Mantra para sanar: Ra Ma Da Sa

Hubo un tiempo en mi infancia en que estaba lo suficientemente enferma como para morir. El virus en mi cerebro inundó el resto de mí con dolor, causando parálisis temporal, fiebre masiva y luego coma. Finalmente, mi ecosistema personal se normalizó y en general, me recuperé. Pero, la necesidad de sanar continúa. La sanación, después de todo, no solo significa la recuperación de la enfermedad.

La enfermedad tiene un costo tremendo en nuestro bienestar físico y emocional. Estar en dolor lo cambia todo. El resto de tu vida se detiene. Las carreras completas pueden llegar a detenerse para abordar una crisis de salud. Sin nuestra salud, ¿qué tenemos? Amor. El amor permanece Pero, ¿y si el amor se agria y nuestros corazones se rompen, causando tanto dolor como cualquier enfermedad en un libro de texto médico? Todavía necesitamos curación, y luego no podemos pasar a la última píldora.

En Kundalini Yoga, hay un poderoso mantra para la curación. La forma en que sana es sintonizar el alma con la vibración del Universo, que es puro y sin enfermedad ni dolor.

Llamado Siri Gaitri Mantra y más comúnmente conocido como Ra Ma Da Sa, contiene en su interior ocho sonidos que estimulan el flujo de Kundalini dentro del canal central de la columna para la curación. Trae el equilibrio al núcleo de nuestro cuerpo energético y lo inunda con nueva energía.

Imagine un prisma que atrape la luz del sol y lo refracta en un arco iris. Este mantra hace algo similar con la energía curativa del Universo. Se agarra al elixir curativo de lo Divino y te permite dirigirlo en una dirección particular … ya sea dentro de ti, a otra persona, a todo el planeta, o cualquier cosa sobre la cual enfocas tu intención.

Las palabras de este mantra son:
Ra Ma Da Sa Sa Say So Hung

Ra significa el sol y conectarse con esa frecuencia te da energía.

Ma significa luna y te alinea con receptividad.

Da es la energía de la Tierra que te conecta con tus raíces.

Sa es Infinito y mientras cantas esto, tu energía se eleva hacia arriba y hacia afuera, atrayendo la curación del Universo.

Cuando cantas Sa por segunda vez, atraes la energía del Infinito hacia ti.

Say es una forma de honrar al Tú que todo lo abarca. Es personal, como un nombre secreto para Dios.

Entonces, es una vibración de fusión.

Hung es el Infinito, la vibración real. Es la esencia de la creación. (Así que hung significa, yo soy tú)

En muchas tradiciones, se dice que la curación ocurre cuando elevas tu vibración a la Alineación Divina. De acuerdo con la Ley de Atracción, la curación debe ocurrir si su vibración coincide con ella. El Siri Gaitri Mantra es una forma de elevar tu vibración a la frecuencia de la Sanación Divina.

Un día de Acción de Gracias, mi abuela tuvo un ataque al corazón. Publiqué la palabra en Facebook, y muchas personas respondieron cantando Ra Ma Da Sa por ella. Ella afortunadamente salio adelante. ¿Eso significa que ella fue sanada por el canto? No. No puedo probar eso. Pero puedo decir que su nivel de gracia de consciencia través del miedo fue notable, y que su recuperación fue rápida. También puedo decir que me ayudó en un momento desafiante. Lo sentí.

 

Todo lo que das, te lo estás dando a ti mismo

Había una señora alemana que había llegado al ashram del maestro Ramana Maharshi, y al parecer había hecho una donación de algún tipo, pero no estaba feliz por alguna razón. Ella se quejaba con Ramana y él se mantuvo en silencio.

Le pregunté al intérprete: “¿Qué es lo que quiere?”

El intérprete dijo: “Ella quiere que le devuelvan su donación. Quiere volver de nuevo a Alemania”.

Así que ella empezó a discutir. Todo estaba ocurriendo delante de Ramana. Ella comenzó a discutir con uno de los gerentes del ashram y Ramana simplemente miraba.
Entonces, Ramana dijo en Inglés: “Devuélvanle su donación y añadan cincuenta rupias más”. Lo que hicieron, y ella se marchó.

