Eres el observador de tus pensamientos. Coge altura. Ponle el zoom a tus pensamientos y cada vez que te descubras pensando en las ganas que tienes de comerte esas galletas/pizza/tableta de chocolate:

1º: Acéptalo. Reconoce que es algo normal y que todo el mundo se siente tentado (al final del post te explico por qué)

2º: Toma distancia del pensamiento. (Desidentifícate de él). No reacciones automaticamente ante él.

3º: Recuerda el orden de tus valores y prioridades. ¿Qué es más importante para ti: La gratificación inmediata o cuidar tu cuerpo con alimentos de calidad?

4º: Prémiate a ti mismo con charla interna positiva recordándote la buena decisión que has tomado. Nunca des por sentado tu alimentación. Sé consciente y valora tus buenas decisiones.

Es más:

Piensa en cada comida como una forma de aumentar tu autoestima.

¿Como pretendes tener una buena percepción de ti mismo si estás comiendo a diario comida basura?

yo personalmente creo que tu alimentación es una de las mejores formas  para aumentar (o bajar) tu autoestima, aún así, muy poca gente la aprovecha.
Sí o sí, vas a comer al menos unas 3 veces al día , así que, ¿por qué no aprovechar para convertirlo en un ritual que te dé un buen baño de autoestima, tomando alimentos nutritivos que tu cuerpo vaya a agradecer, en lugar de unos alimentos ultraprocesados que dañen tu cuerpo y tu mente?

Para reflexionar:

Vigila tus creencias y sistemas de valores sobre la comida.
Si es necesario, cada mañana y cada noche, escribe un par de frases en un bloc de notas sobre lo que has comido a lo largo del día,  por qué lo has hecho y cómo te has sentido. ¿Alguna vez te lo habías planteado?

No podrás gozar de una alta autoestima si maltratas a tu cuerpo con comida basura. Entiende que a la hora de comer no solo está en juego tu aspecto físico, sino también tu salud emocional.

Sólo tienes este momento. Practica la presencia.

Otro de los conceptos clave que trata de transmitir Tolle en su obra.

Antes te comentaba que podías usar cada comida como una forma para mejorar tu autoestima en función de la elección de alimentos que hicieras, y ahora vamos con otra aplicación práctica para mejorar tu estado emocional cada día.

PRESENCIA A LA HORA DE COMER

Este es otro cambio que puedes empezar a implementar en cada comida para mejorar tu vida a nivel mental, físico y emocional, viéndola como una forma de meditación activa.

  • Nada de móvil a la hora de comer.
  • Nada de televisión a la hora de comer.
  • Nada de darle vueltas a esa cita o a esa reunión del trabajo que tan mal te fue.

Cuando comes, come. Nada más.

Dedícale atención plena. Centra tu atención en la comida. No trates de ganar tiempo haciendo otras cosas.

Como dice Tony Robbins: ‘‘Si no tienes 10 minutos, no tienes una vida”.

Cuando comas, come. Nada más. Fuera móviles y distracciones. Disfruta del momento.

APRENDE A COCINAR.

Esto es importante. Y te lo digo yo, que soy un cocinero bastante flojo, pero realmente es una habilidad que debes tener en tu arsenal.

¿Acaso hay algo más importante en la vida que la ‘gasolina’ que le metes a tu cuerpo para que funcione a lo largo del día? Pues mejor asegúrate que eres tú mismo el que prepara esa ‘gasolina’.

Además:

  • Gastarás menos dinero en comida.
  • Comerás comida de mucha más calidad. En un restaurante no puedes llegar a saber con certeza qué (y cuánto) aceite han utilizado o de dónde viene esa carne, o en qué condiciones de higiene está la cocina etc…
  • Valorarás mucho más cada comida, ya que has invertido tiempo y energía en prepararla.
  • Es otra forma de aumentar tu autoestima, ya que eres capaz de alimentarte de forma saludable con total independencia.

Tengas el nivel que tengas, siempre que trates de cocinar un plato algo complicado te verás obligado a prestar tanta atención, que te será imposible evadirte mentalmente, y hasta podrás entrar en estado de ‘flow’.

APROVECHA PARA MEJORAR TUS RELACIONES.

¿Por qué no aprovechar las comidas para mejorar tus relaciones sociales?

Seamos claros. Comer solo es aburrido. Por eso muchas veces nos distraemos con twitter, la tele, etc… y acabamos por no disfrutar nada de la comida que hemos preparado.

Trata de cuadrar en la medida de lo posible los horarios de las comidas con otras personas importantes para comer con ellas. Hasta hay un libro titulado ‘Never eat alone’ (nunca comas solo).

