¿Cómo limpiar el Karma y acumular Dharma?

La Ley del Karma pertenece al Yoga y al Budismo, y es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos. La ley del karma enseña por qué cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y unas experiencias únicas. Estas son los efectos de las incontables acciones que cada uno ha realizado en el pasado. Puesto que no hay dos personas que hayan realizado las mismas acciones en vidas pasadas, nadie puede tener los mismos estados mentales, experiencias y apariencia física que otro. Cada ser posee su propio karma individual.

La palabra karma significa ‘acción’ y se refiere principalmente a nuestras acciones físicas, verbales y mentales. Las acciones que efectuamos dejan huellas o impresiones en nuestra mente muy sutil que, con el tiempo, producen sus correspondientes resultados. Nuestra mente es comparable a un campo de siembra, y las acciones que cometemos, a las semillas que en él se plantan. Las acciones virtuosas son las semillas de nuestra felicidad futura, y las perjudiciales, las de nuestro sufrimiento. Estas semillas permanecen ocultas en nuestra mente hasta que producen su efecto, cuando se reúnen las condiciones necesarias para su germinación. Además, desde que se realiza la acción original hasta que maduran sus consecuencias, pueden transcurrir varias vidas.

Como resultado de nuestras acciones o karma, renacemos en este mundo impuro y contaminado y tenemos problemas y dificultades sin cesar. Nuestras acciones son impuras porque nuestra mente está contaminada por el veneno interno del aferramiento propio. Esta es la razón principal por la que experimentamos sufrimiento. Este es producido por nuestras propias acciones o karma y no es un castigo impuesto por nadie. Sufrimos porque hemos cometido numerosas acciones perjudiciales en vidas pasadas. El origen de estas malas acciones son nuestras propias perturbaciones mentales, como el odio, el apego y la ignorancia del aferramiento propio.

Cuando hayamos eliminado de nuestra mente el aferramiento propio y demás engaños, nuestras acciones serán puras. Como resultado de estas acciones, nuestras experiencias, nuestro mundo, cuerpo y disfrutes, y los seres que nos rodean, también serán puros. No quedará ni el menor rastro de sufrimiento, impureza ni dificultades. De esta manera, encontraremos la verdadera felicidad en nuestra mente.

¿Qué es el Dharma?

Dharma es una palabra sánscrita que significa “protección”. Con la práctica de las enseñanzas de Buda nos protegemos del sufrimiento. Los problemas que tenemos a diario tienen su origen en la ignorancia y el método para eliminarla es practicar el Dharma.

El adiestramiento en el Dharma es el método supremo para mejorar nuestra calidad de vida. Esta no sólo depende del progreso material, sino también de que cultivemos paz y felicidad en nuestro interior. Por ejemplo, en el pasado numerosos budistas vivían en países pobres y, a pesar de ello, gracias a las enseñanzas de Buda, lograron encontrar una felicidad pura y duradera.

Si integramos las enseñanzas de Buda en nuestra vida diaria, podremos resolver nuestros problemas internos y disfrutar de verdadera tranquilidad. Sin paz interior, la paz externa es imposible.

Si establecemos primero la paz en nuestro interior por medio del adiestramiento en el camino espiritual, la paz externa se impondrá de forma natural; pero si no lo hacemos así, nunca habrá paz en el mundo por muchas campañas que se organicen en su favor.

Los 10 Secretos para Transmutar el Karma y Acumular Dharma

1. Aprende a guardar silencio en los momentos de mayores turbulencias: La Paz Mental y la Paciencia son tus mejores aliados durante las crisis. Conquistar estos atributos es parte de tu evolución espiritual.

2. Evita juzgar a las demás personas: Tu percepción del mundo exterior es parte de tu mundo interior. Cuando hablas mal de los demás, estás hablando mal de ti mismo. Les haces daño y te haces daño a ti mismo. Por lo tanto, ámalos y ámate.

3. Enfoca tu atención sobre las cosas que más te agradan: A lo que te resistes, persiste. Si te enfocas en lo negativo, lo harás crecer. Si te enfocas en lo positivo, también lo harás crecer. Entonces, ¿qué eliges?

4. Mantente quieto, no es que sea malo luchar, pero recuerda que sólo es una prueba: Estás pagando viejas deudas por viejas acciones. Por lo tanto, acéptalo y déjalo fluir. Mientras más persistas en pie, en calma y aceptación, más habrás limpiado tu karma.

5. Ten esperanza, lo que parece real es sólo un mal pensamiento producto de tu imaginación. ¡Cámbialo!: Los pensamientos son cosas. La realidad está creada por tu pensamiento y el pensamiento colectivo. Cambia tu mente y cambiarás tu realidad.