Esta era la naturaleza (de Ramana Maharshi). Él nunca veía nada malo. Nunca apartaba a nadie de su amor. No importa lo que hicieran, quiénes eran, dónde estaba su ego, él comprendía y amaba a todos de la misma manera.

Recuerdo, cuando él le devolvió su donación además de unas pocas rupias más, la tarde siguiente, un devoto le preguntó: “Ramana, ¿por qué hiciste eso?”

Y Ramana explicó: “Cuando ella nos dio una donación, ¿a quién crees que se la dio? Se la dio a sí misma, pues sólo hay un Sí mismo. Cuando ella se la llevó, ella se la quitó a sí misma. Cuando vuelva a Alemania estoy seguro de que va a tener problemas financieros hasta que aprenda que todo lo que das sólo te lo estás dando a ti mismo, porque no hay dos, o tres, o cuatro sí mismos, sólo hay un Sí mismo”.

Y esto incluye todo lo que haces en tu vida, la forma en que miras a otra persona, simplemente estás viéndote a ti mismo.

La única cosa que puedo hacer por ti es amarte, porque yo me amo a mí mismo y tú eres yo mismo.
Cuando digo que amo a Mí mismo, no me refiero a yo como persona. Cuando uso las palabras Mí mismo o Sí mismo, me refiero al infinito, a la omnipresencia. Incluye todo en este universo. Así que cuando me amo a mí mismo, estoy obviamente amando a todos y a todo lo que existe.

También me doy cuenta de que todo lo que existe es una proyección de mi propia mente, así que no me identifico con las imágenes, me identifico con la fuente, con la consciencia, con la realidad absoluta, con la unidad final, con el nirvana, con el vacío.

Mientras estoy hablando contigo me doy cuenta de que me estoy hablando a Mí mismo, porque sólo hay un Sí mismo.
Si sólo pudieras recordar esto en tu trato con los demás, cualquiera que sea la manera de tratar con otra persona, lo estás haciendo por Ti mismo.

Somos lo que pensamos: este es el punto esencial de la sabiduría budista

Todos los fenómenos están incluidos en la mente. No hay nada que exista fuera de la mente. La naturaleza de la mente en sí misma es la iluminación.
-Rongzompa

La sabiduría budista es un cauce abundante, del cual se desprenden diversas corrientes. El budismo ha evolucionado en diferentes escuelas algunas de ellas muy diferentes entre sí y con prácticas sumamente complejas y elaboradas. Pero todos los “budismos” comparten una noción básica en la cual puede sintetizarse esta religión, que es a su vez también una ciencia de la mente: somos lo que pensamos o, dicho de otra manera, nuestros procesos cognitivos son el mundo que vivimos y, también, aquello en lo que meditamos en eso nos convertimos. Lo central al budismo, a diferencia de la ciencia moderna materialista, es la mente, todo lo demás se deriva de ella. Como ha dicho el maestro budista Alan Wallace, si uno no cree que la mente o la conciencia es fundamental -la raíz de todo lo que experimentamos- uno no puede ser realmente budista. Puesto que evidentemente uno es entonces materialista y el materialismo cae en uno de los extremos que describió Nagarjuna al considerar que no existimos más allá de un soporte material finito, es decir, una forma de nihilismo.

somos lo que pensamos

El que quizás sea el texto budista más famoso de la historia, el Dhammapada, inicia con estos versos:

Lo que somos es resultado de lo que hemos pensado;
es fabricado por nuestros pensamientos, está compuesto de nuestros pensamientos.
Si uno habla con una mente contaminada,
el sufrimiento sigue tan seguro
como la rueda de un carro sigue al buey que la empuja.
Si uno habla o actúa con un pensamiento puro,
la felicidad sigue tan seguro
como una sombra que nunca se aleja.

