Aliviar el estrés y dormir con acupresión

El estrés en una característica inevitable de la vida. A nadie le gusta sentirlo, pero ¿Qué te parece si te contamos que presionando ciertos puntos o “botones” de tu cuerpo lo podrías aliviar? Acá te contamos sobre una técnica de medicina alternativa llamada acupresión. 

Algunos estudios han informado que la acupresión puede tratar con eficacia una serie de condiciones de salud, como náuseas, dolor, dolores de cabeza, y el estrés. 

Según el portal attn.com, hay una serie de puntos de presión en todo el cuerpo que se asocian con el alivio del estrés en particular. Basta con aplicar presión, masajear, relajar el cuerpo y repetir si es necesario. Así es el método estándar recomendado por los expertos del Centro de UCLA para la Medicina Oriental-Occidental, una escuela de medicina alternativa.

Los 5 puntos de presión con los que puedes aliviar el estrés

1. HEGU

Busca el punto más alto del músculo cuando los dedos pulgar e índice se cierran juntos y masajea durante cuatro o cinco segundos. Este punto de presión se utiliza para tratar el estrés, dolores de cabeza, dolores de muelas, dolor facial, y dolor de cuello.

2. JIANJING

Debes apretar el músculo del hombro con el dedo pulgar y el dedo del medio, luego estimular el punto por cuatro a cinco segundos. Este punto es usado para el estrés, dolor facial, dolor de cabeza, dolores de muelas, y dolor de cuello.

3. TAI CHONG

Se encuentra entre los tarsos del dedo pulgar e índice del pie. Es recomendable que el masaje ejercido sobre este punto sea suave y circular, ya que en esta zona hay huesos frágiles. Este punto de presión se utiliza para tratar el estrés, el dolor de espalda, presión arterial alta, calambres menstruales, dolor en las extremidades, insomnio y ansiedad.

4. FENG CHI

Está localizado en la base del cráneo a lado y lado de la columna vertebral. Se recomienda masajear este punto con dos pulgares. Al hacer presión sobre ellos, quien recibe el masaje debe sentir una especie de tirón. Esta técnica de acupresión se recomienda para el estrés, dolor de cabeza, migraña, visión borrosa ojos, fatiga, falta de energía, y los síntomas resfriado/gripe.

5. ZUSANLI

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Este punto queda aproximadamente entre siete y diez centímetros por debajo del centro de la rodilla. Se usa comúnmente para el malestar gastrointestinal, náuseas, vómitos, el estrés y la fatiga.

¿Necesitas ayuda? Este video tiene las explicaciones:

El Propósito de Tu Vida

“Todo lo que se crea solventa algún problema”, Mike Murdok.

Tus ojos ven, tus oídos oyen, tu nariz huele. Los médicos resuelven problemas médicos, los abogados resuelven los problemas legales. Tu camisa te mantiene caliente, tu reloj te indica el tiempo. Los aviones te permiten desplazarte más rápido. Todo lo creado resuelve un problema.
Y todos hemos nacido con la habilidad de resolver cierto tipo de problemas. Encontrar esta habilidad te acerca a tu propósito de vida. A aquello que tú puedes aportar y contribuir en este mundo. 
El ser humano es creativo por naturaleza y necesita de los contrastes (comúnmente llamados “problemas”) para activar esta creatividad. Por eso se dice que tras todo problema se esconde una oportunidad. Y yo añadiría, más de una. Gracias a los contrastes, a las cosas que no nos gustan, se activa nuestro ingenio para transformarlas en cosas que nos gusten; en soluciones a problemas. La evolución de la Humanidad es un continuo ejemplo de ello. Cualquier cosa que veamos a nuestro alrededor creada por el hombre, antes fue sólo una idea nacida con la intención de solventar un problema. Sin entrar a juzgar si lo creado solucionó o empeoró la situación en particular, según nuestro punto de vista subjetivo.
¿Y cómo puedo conocer el problema con el que yo nací con habilidades para resolver?
Te animo a tomar lápiz y papel y anotar las respuestas a las siguientes preguntas. No importa si no conoces las respuestas de todas ellas; contesta lo mejor que sepas en este momento. Las respuestas a estas preguntas son señales que te indican el camino hacia tu propósito de vida. Bueno, allá van algunas preguntas que te ayudarán a encontrar tu Propósito de Vida:
1. ¿Qué te encanta hacer?
Tu Propósito está directamente relacionado con lo que te gusta. Las personas con Propósito en el mundo pasan su tiempo haciendo lo que aman. Bill Gates ama las computadoras, a Oprah le encanta ayudar, y Edison amaba inventar. ¿Qué te gusta?
¿Es la lectura, la escritura, practicar deportes, canto, pintura, negocios, ventas, hablar, escuchar, cocinar, arreglar las cosas rotas?. Cualquier cosa que ames hacer, está directamente relacionado con tu Propósito. 