Es una forma genial de estar mucho más presente en el momento.

 Busca la presencia en cada comida.

Elimina la sobreestimulación de las redes sociales mientras comes; y evita la inconsciencia, alejándote de comida ultraprocesa que dañará tu cuerpo y tu mente.
Busca el término medio: Comida de calidad, rodeado de personas importantes en tu vida; o si lo haces solo, centra tu atención plenamente sobre tu plato y sobre cada bocado que des.

BONUS:

De hecho, una técnica que me gustó mucho la leí en un libro sobre Novak Djokovic.
Hace unos años cambió su dieta para tratar de convertirse en el número 1 del mundo de tenis, (cosa que consiguió), y entre muchos de los cambios que hizo, uno que me llamó la atención por su sencillez, fue que una vez daba un bocado, dejaba el tenedor en el plato, hasta que había tragado ese bocado.

Come con calma. Aparte de hacer que aprecies y disfrutes de la comida en mayor medida, también evitará que comas de más, ahorrándote esas sensaciones negativas de culpa y arrepentimiento.

No te dejes controlar por tus emociones.

Uno de los problemas más importantes a la hora de controlar tu peso y lo que comes, es el hambre emocional.

Sí, ese hambre que realmente no es hambre, sino que es ganas de estimulación o búsqueda de placer.

Y en cierto modo, es normal. Hay tanta cantidad de alimentos procesados que están diseñados para activar tu sistema de recompensa cerebral (liberando dopamina), ‘programados’ para que quieras repetir y te cueste dejar de comerlos (¿recuerdas el slogan ‘A que no puedes comer solo una?’), que la comida se ha convertido en una especie de ‘anestesia emocional’

¿Estoy enfadado? Como.

¿Estoy aburrido? Como.

¿Estoy triste? Como.

El hambre emocional es comer cuando no tienes necesidad de ello.

Y esto tiene una explicación evolutiva.

Tu mente (y la de todo ser humano) está programada para comer azúcar y grasa. Es cuestión de supervivencia. Hace miles de años, comer azúcar significaba la diferencia entre morir o vivir, por eso tu cerebro te recompensa con una sensación de placer al ingerir estos nutrientes.

¿Y qué significa esto?

Que es totalmente normal que te veas atraído por comidas dulces y ricas en grasas (y las grandes compañías de comida ultraprocesada lo saben de sobra, aprovechándose de esto para ‘crear alimentos’ lo más adictivos posibles). Forma parte de nuestra naturaleza. Por eso, como decía al principio del post, debes vigilar tu diálogo interno, ya que está programado ‘por defecto’ para hacerte comer guarradas que teniendo en cuenta la sociedad en que vivimos actualmente, ya no son necesarias.

Así que una de las mejores formas para evitar tomar malas decisiones provocadas por un estado emocional alterado, es planear tus comidas de la semana con antelación (los domingos por la tarde es un momento genial).

Personalmente es algo que me va muy bien, ya que al tener las comidas de la semana planeadas, ya voy en piloto automático y no me dejo llevar por las emociones negativas que me puedan surgir a lo largo del día.

Fíjate lo bien que lo resumió una lectora de mi blog en un comentario que me dejó:

testimonio-escrito

COMBATE TU HAMBRE EMOCIONAL

¡No te comas tus emociones!

Cada vez que te entre el apetito, pregúntate:

”¿Me comería una manzana?”

Si la respuesta es NO, realmente no tienes hambre, solo antojo.

Es preferible SIEMPRE elegir lo que comes de forma racional que emocional. Así hacer tu planning semanal en un momento que estés ‘estable’ es lo ideal. Pruébalo, ya verás la diferencia que notas ?

Cada vez que te entre el apetito pregúntate ¿Me comería una manzana? Si respondes NO, no tienes hambre.

Tus emociones son señales.

Si te da hambre emocional, analiza por qué es eso. Deja que la emoción esté ahí, pero no luches con ella. Obsérvala, no te dejes controlar por ella.

Reconoce que es normal sentirte tentado por comidas ricas en grasas y azúcares, pero que tú tienes el control para elegir.