Una traducción alterna empieza:
Toda experiencia es precedida por la mente, conducida por la mente, fabricada por la mente…

Las enseñanzas Budistas

Las enseñanzas del Buda histórico, aunque vastas y diversas, generalmente se suelen resumir en las cuatro nobles verdades. A grandes rasgos: el mundo (samsara) es sufrimiento; el deseo (tanha) es la raíz del sufrimiento; el sufrimiento puede cesar a través del desapego y el correcto entendimiento de la realidad (nirvana); existe un sendero o un procedimiento correcta para lograr esto, el cual se conoce como el óctuple noble sendero y el cual tiene tres pilares shila (disciplina o ética) samadhi (concentración o pacificación de la mente) y prajna (sabiduría o discernimiento). Ahora bien, este esquema en realidad también tiene como fundamento el principio de que la mente es la raíz del mundo que experimentamos: la mente es el origen del samsara/nirvana.

Particularmente los vehículos del mahayana y del mantrayana harán énfasis en que la raíz de todo este mundo -cuya característica esencial es el sufrimiento-, o la causa que subyace a la causa del deseo (el deseo que es lo que encadena a la conciencia al mundo a través de las inscripciones o improntas del karma) es la ignorancia (avidya, en sánscrito), una mente contaminada o una mente que no funciona de manera óptima. Este no funcionar de manera óptima es esencialmente percibir las cosas de manera dual o separada, como un sujeto separado e independiente de un mundo de objetos; para el theravada el énfasis en el error de la mente estará situado en no entender que las cosas son impermanentes por lo cual cuando la mente se adhiere a su objeto y desea (ya sea con avidez o aversión) se condena a sufrir -puesto que el objeto no podrá ser poseído permanentemente y aquello que hoy produce placer mañana producirá dolor. De cualquier manera esto aparece en el esquema de la originación dependiente de los 12 nidanas o eslabones que originan y mantienen el samsara: siendo el primero la ignorancia, la cual da pie a los sankharas (tendencias; Herbert Guenther traduce “constructores de realidad”), que generan la conciencia, que genera el cuerpo y así sucesivamente en un circuito relativamente cerrado… El profesor Elías Capriles explica la causa del sufrimiento desde la perspectiva del mahayahana en su libro Budismo y Dzogchen:

Hay una casua del trishna [deseo en pali; tanha]) o sed de existencia (impulso a confirmarnos como un yo sustancial y ansia para colmar una carencia esencial) que el hinayana considera como la causa del dukha [sufrimiento].  Esta causa tanto del trishna como del dukha que de él dimana, es la avidya o marigpa [ignorancia en tibetano]: un error o delusión que nos hace tomar lo relativo como absoluto, lo dependiente como independiente, lo insustancial como sustancial, lo condicionado como incondicionado, lo insatisfactorio como susceptible de proporcionar satisfacción, y así sucesivamente.

Así podemos ver claramente que es la mente, en su modo deludido que es el modo default del samsara, lo que origina el sufrimiento. Es por supuesto la mente en su modo correcto o depurado el origen también del nirvana o del estado libre de sufrimiento. Nirvana es sabiduría, samsara es ignorancia -esto no sólo es el fundamento del budismo sino de casi cualquier camino espiritual (véase por ejemplo “la verdad os hará libres” del Evangelio o el “conócete a ti mismo”, del Oráculo de Delfos). La sabiduría, que el budismo mahayana notará es en realidad el modo prístino de la mente no oscurecida por la transmigración en el samsara, tiene su base justamente en notar y hacerse responsable de que lo que nos sucede tiene su causa en la mente, en nuestros pensamientos y actitudes. Como dice uno de los entrenamientos de la mente del maestro budista Atisha: “lleva toda la culpa a uno”, ese uno que tiene toda la culpa es la propia mente, específicamente la mente ignorante. El esquema, por otro lado, es perfectamente científico en tanto a que establece una causalidad que no tiene como base lo material sino que extiende esta noción con primacía a la mente: lo que pensamos y vivimos en nuestro interior no existe en un vacío inerte, no está separado de lo que experimentamos, es una continuidad dinámica e interdependiente. En un sentido fundamental, aunque remoto y hermético en la confusión de miles de vidas vagando en el samsara, las objetos que nos rodean y los eventos que nos suceden son solamente maduraciones de nuestro karma. No alcanzamos a ver la liga de nuestra mente y el mundo, la falsa separación de lo interno y lo externo.