Sea lo que sea que ames hacer, escríbelo. Puedes comenzar la frase poniendo “Amo/Me encanta…(hacer esto o aquello).

 2. ¿Qué haces en tu tiempo libre?
Hagas lo que hagas en tu tiempo libre es un signo de tu Propósito. Si te gusta pintar en tu tiempo libre, entonces eso es una “señal”. Si te gusta cocinar, entonces eso es una “señal”, si te encanta hablar, entonces eso es una “señal”. Sigue las indicaciones.
¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Qué te gustaría hacer si tuvieras más tiempo libre? ¿Enseñarías danza a una clase o un curso de negocios?

3. ¿De qué te das cuenta?
Un vendedor de anuncios se da cuenta cuando un anuncio no vende, una peluquera nota el pelo fuera de lugar, un diseñador se da cuenta de un mal cosido, un mecánico escucha algo mal en su coche, un cantante se da cuenta si alguien desafina, un orador se percata de un discurso pobre…
¿De qué te das cuenta tú fácilmente?
¿Qué te llama la atención cuando algo no funciona correctamente?

Sea lo que sea, anótalo.

4. ¿Sobre qué te encanta aprender?; ¿sobre qué te gusta hablar?; ¿Qué harías gratuitamente?.

Es cocinar, los deportes, enseñar,…anota tus respuestas.

5. Si pudiera ver tu librería; ¿qué libros encontraría en ella?
Si encontrara 100 libros sobre derecho, quizás esa es tu pasión. Si encontrara 200 libros sobre educación infantil o coches o jardinería o música, entonces probablemente deberías dedicarte a algo relacionado con ello.

6. ¿Qué despierta tu Creatividad?
¿Es la pintura, el diseño, la construcción, hablar,  las ventas,…?
¿Qué despierta tu creatividad?, ¿tienes ideas para recetas de cocina nueva, o un nuevo sitio Web creativo sobre automóviles?
¿Qué te resulta fácil?
Anota de nuevo tus respuestas.

7. ¿Qué cosas halaga de ti la gente?
¿Qué le gusta de ti a la gente?. Si a nadie le gusta tu cocina, entonces probablemente no serás un buen chef.

¿La gente halaga tu escritura, o tu canto, o tu sorprendente capacidad para vender? Una vez más, esta es una señal de tu propósito.

8. ¿Qué harías si supieras que no puedes fallar?
¿Deseas iniciar un salón de belleza, crear un curso, iniciar tu propio negocio? ¿Qué harías si el éxito estuviese garantizado? Esto también sería una señal.
Ahora, tómate un tiempo para revisar tus respuestas a estas preguntas: ¿qué hay de común en ellas?.

 
Ahora, haz una lluvia de ideas sin analizar en demasía: escribe todo lo que se te ocurra sobre lo que una persona con esas habilidades podría dedicarse profesionalmente. Por ejemplo, si te gusta el canto: estrella de rock, profesor de canto, cantante de animación infantil, cantar en un coro profesional. Si te gustan los coches: mecánico, diseñador industrial automovilístico, piloto de fórmula 1, vendedor de automóviles, etc…
De todo lo que escribas, finalmente, échale un vistazo general y marca con un círculo aquella actividad que más resuena contigo. Aquella que te podrías ver fácilmente haciendo el resto de tu vida. Aquella de la que te arrepentirías no haber intentado. Puede que quieras marcar más de una porque te resuenen con la misma intensidad. Está bien igualmente. Incluso, puedes tratar de combinar, unir las dos pasiones de manera original, creando, -quién sabe-, una combinación poco común y genuina.
¡Felicidades!, si no lo habías hecho antes ya, acabas de descubrir tu propósito de vida.