TIPS PRÁCTICOS:

  • Cuida tu diálogo interno y tu sistema de creencias.
    establece tus prioridades: ¿Qué es más importante para ti? ¿Nutrir a tu cuerpo con alimentos saludable o disfrutar 3 minutos de una estimulación inmediata para luego sentir una sensación de culpa muy pesada?
  • No escuches a tu mente a la hora de comer. Baja a tu cuerpo. ¿Realmente tienes hambre?
    Pregúntate: ¿Me comería una manzana? Si la respuesta es no, no tienes hambre. Estás buscando estimulación.
  • Cuando comes, come. Estate presente.
    Nada de móvil, tele, ordenador a la hora de comer.
    Aprovecha cada comida para mejorar tus relaciones. Si comes solo, disfruta de la comida. De cada bocado.
    Deja el tenedor en el plato, hasta que hayas tragado el bocado anterior (pruébalo en tu próxima comida, ya verás como no es tan fácil como parece ? )
  • El desayuno es realmente importante a la hora de empezar el día de forma consciente, así que ten mucho ojo de atacar los Kellogs o las galletas ? Por eso he creado este reto donde te planteo empezar el día desayunando 2 huevos.
  • Planifica tus comidas en un momento que estés emocionalmente estable. A poder ser los domingos por la tarde. Evitarás atracones indeseados que pueden venir por estar en un estado emocional alterado.

¿Qué te ha parecido el post?

Espero que hayas sacado más de un par de acciones prácticas; y lo más importante,  ¡que actúes sobre ellas!
Empieza hoy mismo. De hecho, te lo puesto muy fácil porque…

La importancia del alma

Una vez leí lo siguiente:

“Un mendigo estuvo junto a la carretera durante más de treinta años. Un día, un desconocido pasó por allí.

¿Una limosna?– murmuró el mendigo, alargando mecánicamente su gorra de béisbol.

No tengo nada que darte – dijo el desconocido. A continuación preguntó:

¿Sobre qué estas sentado?

Nada –  respondió el mendigo. – Sólo es una vieja caja. He estado sentado en ella desde no sé cuánto tiempo. Algún sitio tenía que encontrar para descansar

¿Has mirado dentro de ella alguna vez? – preguntó el desconocido.

No – dijo el mendigo – ¿Para qué? No hay nada dentro.

Echa un vistazo – insistió el desconocido.

El mendigo consiguió abrir la caja después de arduos esfuerzos. Nunca se había dado cuenta de que estaba tan bien cerrada. Con infinita sorpresa e incredulidad, vio que dentro de la caja había oro.”

La parábola hace referencia a que muchas veces olvidamos mirar dentro de la caja. Y la caja está dentro de ti mismo. La verdadera riqueza está en encontrar dentro de ti aquellas fuerzas que guían tu vida. Cuando encuentras en tu interior el tesoro del amor, la estima, el aprecio o la paz interior. Cuando no necesitas mendigar con tu exterior para que alguien te obsequie con riquezas materiales.

Somos un equilibrio entre mente y alma. Por una parte, la mente, encargada de gestionar los asuntos racionales, los asuntos que se enmarcan dentro de los conocimientos y de las situaciones más terrenales, la encargada de aplicar las principales habilidades, la lógica… La otra, el alma, la encargada de guiar los valores personales, la de velar por las fuerzas motrices vitales como el amor, el aprecio, la belleza, el respeto, la paz interior.

El alma es tu voz interior, aquella dimensión sincera contigo mismo. El alma es la dimensión más íntima, aquel espacio interior donde eres capaz de dialogar contigo mismo. El espacio donde residen aquellos valores más sagrados, aquellos valores que nunca se ven afectados por la vida cotidiana.

La mente es un instrumento soberbio. La mente es una herramienta creada para ser usada para tareas específicas y, cuando acabas la tarea, tienes que dejar de usarla, ya que pierde toda su valía.

Es el alma la que ha de controlar tu mente. Habla mentalmente contigo mismo, obsérvate haciendo esto o lo otro. Si no lo haces el problema será que tu mente acabará dominando tu espacio vital.

Aprende a adquirir el hábito de preguntarte: ¿Qué está pasando dentro de mí en este momento? Pero no lo analices, simplemente observa. Crea y desarrolla la observación íntima y personal. Cuesta desarrollar el dominio interno, cuesta dominar la mente…pero compensa.

La mente intentará siempre perturbar la situación actual con la dimensión de las emociones. Intentando crear una especie de miedo, una especie de amenaza continuada. Si haces caso de la mente y no buscas el alma, te sentirás continuamente amenazado por el entorno, por las situaciones, por las personas…

El placer es una de las emociones que la mente utiliza como droga. Te hace buscar esta emoción y hasta sufrir una dependencia. Lo que hoy te da placer es posible que mañana te cause dolor o bien el placer se irá y también su ausencia causará dolor. Busca otros referentes vitales como la alegría, el amor o la paz interior, que nunca causan dolor, que yacen en el alma de las personas.