6. Perdona, suelta, y libera: Tal vez sea difícil, pero es necesario. Estos sentimientos negativos son los que sostienen el ciclo del karma. Alguien tiene que romperlo, comienza a hacerlo tú!

7. Habla siempre en positivo: Las palabras también forman la realidad, tanto la tuya como la de los demás. Ten cuidado con lo que dices, sé afirmativo positivo y elige muy bien cada palabra.

8. Medita por lo menos dos veces al día ( 5 minutos sería un muy buen comienzo): Es la mejor forma de calmar la mente y tomar contacto con tu ser espiritual.

9. Visualiza situaciones agradables para ti y todos tus seres queridos: Lo que existe en tu mente se manifestará en tu realidad. Crea esa realidad tanto para ti como para tus seres queridos, estarás creando felicidad y sumarás dharma.

10. Otorga Amor sin importar lo que recibas: El Amor construye. El Amor sana. El Amor restaura. El Amor es una elección, no una reacción. Da Amor, serás más feliz haciéndolo y ganarás en Dharma.

Los cuatro miedos de la vida según los toltecas

En la antigua sabiduría Tolteca, según Kapulli y Temazcal,  se describían cuatro males fundamentales. Reconocerlos y observarlos nos ayuda a eliminarlos.

1. Miedo a la Soledad

Hay dos opciones que se pueden considerar: La primera es que el ego trabaja en su banal causa de hacerte creer que realmente estás solo, que tu estás unido a los demás, con el fin de sentirte protagonista de la vida y encontrar el reconocimiento, en todos los niveles que te imagines, en la familia, en la pareja, en el grupo de amistades, en el trabajo y en la sociedad.

La segunda opción es que el Espíritu desea que recuerdes que eres parte de una Totalidad. Que tu siempre estás unido a la energía integradora de Dios, que se manifiesta en una llama interior que tu posees, una luz que debes expandir.

Cuando le das fuerza a esa luz interior, comienzas a mirar con los ojos de tu corazón y empiezas a ser consciente de que siempre tienes compañía. Es la compañía con tu ser interior y con tu Creador Supremo. Llegarás a comprender que la soledad es una maravillosa oportunidad de la vida para compartir contigo mismo, y justamente en este momento, empezarán a aparecer aquellas personas que vibrarán con tu misma sintonía e intensidad.

2. Miedo a la escasez

Superar el miedo a estar escaso, sin dinero u oportunidades para ser cada vez más abundante, requiere de un trabajo contigo mismo. Debes darte la oportunidad para considerar que tus emociones sientan ese “deseo de merecer lo mejor para tu vida”. El sentimiento de víctima, es una señal de que el fantasma del miedo esta invadiéndote.

Hay una palabra de siete letras que, cuando la repites, empieza a dar claridad al estado de abundancia que hoy tienes. Esta palabra es “GRACIAS”. Cuando agradeces por todo cuanto tienes en este momento y por lo que llegará a ti, comienzas a ser perceptible de todas las cosas que Dios te ofrece cada día. Gracias Dios por abrir los ojos este día de hoy, por poder respirar un día más.

Gracias por la cama donde duermo, por las situaciones que parecen adversas; pero me Dejan sabiduría. Gracias Dios por la sonrisa que me regalo esa persona que no conozco. Gracias Dios por Tener trabajo, por la comida caliente, por la taza de café. Agradece y, en poco tiempo, todos tus deseos comenzaran a materializarse.

3. Miedo a la enfermedad

La enfermedad es un desequilibrio de tu estado de conciencia. Cuando empiezas a sentirte débil, está claro que perdiste tu fortaleza interior. “Enfermedad”, es una palabra compuesta del latin “in-firmus”, que significa “Sin Firmeza”. Si comienzas a erradicar las auto-culpas, estarás dejando las cárceles del saboteo mental y te liberarás de estas ataduras.

El filosofo Platón dijo: “mente sana en cuerpo sano”. Piensa positivo respecto de ti mismo. La enfermedad se contagia, perjudicando a otro ser, como se puede contagiar la salud. Reconcíliate con el pasado, perdona íntimamente en tu corazón todos los sucesos de dolor y llena tu corazón de alegría, perdón y paz.

Permanece también en silencio, porque Dios te hablará en este espacio de meditación. El remedio para la enfermedad es el Amor. Te daras cuenta que, de todos los medicamentos, el amor también crea adicción. Conviértete en un “adicto al amor”, llénate de amor, ya que nadie puede otorgar lo que no tiene, da amor y recibirás a cambio amor. Estarás cada vez mas sano y lleno de vitalidad. El mundo necesita que estés saludable, para poder cumplir tu rol de ser un gestor de cambios en este planeta, que necesita curar su alma.