Doce Ritos Que te Traen Felicidad

Realmente nunca nos cansamos de pensar en la felicidad ¿cierto?
 La vida es mucho más amena 
cuando somos capaces de unirla a la alegría y a la gratitud.
Mientras tanto la ciencia continúa estudiando la felicidad, encontrando cada vez más formas en las que podemos acercar la, a veces elusiva, felicidad a nuestras vidas. Aquí te compartimos algunos rituales poco comunes que traen felicidad a tu vida respaldados por la ciencia:

1. Dormir en una pose de poder.

El año 2012 la psicóloga social Amy Cuddy dio una charla TED llamada “Poses de Poder”, donde explica que hay ciertas posturas que las personas podemos adoptar para sentirnos más empoderados ya que cambian nuestra fisiología y hace que nos percibamos de manera más poderosa.
Sentirse empoderado comienza la noche anterior. Cuddy dice que dormir en posición fetal o de lado con los brazos y piernas encogidos hacia el torso son consideradas como poses de bajo poder. Incluso puede hacer que te levantes sintiéndote sensible y vulnerable sin saber muy bien por qué.
Para evitar esta situación y despertarse optimista y con ganas de ganarle al día, se aconseja que duermas en una posición abierta y con tus piernas estiradas. Como la chica de la foto.

2. Amar los jueves… ¡y demostrarlo!.

Un reciente estudio del London School of Economics and Political Science en Reino Unido descubrió que el jueves resulta ser el día más feliz de la semana debido a su cercanía al tan ‘esperado’ fin de semana.  Además, junto con el miércoles, el jueves es también el día de la semana más productivo a nivel laboral, esto de acuerdo a otros estudios científicos.
No sólo eso, además descubrieron que la líbido tanto en hombres como en mujeres alcanza su peak los jueves, por lo que lo vuelve el mejor día para que las parejas se demuestran cuánto se aman en la intimidad.

3. Seguir el “número de oro”.

Esta teoría, desarrollada por la psicóloga positiva Bárbara Fredickson, propone que por cada experiencia negativa que tengas deberías tener tres positivas y así lograrás la felicidad. ¡A nosotros nos hace sentido!

4. Tocar a otras personas (apropiadamente por supuesto).

El contacto humano libera endorfinas como la serotonina, y reduce la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, haciendo que te sientas más relajado y contento, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Carolina del Norte.

5. Dejar que salga tu Picasso interno.

En el mismo estudio realizado por el London School of Economics and Political Science, se encontró que de las 6 primeras cosas que inducen felicidad, 4 estaban relacionadas con las artes:
  1. Intimidad con la pareja
  2. Deportes
  3. Teatro/Baile/Conciertos
  4. Cantar/Actuar
  5. Exhibiciones/Museo/Bibliotecas
  6. Hobbies/Artes/Manualidades
Recoger un lápiz y dibujar lo que sea, cantar en la ducha, hacer una pequeña actuación mientras se cuenta una historia o detenerse en la exhibición que está camino entre el trabajo y la casa son todas cosas que puedes hacer para aumentar tu felicidad día a día.

6. Cantar en la ducha.

Investigadores de la Universidad de Manchester University descubrieron que un órgano en el oído interno (que responde al sonido del canto) está conectado con los centros de placer de nuestro cerebro. Por lo que cantar, ya sea sólo en el auto o frente a todo un público (aunque seas horrible para cantar), contribuye con tu felicidad.

7. Inventar que estás feliz.

Lo sabemos — sonreír puede ser la última cosa que quieres hacer cuando estas de mal humor, pero realmente ayuda a convertir ese mal día en uno bueno. Los estudios dicen que sonreír, aunque sea fingidamente, ayuda a levantar nuestro ánimo. Así de poderosa es la sugestión…

8. Ser un nerd.

Tratar de aprender cosas nuevas que resultan interesantes (un deporte, un hobby, una actividad nueva) es un hábito que las personas felices comparten. Mantente al día de los avances del tu rubro de trabajo, tu profesión y las cosas que te interesan.

9. Decirle buenos días al sol.

“Iluminar tu habitación cuando te despiertas te ayuda a sentirte más feliz durante el día”, dice Michael Terman, el director del Centro de Tratamiento de Luz y Ritmos Biológicos de la Universidad de Colombia.
Abre tus cortinas en la mañana, la luz matutina es la luz que más nos aporta felicidad, así que si es que puedes sal a dar una vuelta de 15 minutos al aire libre antes de comenzar el día.