Habiendo registrado en su base la preeminencia de la mente, el budismo desarrolla una serie de técnicas para purificar y llevar a la mente a su estado de funcionamiento óptimo, el cual es igual al despertar o a la realización (la percepción perfecta de las cosas como son). Estas técnicas son diversas y van desde técnicas meditativas como el cultivo de la concentración y la paz mental (el shamata), la visión penetrante (vipashyana) o cosas como meditaciones de compasión (tong-len en la tradición tibetana) y amor bondadoso (metta o maitri), las cuales ayudan a desvanecer la rigidez neurótica del ego. Asimismo se cultivan ciertas virtudes como son los seis o diez paramitas (perfecciones de la mente-cuerpo) o los cuatro catalizadores que llevan a la mente al despertar, también conocidos como los cuatro inconmensurables.

Recuerda el budismo es purificar la mente

Por último, un breve apéndice para mencionar que aunque el budismo habla de que todo tiene su origen en la mente esto es diferente a la noción new age reduccionista de “creer es crear”. El budismo hace énfasis justamente en lo no-creado, en lo no-construido (asamskrita). No se trata de creer en algo para crear una realidad idealizada, sino de purificar la mente para dejar que las cosas sean como son, ya perfectas, libres y luminosas, justamente porque son de la naturaleza de la mente que es una luminosidad que se da cuenta. En cierta forma la frase “creer es crear” es correcta, ya que la mente es la verdadera “joya que concede todo los deseos” de la que hablan los textos. Pero es necesario matizar ya que es absurdo pensar que con sólo convencernos de que una cosa es de tal forma entonces se manifestará en correspondencia a nuestra creencia. En realidad nuestros hábitos son mucho más profundos y poderosos que las creencias superficiales con las que nos identificamos y son éstos los que determinan nuestra realidad cotidiana. En otras palabras, sólo creemos que creemos lo que decimos que creemos (con lo que buscamos crear nuestro ideal); en realidad creemos otras cosas, miles de cosas que se contradicen, creencias propias de cada una de los miles de identidades que operan en nosotros, arraigadas en nuestra habituación, y que emergen en relación a ciertas causas y condiciones. No hay una verdadera coherencia e integración en nuestra creencia. Si la hubiera el mundo que experimentamos sería idéntico al mundo que creemos. Para poder crear -o ver con fidelidad- lo que creemos es necesario realizar primero todo un proceso de deshabituación a través de una re-habituación positiva. El maestro budista Thinley Norbu enseñó que en el budismo se utilizan hábitos positivos para purificar la mente y lograr ir más allá de todo hábito, que es el estado natural, despierto, en el cual ya no ha división entre sujeto y objeto, y por lo tanto ya no hay deseo. Se utilizan creencias positivas, basadas en las experiencias visionarias de la tradición, para llegar a un punto en el que ya no hay ninguna creencia. Se cultiva el karma positivo para llegar al estado en el que ya no hay más karma.

Fuente: pijamasurf

7 acciones para convertirte un imán para el amor

1 – Aprende que debes dar amor para recibir amor

Si empiezas a demostrar que eres capaz de mostrar este sentimiento al mundo, sin ataduras ni miedos, estarás list@ para poder recibir amor de otra persona. No solo debes mostrarle a tu pareja que la amas, díselo a tus familiares, amigos, mascotas. Lo más importante es que tus palabras se acompañen de actos que las demuestren.

2 – Aprecia el amor que te rodea

Si te obsesionas fuertemente con encontrar el amor de tu vida, el amor romántico de pareja, estarás dejando de lado y no serás capaz de apreciar el amor que te rodea y que se encuentra a tu alrededor. El amor es amor, de cualquier tipo, y si lo tienes en tu vida hará que estés vital y brilles con luz propia. Así que no te olvides del amor de tus amigos y familiares, solo por estar buscando el amor de pareja.

3 – Cultiva tu amor propio

Lo primero que debes hacer para que los demás te acepten, es aceptarte tu tal y como eres. Visualiza lo maravillos@ y completa persona que eres y muéstrate así frente a los demás. No tengas miedo de mostrarte auténtic@, esa es la única forma en la que vas a brillar más.