Desde las fuerzas motrices del alma es desde donde podrás encontrar el equilibrio en ti mismo, de donde podrás relativizar aquellos problemas domésticos que parecen tan grandes, tan serios, tan graves, tan amenazadores, y que no son más que una exageración de la mente, que traicionera quiere que tu existencia esté dentro del espacio del miedo, de la amenaza continua, de la necesidad de la búsqueda de placer.

Existe un tipo de proceso lógico para poder practicar esta observación íntima de tu propia situación:

1. Enfoca la atención en lo que estás sintiendo en ese momento.

2. Identifica la emoción que vives y acepta que está ahí.

3. No pienses en el problema, deja que el tiempo rebaje la intensidad.

4. No juzgues ni analices.

5. No pienses en lo que te va a producir ni las consecuencias que te va a llevar.

6. Solamente obsérvate a ti mismo. Hazte la pregunta: ¿Qué está pasando dentro de mí?, ¿Por qué hago esto?, ¿Por qué digo esto?, ¿Me va a hacer más feliz esta posición, opinión?

7. Mira el problema desde la paz interior, desde la alegría, desde el amor y el aprecio…

Entiendo lo espiritual de este comentario. En mi experiencia personal he sido capaz de conectar con personas con facilidad de efectuar un análisis personal interior, y me ha sido casi imposible que personas con inteligencias lógico-matemáticas muy marcadas pudieran entender esta filosofía de la mente y el alma. Y es lógico, ya que estas personas no controlan la observación interior, y sobre todo son poco expertos en el control de las emociones o en el análisis de éstas. En general, son personas que usan de forma constante el raciocinio lógico en todos los planteamientos. Son personas con un amplio dominio de la mente. A ellas, especialmente, les pude ayudar la secuencia de los siete puntos que he mencionado anteriormente.

Desde la observación íntima de ti mismo, podrás estar en el lado de las fuerzas motrices de tu vida y encontrar la calma interna, la quietud con alegría intensa, el amor, el aprecio y la paz

Cambiar no es miedo, es vida.

El cambio dicen que siempre lleva adherido el miedo. Miedo a lo nuevo, miedo a perder lo que tenemos, ya que lo desconocido no sabemos que nos deparará. Parece como si las personas se sintieran más cómodas en el conservadurismo de continuar con lo tenemos (“Más vale malo conocido que bueno por conocer” dice el dicho popular). Aunque no todo el mundo piensa igual.

En un análisis que hicimos hace ya tiempo, de 4 personas, 1 está por el cambio, 1,5 está totalmente contrario a cambiar y el resto espera a ver los acontecimientos del que lidera la situación, sea estabilidad o sea cambio. Por lo que realmente a favor del cambio tan sólo está una minoría de las personas.

Pero la vida es un cambio continuo: cada día cambiamos nuestra edad, cambian los árboles, el cielo, el tiempo, la climatología, las estaciones, los colores de las hojas, las tendencias, cambian las formas de pensar de la sociedad, se mudan los insectos, se pasan generaciones a generaciones, cambian los gobiernos, la arquitectura, las tecnologías cotidianas… Todo está en evolución.

¿Es natural aferrarse a no cambiar, o precisamente el no vivir con cierta relación esa evolución? , ¿Ese cambio es lo que nos produce ansiedad y miedo?

Los cambios son necesarios para crecer, para adecuarse al devenir del tiempo. Y para ello hacen falta tres actitudes o conductas:

HUMILDAD: Para cambiar hay que identificar claramente que se está haciendo mal. Eso implica una buena dosis de auto crítica sincera. Significa reconocer que alguna cosa decidida en el pasado por uno mismo no ha dado el fruto deseado o bien lo dio pero ha quedado obsoleto.

VALENTIA: Cambiar es trazar un camino en el futuro, es imaginar qué pasará mañana y dibujar el cambio, el plan. Seguramente será después de analizar las cosas con profundidad, pero no dejará de ser una intención de ir hacia algún lugar y en un tiempo que aún no existe y por lo tanto nadie sabe cómo será.

PERSEVERANCIA: Porque este dibujo realizado en el espacio virtual del futuro no tiene porque funcionar a la primera. Aunque si uno tiene la convicción de lo que quiere lograr, se puede equivocar todas las veces que su depósito de perseverancia se lo permita.

Aunque cambiar te renueva, siempre he pensado que al final no cambias ni “qué” ni “quién”, sino que evolucionas en el “cómo”. Hay sentimientos y afinidades que quedan eternamente grabadas en ti o en tu corazón, y la gracia está en cómo las vas evolucionando. Cuando un mismo “quién” y un mismo “qué” se conjugan con diferentes “comos” a lo largo de la vida es cuando cogen la grandeza y la dimensión de la eternidad.