10. Mandar un mail buena onda.

La tecnología no es completamente mala. Tómate un break de todo el trabajo que tienes que hacer en el computador y busca una experiencia distinta via mail. “Nos enfocamos tanto en mostrar a las personas lo negativo que hay en la tecnología, pero nos olvidamos de decir lo poderoso que puede ser un mail positivo”, dijo el investigador de Harvard Shawn Achor.
Haz la prueba y ve como te resulta.

11. Salir a jugar.

Aprovecha tu jardín, sal a caminar un poco, recorre lugares que nunca antes has visitado y luego te darás las gracias. Un estudio encontró que salir a caminar en la naturaleza, aunque sea por un tiempo breve, ayuda a mejorar nuestro ánimo y disminuye nuestro estrés.

12. Darse las felicitaciones.

Hay mucho poder en los pequeños momentos. Ya sea subirte al auto y encontrar que están tocando tu canción favorita o llegar al lugar donde ibas a la hora que dijiste que lo harías, son estos pequeños “éxitos” del día los que hacen que tengamos una experiencia más positiva en general, sólo tenemos que celebrarlos.

Envejece con Una Sonrisa

Pasamos la primera parte de nuestra vida soñando con crecer
 para luego rogar para que no nos pregunten nuestra edad. 

Envejecer no es algo que tomamos demasiado en serio cuando somos niños y adolescentes, menos cuando empezamos nuestros primeros años como adultos, sino una realidad con la que aprendemos a vivir cuando sentimos el peso de los  años en nuestra espalda. Pero durante el camino de nuestra vida vamos recolectando experiencias, satisfacciones, desilusiones y otros muchos sentimientos que nos ayudan a ser más fuertes y a vivir. 

Aquí algunas lecciones que he aprendido para envejecer con una sonrisa.
¿Te has dado cuenta que el único momento en que deseábamos ser mayores era cuando éramos pequeños?.  De hecho, antes de los 10 años, usábamos las fracciones para parecer más grandes y decíamos “tengo 4 años y medio, casi 5”.  Sin embargo, ya no decimos tengo 37 y medio o tengo 59 rumbo a los 60.

 

Cuando llegamos a nuestra adolescencia, comenzamos a aumentar un poco nuestra edad, diciendo por ejemplo, tengo 16, en lugar de 15, aunque en realidad faltara mucho para nuestro cumpleaños.

 

Cuando cumplimos finalmente 21 fue uno de los mejores días de nuestra vida. ¡Celebrarlo era una obligación!,  pero luego llegamos a los 30 y fue una verdadera tragedia. Ya no hay nada que celebrar…  ¿A dónde fue toda la diversión?

 

Después finalmente llegamos a los 40  y fue un poco abrumador. ¿A se fue nuestra juventud?  Antes de darnos cuenta ya llegamos a los 50 y nuestros sueños se han ido…  Pero lo peor fue cuando cumplimos 60. ¡Nunca pensamos que lo haríamos!. Después de eso, continuamos con tanta velocidad que de repente llegamos a los 70. No nos dimos cuenta de cuándo llegaron.

 

Cumplimos 21, llegamos a los 30, empujamos los 40, encontramos los 50, caímos en los 60 y nos golpearon los 70. Después de esto jueves, viernes, sábado y domingo se convierten en algo del día a día.  Todos los días se convierte en un círculo completo, almuerzo, tarde  y llega la hora de acostarse, y esto no termina aquí, entramos en los 90 y empezamos a decir: “Sólo fueron 92 años” cuando nos referimos a años pasados.

 

En el camino de los 90, comienzan a pasar cosas extrañas, tenemos casi 100 años y somos niños de nuevo diciendo: “Tengo 100 y medio” cuando alguien  nos pregunta cuál es nuestra edad.  Cada mes, semana y día que pasa se vuelve significativo para nosotros.