Si hay algo de lo que podemos estar seguros es que, cuando Dios lo disponga, partiremos de esta vida, no antes ni después. Cuando el médico nos da la primera nalgada para que comencemos a respirar, se activa la cuenta regresiva; ese tic-tac que nos indica que vamos yendo hacia el día que debamos “parar”. Es por eso que la vida es un constante “Pre-parar”, es decir, una invitación a trascender en cada instante vivido, hasta que llegue tu turno de “parar”.

4. Miedo a la Muerte

Cierra tus ojos un momento e imagina que hace una semana que has muerto y que estás en el cementerio visitando tu propia tumba. Miras tu lapida y lees tu nombre, tus fechas de nacimiento y de partida de este mundo.

A continuación, piensa en cual es la frase que escribiría la humanidad acerca de ti, en tu propia lapida: Qué dirían de ti? Que fracasaste en muchas de las áreas de tu vida?; Que la gente agradece que hayas partido, porque les hiciste la vida amarga?; o Qué sienten profundamente tu partida y que dejaste un espacio vacío en la humanidad, que nunca nadie podrá llenar? ¿Qué diste? Qué cediste? Qué donaste? A quién ayudaste? De qué te privaste?

Escribe en un papel que es lo que deseas que quede grabado en la piedra, cuando partas de este mundo. Trabaja, día tras día, para acercarte a este enunciado que declaras. El miedo a la muerte se supera, cuando tu meta es proyectarte en la Trascendencia de tu entrega, bondad, generosidad, desprendimiento, altruismo, amor al prójimo, capacidad de despojarte, sin condiciones, sin esperar retribuciones, que vivirá en la memoria y los corazones de quienes hiciste contacto en la vida e hiciste felices.

Descubre como el silencio puede sanar cuerpo, mente y espíritu

Para la meditación mindfulness, el sonido es circular, no lineal, y su epicentro es el individuo mismo. Aún si se trata del silencio. Es decir que sin importar en dónde se esté, uno siempre será el centro del sonido. Para los sonidos, eres Dios, el centro de todo el universo. Cada sonido se dirige hacia ti en círculos.

Permanecer en silencio es una experiencia en el que “al principio estarás escuchando al mundo entero llenarte con sonidos, y después, de un momento a otro, la conciencia aparecerá y serás capaz de escuchar la ausencia total del sonido, el centro de la vida”.

¿Cómo es que el silencio puede ser tan ruidoso?

En otras palabras, es el silencio el que permite que no sólo tomar consciencia de la belleza del universo, también de “los actos de inmoralidad, enojo, agitación, disipación, desviaciones o pecados”; y así entrar al presente, con vitalidad y entereza, para separar lo puro de lo impuro. Escuchar el silencio provoca, de algún modo, mantener tanto al cuerpo como a la mente en un estado de iluminación.

Pues además, el silencio brinda una serie de beneficios a la salud:

  • Ayuda a poner en dominio la ansiedad y estrés, reduciendo los niveles de cortisol y adrenalina en la sangre.
  • Fortalece el sistema demonológico al tener bajos niveles de cortisol y adrenalina, hormonas que en exceso pueden provocar enfermedades como gripa, trastornos de la alimentación y de sueño, entre otros.
  • Permite mantener en niveles ideales la presión sanguínea, reduciendo la posibilidad de enfermedades como hipertensión, hipotensión, insuficiencia cardíaca, afecciones cerebrovasculares y enfermedades renales.
  • Aumenta la dosis de endorfinas, la cual se ve reflejada en la sensación de bienestar y felicidad, así como de la disminución del dolor físico.
  • Mejora la actividad cognitiva, tal como la atención, la memoria y el aprendizaje.

En su libro Self-Unfoldment, Manly P. Hall señala que:

La persona promedio es apenas consciente del significado de los eventos que le ocurren en un día. Algunas de las más valiosas lecciones le pasan desapercibidas. No observar atentamente, fallar en discriminar y poner el énfasis adecuado… nos priva de la conciencia de la experiencia de la acción.

Aparta unos momentos al final del día, busca el silencio y la relajación y permite que los incidentes del día fluyan a través de ti como una serie de pinturas. Es costumbre en esta práctica ir en reversa, de lo último que ocurrió en la noche hacia lo primero que sucedió al alba. Esto de tal forma que la relación entre la causa y el efecto sea más clara…

La retrospección debe ser realizada sin involucramiento personal, sin identificarse con los sucesos, para que puedan ser útiles filosóficamente. Debemos ver, más que las debilidades propias, las fortalezas de la Ley.