4 – Aparta de tu vida todo lo tóxico

Igual que desintoxicamos nuestro cuerpo cuando algo no funciona interiormente, también debes aprender a alejar de tu vida todo aquello que no le hace bien. Esto debe hacerse con frecuencia, ya que diariamente estamos expuestos a cosas que no son buenas para nosotros, ni para encontrar el amor. Deshazte de malos hábitos, malas compañías, heridas del pasado, etc y ya verás como tu luz interior empieza a brillar más y más.

5 – No te alimentes de tus propios miedos

Si quieres convertirte en un imán del amor debes tener en cuenta que te estas exponiendo a que te hagan daño. Así que pregúntate si prefieres vivir con miedo y seguridad de que no te harán daño o vivir plenamente el poder del amor, aunque eso suponga que puedas sufrir.

6 – Conviértete en un imán

Para encontrar el tipo de amor que deseas, debes convertirte en su propia fuente. Ábrete a este sentimiento y ya verás que rápidamente entra en tu vida, pero vigila, si esperas algo a cambio por recibir este amor, tendrás un problema y es que dejarás de ser imán para ser una persona que se nutre de ese sentimiento sin importarle nada más.

7 – Descúbre cuáles son tus verdaderas pasiones

Tus pasiones son las que te empujan a seguir adelante con plena energía. Esas pasiones no están en nuestra mente, sino en nuestro corazón, por eso para brillar con luz propia, debes darte la oportunidad de realizar aquello que más te gusta.

Haciendo lo que te hace sentir viv@, estarás radiante, y esa luz atraerá a muchas personas hacia ti.

Una vez sigas estos 7 pasos, verás como pequeños cosas empiezan a cambiar tu vida y tu interior. Te amarás más a ti mism@ y eso permitirá que los demás también te amen más fuertemente. Además, vivirás una vida mucho más plen@ y empezarás a cultivar ese imán que atrae personas que vibraran con la misma energía que tu. No desistas si las cosas no salen como esperabas a la primera, todo tiene su ritmo. Solo debes confiar en ti, creer que puedes hacerlo y mostrarte tal y como eres.

Meditación guiada para amar

Meditación guiada para el amarEscucha todas nuestras meditaciones en nuestro canal de youtube:https://www.youtube.com/channel/UCIAA_1yXs9Nwk93qweS7PIw

Posted by El Mundo del Yoga on Tuesday, November 7, 2017

 

*Fuente: alberte spindona

Las 3 claves del agua para lograr lo que deseas

Dado que el 80 % de tu cuerpo es agua. A nivel inconsciente la forma más rápida de lograr transformar la energía que te rodea en lo que tu desees es comportándote como el agua. ¿No lo habías pensado nunca?. La naturaleza es el gran ejemplo que siguen todos los inventores y científicos para alcanzar las mejores tecnologías y los mejores remedios para el bienestar y evolución humanas.

Los diferentes estados del agua, son los grandes maestros del proceso en el que un ser humano transforma su propia energía. Lo cual significa, entre otras cosas, que no hay proceso negativo, ni proceso inservible, todos los momentos de tu vida, incluidos los malos han servido y seguirán sirviendo para materializar todos tus deseos.

El agua tiene tres procesos diferentes:

  1. Cuando es sólida (hielo)
  2. Cuando es líquida (agua)
  3. Cuando es vapor (gas)

Cuando el agua es sólida, es cuando sus moléculas están más unidas, cuando es líquida están un poco separadas, y cuando el agua se convierte en vapor hay un gran espacio entre sus moléculas.

¿En qué consiste entonces el gran conocimiento que nos otorga la madre Naturaleza a través del agua? Vamos a imaginar que somos la molécula de oxígeno del agua, y que las dos de hidrógeno son las energías negativas que en ocasiones bloquean e impiden que se materialice nuestro sueño.

¿Qué sucede cuando las moléculas de agua se acercan mucho al hidrógeno de las otras moléculas? Que se forma el hielo.

