El Yoga y la fibromialgia

La relajación física y mental van de la mano con esta actividad y es que la práctica de yoga para las personas que padecen fibromialgia es altamente recomendado por médicos, reumatólogos, psicoterapeutas y especialistas en general, sus múltiples beneficios hace que sea tomado en cuenta como una disciplina atractiva para la persona con fibromialgia así como sus familiares y como un medio alternativo de recuperación muy entretenido.

La fibromialgia es una enfermedad reumática caracterizada por un dolor crónico en tendones, músculos huesos y articulaciones que afecta en todo el cuerpo, fatiga extrema, dificultad para dormir, hipersensibilidad, dolor de cabeza, problemas de pensamiento y memoria, entre otros.

Las personas con fibromialgia por lo general tienen dificultades para realizar cualquier actividad física, por más sencilla que pueda parecer una tarea cotidiana, a la persona con esta enfermedad le resulta todo un desafío. La fibromialgia presenta entre sus síntomas dolor muscular, de articulaciones y tendones, problemas de concentración, de conciliación de sueño, entre otros males que con voluntad y dedicación pueden aliviarse.

Entre lo que se recomienda a las personas con fibromialgia están las de llevar a cabo ejercicios suaves, de baja intensidad, que repercute sobre todo en la movilidad de las articulaciones y en la relajación de músculos tensos, para ello la práctica de yoga ha resultado ser de gran utilidad.

yoga posturas para fibromialgiaUn estudio realizado por la Health & Science University de Oregon sugiere la importancia del yoga como posible aliado contra la enfermedad, las personas encargadas del estudio sometieron a prueba a 53 mujeres con fibromialgia con la mitad de esa cifra practicando yoga, mientras que el segundo grupo recibió la medicación de rutina para esta patología.

Pasadas las ocho semanas los autores realizaron pruebas físicas y presentaron un cuestionario a las voluntarias, para observar los resultados de las clases de yoga, comentan los responsables de este trabajo, que “redujo las alteraciones del sueño en un 23,9%; la depresión, en un 41,5%; la pérdida de memoria, en un 25,2%; la ansiedad, en un 42,2%”.

Al parecer el yoga si ayuda significativamente a las personas con fibromialgia, más allá del estiramiento físico, su correcta ejecución tiene efectos en la corrección de postura, el mantenimiento de equilibrio, la distribución de la fuerza por todo el cuerpo, la meditación y la relajación que tiene incidencia en el sistema nervioso, lo que deviene en una mejora en obtener sueño reparador lo que alivia gratamente el circulo vicioso fatiga – falta de sueño – fatiga, la mejora del sistema respiratorio a través de la respiración diafragmática y una mejor salud mental, en fin, son muchos los beneficios que trae el yoga en la persona con fibromialgia.

Es importante tomar las precauciones médicas necesarias antes de empezar a llevar a cabo la práctica de yoga. Esta actividad originaria de la india como es conocido se realiza a través del posicionamiento del cuerpo en diferentes posturas o “asanas”, cada una de ellas tiene su dificultad, por lo que es prudente iniciarse con aquellas que sean más fáciles de realizar y que requiera menor carga corporal para luego ir progresando en las diferentes posturas que según cómo vaya respondiendo el cuerpo resulte adecuada.

Hacer clases de yoga para la fibromialgia con un maestro resulta más beneficioso y menos riesgoso para la persona con fibromialgia, por lo tanto antes de asistir a las clases de yoga es necesario notificar al instructor sobre la enfermedad que padeces para el trato acorde a las limitaciones físicas.

 

Posturas o asanas recomendadas para personas con fibromialgia

Apanasana

Apanasana se logra iniciando con una postura de reposo sobre una colchoneta o superficie lisa y plana. Manteniendo los pies sobre en el suelo y las piernas de forma horizontal. Luego, coloca tus manos sobre las rodillas y sin dejar caer la cabeza al suelo exhala profundamente llevando las rodillas hacia tu pecho. Inhala y regresa a la posición inicial.

Setu bandhasana

Conocido como la postura del puente, se inicia tumbado en una colchoneta o superficie plana y lisa, con los brazos junto al tronco. Dobla las rodillas, con los pies sobre el suelo separados la altura de los hombros. Acerca las plantas de los pies a los glúteos. Agarra los tobillos con las manos. Inspira para levantar las caderas y luego la espalda del suelo. Arquea la columna para levantar más las caderas. Respira de forma uniforme y aguanta durante 20-30 segundos. Suelta los tobillos y baja suavemente las caderas y las espalda hasta el suelo.

Paschimottanasana

Conocido también como postura de la pinza sentada, se inicia sentado con la espalda derecha, piernas estiradas al frente y juntas, unes los dedos índices y los pulgares de la mano formando un triángulo,, inspiras, levantas los brazos lo más estirados que puedas exhalando, inclina el tronco lentamente hacia adelante, hasta que las manos toque los dedos de los pies, toma los talones con las manos y flexiona los brazos llevando los codos hacia el suelo, deja que tu frente descanse sobre las rodillas, el cuello relajado y respira normalmente en esa postura al menos 45 segundos, volver a repetir estos mismos pasos.