 

Envejecer es inevitable, pero mantenernos jóvenes no es imposible, después de todo estos años, sólo quiero que recuerdes esto…

 

  • Ignora los números como la edad, el peso y la estatura. Deja que los médicos se preocupen por eso.
  • Mantén solo amigos alegres. Los gruñones no te sientan bien.
  • Nunca dejes de aprender. No dejes que tu edad te engañe. Puedes aprender todo lo que quieras si tu salud te lo permite.
  • Disfruta las cosas pequeñas. Si no las puedes ver, ¡búscalas!.
  • Ríe a menudo. La edad no puede hacer nada en contra de esto. Toma cualquier oportunidad para reír que te quedes sin respiración.
  • Es bueno llorar de vez en cuando. Envejecer significa que vas a experimentar  más y más dolor y más resistencia. Sólo recuerda que debes seguir adelante.
  • Rodéate de lo que amas. No importa si es un familiar, una mascota, una planta o simplemente cosas. Rodéate de aquello que te haga feliz. 
  • Cuida tu salud. Si está bien, presérvala. Si es inestable, mejórala. Si está más allá de lo que puedes hacer, busca ayuda.
  • No tomes viajes de culpabilidad. Preocuparte por experiencia del pasado no mejorará tu situación actual. Acepta las cosas como son y trata de olvidarlas. Entra al presente, es lo único que siempre tienes.
  • Dile a tus seres queridos cuánto los amas, en cada oportunidad.
Y finalmente recuerda:

 

“La vida no se mide por las veces que respiras, 
sino por el número de veces que te quedas sin aliento”.

Hábitos Para Crear tu Buena Suerte

Claro que en la vida existe el factor suerte. En muchas ocasiones, se trata de algo inexplicable puesto que es un misterio cómo el azar puede condicionar en negativo o en positivo la existencia de un ser humano y no de otro.
Sin embargo, si damos tanto peso a la suerte, caemos en el determinismo de creer que el destino está escrito y que nos viene dado desde el nacimiento. Desde mi punto de vista, este concepto filosófico es limitante porque es contrario a la libertad. Una libertad condicionada a las circunstancias de espacio y tiempo. Hoy me gustaría proponerte cinco hábitos para crear tu buena fortuna.

Confía más en ti y delega menos en los demás

Nuestra perspectiva cambia cuando comenzamos a hacernos plenamente responsables de nuestra vida, de aquello que queremos, qué podemos hacer para alcanzarlo y a qué estamos dispuestos a renunciar (detrás de muchos éxitos, también hay renuncias personales). Busca la colaboración, crea vínculos y contactos con los que puedas compartir tu vida y contar con su ayuda en momentos puntuales. Sin embargo, para maximizar tu buena suerte tienes que hacerte responsable de ti mismo.

Siempre puedes hacer algo

La sabiduría popular, en ocasiones, tiene muchas dosis de verdad. El dicho que dice “mientras hay vida, hay esperanza” es un claro ejemplo de cómo, siempre podemos hacer algo ante una dificultad, un temor o un sufrimiento. En las circunstancias más difíciles, por ejemplo, en esas situaciones que nos producen impotencia y que nos desbordan, podemos hacer algo para aliviar el dolor. Desde esta perspectiva, evitas la pasividad de vivir desde la indiferencia.

Dónde pones el foco

Un ciclista tiene muy claro cuál es su foco durante las carreras. En la vida, también necesitas mantener este foco para no dispersarte con las continuas distracciones que vas a encontrar a lo largo de tu camino. Por ejemplo, un estudiante universitario tiene que mantener su foco en finalizar los estudios, de lo contrario, corre el riesgo de no lograr este propósito si se distrae en exceso con otras distracciones que pueden ser más apetecibles a corto plazo pero menos provechosas en relación con el futuro. Por tanto, si quieres potenciar tus opciones de buena suerte analiza no solo la repercursión directa de tus acciones a corto plazo sino también, el impacto que producen en tu mañana.

Contribuye a la buena suerte de los demás

Invierte tiempo en hacer cosas buenas por los demás, facilita la vida de aquellos que te rodean a través de tus acciones. La buena suerte es una especie de imán que atraes a tu vida como un espejo cuando dejas de lado el egoísmo de creerte el centro del mundo.

Estar atento a las oportunidades

Seguro que en tu vida has comprobado que una de las leyes de la buena suerte es estar atento al momento oportuno y al instante exacto para aprovechar las oportunidades que surgen en el momento más inesperado. Esta idea también va acompañada de las dosis de paciencia que son necesarias en muchos casos para no tirar por la borda el esfuerzo realizado al no obtener resultados visibles a corto plazo.
Vive teniendo una perspectiva real de cuál es tu marco de acción: el presente. Cuando vives el ahora con el corazón a pleno rendimiento creas la semilla de tu buena suerte como un hábito de realización personal.