¿Qué sucede cuando tú te acercas mucho a las energías negativas, o lo que es lo mismo, cuando dejas que entren en tu pensamiento, en tus emociones, en tus ideas? Que te vuelves rígido, inflexible, que alejas el amor de ti, el amor es calor, el hielo es frío, te vuelves un bloque de hielo, en el hielo no hay vida, no puede haber creación, por lo tanto no hay materialización posible.

¿Qué sucede cuando las moléculas de agua se alejan mucho del hidrógeno de las otras moléculas de agua? Que se forma el gas.

¿Qué sucede cuando tú te alejas de las energías negativas, o lo que es lo mismo, cuando no permites que entren en tu pensamiento, en tus emociones, en tus ideas? Que te vuelves relajado, flexible, que acercas el amor a ti, el amor es calor, así que te vuelves puro gas, una sustancia que es como la conciencia, es invisible, puede viajar, no es estática. Tanto en el gas como en la conciencia, hay espacio libre para la creación y materialización de cualquier sueño o deseo.

Y lo más importante: Cuando te vuelves gas, regresas al inicio, cierras el círculo, vuelves al lugar donde se creó tu sueño o deseo: la conciencia. Te transformas en pura conciencia, en ese estado interior, tu sueño se materializa a la velocidad de la luz.

El agua es el principio de la vida, el sustentador de vida, el creador de vida. Las moléculas de agua son especiales, tienen el privilegio único de poder transformarse en sólido (hielo), líquido (agua) y vapor (gas). Cuánto mayor es la presión y menos distancia hay entre las moléculas se forma una sustancia sólida, cuanto menor es la presión y más distancia hay entre las moléculas se forma una sustancia gaseosa.

¿Qué tiene esto que ver con la materialización de un sueño?

Pues tiene que ver y mucho. La conciencia es puro gas, es vapor, no es sólida, no tiene un cuerpo físico, la conciencia es la que crea, la que materializa, cuando te sientes identificado sólo con tu cuerpo y las energías negativas te afectan, en ese momento eres como las moléculas de agua solidificadas, como si fueras un bloque de hielo, frío, inflexible, sin embargo cuando sales de ese estado, alejas de ti las energías negativas y no dejas que te afecten, te conviertes en gas, que es lo mismo que decir, que en ese momento vives desde tu conciencia, creando desde ella, manteniendo las energías negativas alejadas de ti, sin acceso a poder tocarte ni afectarte en manera alguna, eres flexible, puedes volar, viajar, eres como el gas.

La cocreación es mucho más biológica de lo que habíamos pensado. Es intrínseca a la vida, tanto en esta dimensión como en otras. La particularidad de la cocreación en la Tierra, es que puede comportarse de tres maneras distintas, como sólido, como líquido o como vapor. La solución a todos los problemas lo hemos tenido tan cerca todo este tiempo. La solución estaba en el agua. El agua ocupa el 80 % del cuerpo humano y el 70 % del planeta Tierra, ¿cómo no iba a tener importancia en la cocreación el comportamiento del agua? La naturaleza ha sido y siempre será la fuente de todo conocimiento. Para la construcción de los paneles solares, los ingenieros copiaron de la naturaleza el proceso de la fotosíntesis. La seda puede estirarse hasta el 135 % de su longitud, sin romperse, se utiliza como material de sutura quirúrgico reabsorbible, y en la elaboración de chalecos antibala y en sectores como el de la auto-moción.

Científicos de Bélgica, Francia y Canadá se fijaron en las luciérnagas y en sus paneles reflectores para idear un nuevo recubrimiento para luces LED – la más parecida a la luz natural- que las hicieran más brillantes y eficientes. ¿El resultado? Un aumento del 55% en eficiencia en comparación con las tradicionales. El radar y el murciélago utilizan el mismo principio: el eco. El animal emite un sonido que rebota al encontrar un obstáculo y analiza el eco recibido. Así logra conocer la distancia, midiendo el tiempo de retardo entre la señal que ha emitido y la que ha recibido. El murciélago, para evitar interferencias, ajusta las frecuencias de los sonidos que emiten lo que facilita la orientación. Esta técnica facilitaría al ser humano una manera de desarrollar nuevos tipos de radares y sonares que eviten posibles interferencias de otras máquinas electrónicas.

Namaste,

 

*Fuente, reconciliacion cuantica