Estas posturas son una muy pequeña muestra del total de asanas que se pueden lograr en las actividades yoguicas, pero exhibe una breve introducción de con que iniciarse en esta práctica tan saludable y lo más importante aún para su bolsillo y comodidad: ¡lo puedes hacer desde casa!, eso sí, con mucha moderación y si es posible con una persona que le guíe a realizar los asanas sea un instructor especializado o un familiar/ amigo que sirva de apoyo.

Lo relevante de llevar ya un tiempo practicando yoga con fibromialgia (y sin ella) es que está más que demostrado sus múltiples beneficios a la salud corporal y mental, ayuda a desestresarse, olvidar por un tiempo los dolores, salir del mundo sedentario que nos impone en contra de nuestra voluntad la fibromialgia y nos permite elevar la movilidad corporal que tanto afecta esta enfermedad. Es tu decisión experimentar un cambio físico y espiritual.

La ansiedad según el Dalai Lama

Necesitamos asegurarnos que el sentido de hermandad y unidad con los demás no sean solo ideas abstractas que profesamos, sino compromisos personales que ponemos en práctica de manera consciente.

por el Dalai Lama y Arthur C. Brooks. Traducción de Gonzalo Brito. Artículo original publicado en el New York Times, el 4 de noviembre del 2016.

En muchos sentidos, nunca hubo un mejor tiempo para estar vivos.

La violencia azota varios rincones del planeta y todavía mucha gente vive bajo regímenes tiránicos. Y aunque todas las grandes religiones enseñan el amor, la compasión y la tolerancia, una cantidad inimaginable de violencia se perpetra en nombre de la religión.

Sin embargo, menos personas son pobres, menos tienen hambre, menos niños están muriendo y más hombres y mujeres pueden leer que nunca antes en la historia. En muchos países, el reconocimiento de los derechos de las mujeres y de las minorías es hoy una norma. Por supuesto que aún hay mucho que hacer, pero hay esperanza y hay progreso.

Sol, por Catalina Segú

Ilustración de Catalina Segú

Qué extraño resulta, entonces, ver tanta ira y tanto descontento en algunos de los países más ricos. En los Estados Unidos, Gran Bretaña y el continente europeo, la gente está convulsionada con una gran frustración política y con ansiedad sobre el futuro. Mientras que los refugiados e inmigrantes claman por una oportunidad de vivir en estos países seguros y prósperos, quienes ya viven en estas tierras prometidas sienten una gran inquietud por sus propios futuros, bordeando la desesperanza.

Mientras que los refugiados e inmigrantes claman por una oportunidad de vivir en estos países seguros y prósperos, quienes ya viven en estas tierras prometidas sienten una gran inquietud por sus propios futuros, bordeando la desesperanza.

¿Por qué?

Una pista proviene de la investigación sobre cómo los seres humanos florecemos y nos desarrollamos en nuestro potencial. En un sorprendente estudio, los investigadores descubrieron que las personas mayores que no se sentían útiles para los demás tenían una probabilidad tres veces mayor de morir prematuramente que aquellos que sí se sentían útiles. Esto nos habla de una verdad humana más amplia: Todos necesitamos ser necesarios.

Ser “necesarios” no es lo mismo que el orgullo egoísta o el apego poco sano a la adulación de los otros. En cambio, consiste en la necesidad humana natural de servir a nuestros compañeros seres humanos. Como lo dijo un sabio budista del siglo XIII, “si uno enciende una lámpara para los demás, también iluminará su propio camino”.

“Si uno enciende una lámpara para los demás, también iluminará su propio camino”

Prácticamente todas las grandes religiones enseñan que el trabajo diligente al servicio de los demás es parte de nuestra naturaleza esencial y, por lo tanto, está en el corazón de una vida feliz. Las investigaciones científicas confirman estos elementos compartidos por las diversas tradiciones de sabiduría. Los estadounidenses que priorizan hacer el bien a los demás tienen el doble de probabilidad de reportar que se sienten felices con sus vidas. En Alemania, las personas que intentan servir a la sociedad tienen cinco veces más probabilidades de reportar que se sienten felices en comparación a quienes no ven el servicio como algo importante. El altruismo y la alegría son cualidades que están relacionadas. Mientras más nos sentimos conectados con el resto de la humanidad, mejor nos sentimos.

Esto ayuda a explicar por qué el dolor y la indignación están invadiendo las naciones más prósperas. El problema no es la falta de riqueza material. Es el aumento de la cantidad de personas sienten que nadie les necesita, que se sienten desconectadas de sus sociedades.

Comparado con lo que ocurría hace cincuenta años, actualmente en los Estados Unidos hay tres veces más hombres en edad activa que están fuera de la fuerza de trabajo. Este patrón se replica actualmente en muchos países desarrollados, y las consecuencias no son solo económicas. Sentirse inútil es un golpe duro para el espíritu humano. Nos lleva al aislamiento social y al dolor emocional, creando las condiciones para que las emociones difíciles echen raíz.

Sentirse inútil es un golpe duro para el espíritu humano. Nos lleva al aislamiento social y al dolor emocional, creando las condiciones para que las emociones difíciles echen raíz.