Usualmente esta disciplina debe ser limitada a unos pocos minutos, y debería ser practicada inmediatamente después de retirarse de las actividades. La mente debe permanecer impasible y enteramente calma. No debe haber reflejos emocionales de ningún tipo. Debe ser una experiencia en la que nos volvemos conscientes, pero en la que no reaccionamos de manera personal.

Una vez que empieces a escuchar el centro de la vida, entonces ningún otro sonido podrá distraerte. Sólo deja que te alcance este punto en que ningún sonido puede entrar, porque este punto eres tú. Sin importar el sonido externo, lo importante es recordar que tú eres el centro y, al serlo, el silencio en paz prevalece en el interior.

Te Deseo Felicidad por Richard Gere

El actor Richard Gere es un ferviente budista y seguidor del Dalai Lama, y siempre que puede acude a sus conferencias, ya sea en Nueva York, Barcelona o ahora en Australia.

Es un convencido que el budismo puede ayudar a cambiar el mundo: “Realmente significa que hay una forma de que esto funcione, de utilizar este sistema. Una forma religiosa, psicológica, que puede transformarlo todo”.

“Hay un poderoso ejercicio, muy simple, que empecé a usar hace algunos años. A quien encuentre en mi camino, sea una persona o un insecto, el primer pensamiento que asumo respecto a este momento es “Te deseo felicidad”. Y mucho más importante que la idea era esa primera vez que decía “Te deseo felicidad”.

Esto transforma completamente lo que va a ocurrir entre tú y esa persona. Digo esto desde mi experiencia personal. En ocasiones, es muy difícil cuando te encuentras con tu enemigo o cuando te ves a ti mismo en situaciones inesperadas. En este momento, creas la oportunidad de hacer más espacio alrededor de ti.

Ves cómo desaparece esa emoción negativa antes que te tome y te da tiempo a transformarla. Ves las cosas como son, como simple y evidente ignorancia, ira, temor – no de los otros, sino como ignorancia de mi parte, de su parte. Transformas esto, lo dejas ir, te vuelves al amor. ¡Te deseo Felicidad!

Aquí te dejamos 21 consejos que elaboró el espiritual y aclamado actor para que puedas tener una vida plena:

1. Olvídate de la edad cronológica, es sólo un número.

2. Mejora tus relaciones con los que te rodean, mejorará el aspecto de tu piel.

3. Despiértate siempre con una sonrisa.

4. Juega por jugar, diviértete con lo que te gusta hacer. Cumple algún sueño infantil.

5. Cuida tu alimentación, disfruta con ella, no te excedas en nada y equilibra las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas.

6. Muévete, camina, nada, practica algún deporte. Ve probando hasta que encuentres lo que mejor le sienta a tu cuerpo.

7. Aprende a ver en cada enfermedad un maestro, en cada bache de la vida una lección que aprender.

8. Sé por sobretodo agradecido.

9. Aprende cada día algo nuevo, es un seguro contra enfermedades neurodegenerativas.

10. Exprésate y escucha a los demás, abre nuevos canales de comunicación. Aprende a utilizar las nuevas tecnologías.

11. Practica algún arte. Si no lo has hecho nunca, busca un maestro e imponte una disciplina. Disfrútalo.

12. Aléjate de personas tóxicas, procura estar al lado de quien amas.

13. No contamines tu cuerpo con lo que le perjudica.

14. Abre tu corazón, no digas siempre “yo pienso”, incluye en tus mensajes “yo siento”.

15. Haz todos los días algo diferente. Toma caminos distintos, tira lo que no te sirva, renueva tu vestuario, desordena alguna de tus rutinas, prueba a entrar en lugares nuevos.

16. No te auto-limites en la forma de vestir, en la decoración de tu casa, en la música que escuchas… todo lo que hace disfrutar, si no hace daño, está disponible para todas las edades.

17. Encuentra todos los días una noticia positiva y compártela con alguien.

18. Practica la bondad y el desapego.

19. Aprende a recibir.

20. Juzga menos (mejor nada), ama más.

21. Vive cada momento, mantente presente.

Prueba a hacerlo y observa todo lo que cambiará en tu vida.

La clave para vivir en el amor incondicional

Las claves del amor incondicional según los indios Hopi.

Los Hopi, son un pueblo Nativoamericano asentados en Arizona. Son los habitantes más antiguos de esta región.

  • Eres único, diferente de todos los otros.
  • Sin reserva ni duda, permito que estés en el mundo como eres, sin un pensamiento o palabra de juicio…No veo error alguno en las cosas que puedas decir, ni hacer, sentir y creer porque entiendo que te estás honrando a ti mismo al ser y hacer lo que es verdad para ti.
  • No puedo recorrer la vida con tus ojos ni verla a través de tu corazón.
  • No he estado donde tú has estado ni experimentado lo que has experimentado, viendo la vida desde tu perspectiva única.
  • Te aprecio exactamente como eres, siendo tu propia y singular chispa de la Conciencia Infinita, buscando encontrar tu propia forma individual de relacionarte con el mundo.
  • Sin reserva ni duda, te permito cada elección para que aprendas de la forma que te parezca apropiada.
  • Es vital que seas tu propia persona y no alguien que yo u otros piensen que “deberías” ser.
  • En la medida de mi capacidad, sin denigrarme o ponerme en un compromiso, te apoyaré en eso.
  • No puedo saber que es lo mejor para ti, lo que es verdad o lo que necesitas, porque no sé lo que has elegido aprender, cómo has elegido aprenderlo, con quien o en qué periodo de tiempo.
  • Solo tú puedes sentir tu excitación interna y escuchar tu voz interna, yo sólo tengo la mía.
  • Reconozco que, aunque sean diferentes entre sí, todas las maneras de percibir y experimentar las diferentes facetas de nuestro mundo, todas son válidas.
  • Sin reserva ni duda admito las elecciones que hagas en cada momento.
  • No emito juicio sobre esto porque es imprescindible que honre tu derecho a tu evolución individual, porque esto da poder a ese derecho para mí y para todos los otros.
  • A aquellos que elegirían un camino que no puedo andar o que no andaría, y aunque puede que elija no añadir mi poder y mi energía a ese camino, nunca te negaré el regalo de amor que Dios me ha concedido para toda la Creación.
  • Como te amo, así seré amado.
  • Así como siembro, recogeré.
  • Sin reserva ni duda, te permito el derecho universal de libre albedrío para andar tu propio camino, creando etapas o manteniéndote quieto cuando sientas que es apropiado para ti.
  • No puedo ver siempre el cuadro más grande del Orden Divino y así no emitiré juicio sobre si tus pasos son grandes o pequeños, ligeros o pesados o conduzcan hacia arriba o hacia abajo, porque esto sólo sería mi punto de vista.
  • Aunque vea que no haces nada y juzgue que esto es indigno, yo reconozco que puede que seas el que traiga una gran sanación al permanecer en calma, bendecido por la luz del Gran Espiritu.
  • Porque es el derecho inalienable de toda vida el elegir su propia evolución, y sin reserva ni duda, reconozco tu derecho a determinar tu propio futuro.
  • Con humildad, me postro ante la comprensión de que el camino que veo es mejor para mi, no significa que sea también correcto para ti, que lo que yo creo no es necesariamente verdad para ti.
  • Sé que eres guiado como yo lo soy, siguiendo tu entusiasmo interno por conocer tu propio camino.
  • Sé que las muchas razas, religiones, costumbres, nacionalidades y creencias en nuestro mundo nos traen una gran riqueza y nos procuran los beneficios y enseñanzas de tal diversidad.
  • Sé que cada uno de nosotros aprende en nuestra manera única para devolver ese amor y sabiduría al TODO.
  • Entiendo que si sólo hubiese una forma de hacer algo, sólo necesitaría haber una persona.
  • Apreciaré tu luz interna única te comportes o no dé la manera en la que considero que deberías, aunque creas en cosas que yo no creo.
  • Entiendo que eres verdaderamente mi hermano y mi hermana, aunque puede que hayas nacido en un lugar diferente y creas en diferentes ideales.
  • El amor que siento es por absolutamente todo lo que ES.
  • Sé que cada cosa viva es una parte de una conciencia y siento un amor profundo por cada persona, animal, árbol, piedra y flor, por cada pájaro, río y océano y por todo lo que es en el mundo.

  • Vivo mi vida en servicio amoroso, siendo el mejor yo que pueda, haciéndome más sabio en la perfección de la Verdad Divina, haciéndome más feliz, más sano, y cada vez más abundante y gozoso.
  • Aunque a lo largo del camino puede que me gustes, sienta indiferencia por ti, o me disgustes, no voy a dejar de amarte, de honrar tu singularidad y de permitirte ser tú.
  • Esta es la llave de la paz y armonía en nuestras vidas y en nuestra Tierra porque es la piedra central del Amor Incondicional. In La K’Ech