¿Qué podemos hacer? La primera respuesta no es sistémica, sino personal. Cada uno tiene algo valioso que compartir. Deberíamos comenzar cada día preguntándonos: “¿Qué puedo hacer hoy para apreciar los regalos que los demás me ofrecen?” Necesitamos asegurarnos que el sentido de hermandad y unidad con los demás no sean solo ideas abstractas que profesamos, sino compromisos personales que ponemos en práctica de manera consciente.

Cada uno tiene la posibilidad de convertir esta intención en un hábito. Pero quienes están en cargos de responsabilidad tienen una oportunidad especial de expandir la inclusión y construir sociedades que realmente necesiten a sus miembros.

Los líderes necesitan reconocer que una sociedad compasiva debe crear una riqueza de oportunidades laborales con sentido, de tal manera que cada persona que pueda contribuir tenga la oportunidad de hacerlo. Una sociedad compasiva debe ofrecer a los niños una educación y preparación que enriquezca sus vidas, tanto con una comprensión ética como con habilidades prácticas que puedan conducir a su seguridad económica y la paz interior. Una sociedad compasiva debe proteger a los más vulnerables y al mismo tiempo no hacer que estas políticas entrampen a las personas en la miseria y la dependencia.

Construir una sociedad así no es tarea sencilla. Ninguna ideología ni partido político tiene todas las respuestas. Creencias equivocadas de todas las partes contribuyen a la exclusión social, y para trascenderla harán falta soluciones innovadoras de todas esas partes. De hecho, aquello que nos une a nosotros dos en la amistad y la colaboración no es una política común o la misma religión. Es algo más simple: la creencia compartida en la compasión, en la dignidad humana, en el valor intrínseco de cada persona para contribuir positivamente a crear un mundo mejor y con más sentido. Los problemas que enfrentamos trascienden las categorías convencionales, así que nuestras amistades y nuestros diálogos también deben trascenderlos.

Ninguna ideología ni partido político tiene todas las respuestas. Creencias equivocadas de todas las partes contribuyen a la exclusión social, y para trascenderla harán falta soluciones innovadoras de todas esas partes.

Mucha gente está confundida y atemorizada al ver la ira y la frustración extendiéndose como un reguero en sociedades que han sido seguras y prósperas. Pero el rechazo a contentarse con la seguridad física y material revela algo hermoso: un hambre universal de sentirnos necesarios. Trabajemos juntos para construir una sociedad que alimente esta hambre.

2 Mudras para la ansiedad

Los mudras son patrones de posiciones de los dedos, manos y muñecas que se han utilizado en la India desde tiempos antiguos para restablecer el equilibrio físico y mental. Cada uno de estos gestos sagrados es un pequeño universo, una representación del mundo exterior y la naturaleza de la realidad. Existen muchos mudras, pero el hinduismo considera que hay 24 principales, que en ocasiones se realizan junto con las asanas o posturas de yoga. La tradición budista también ha retomando los mudras para devolver el balance al flujo de energía vital en el cuerpo y la mente. Estos son dos mudras que pueden llevarte a encontrar la calma dentro de ti:

1. Kalleshwar mudra

Este mudra ayuda a calmar la mente y las emociones, por lo cual también tiene un efecto positivo en la digestión. Además, aumenta la concentración y mejora el ánimo. Este mudra puede realizarse el tiempo que se desee.

-Junta las puntas de tus dedos medios.

-Junta las puntas de tus dedos pulgares.

-Mantén los dedos medios y pulgares derechos.

-Dobla el resto de los dedos y deja que se toquen en los puntos de las articulaciones.

2. Dhyanamudra

También conocido como “mudra de la meditación” se puede practicar de 15 a 20 minutos, a la vez que uno se sienta en una posición de meditación. Realizar esta práctica por las mañanas potencia sus efectos. Hacer este mudra ayuda a  mejorar la concentración, por lo cual es muy socorrido por los estudiantes. También te libera de estrés y la tensión.

-Siéntante cómodamente en una posición de meditación. Puede ser sentado en posición de loto, medio loto, sukhasana o en una silla

-Mantén tu cuello y espalda erguidos.

-Concéntrate en tu respiraicón.

-Coloca el dorso de tu mano izquierda sobre la palma tu mano derecha.

-Junta tus pulgares.

Es verdad que cuando experimentamos ansiedad nos sentimos totalmente abrumados por nuestros pensamientos y emociones. Sin embargo, un día a la vez podemos recordarnos con gentileza las palabras de Buda:

Tu peor enemigo no puede dañarte tanto como tus propios pensamientos.

Meditar cuando se realizan los mudras es un excelente primer paso para reconocer esos pensamientos y empezar a entrenarnos como amos de nuestra mente. Es un proceso arduo, pero las recompensas son dulces.

Mudras para la ansiedad

#Mudras para la #ansiedadAquí más información acerca de estos mudras y una meditación guiada para la ansiedad: http://mundodelyoga.com/2-mudras-para-la-ansiedad/

Posted by El Mundo del Yoga on Thursday, February 8, 2018

Si quieres conocer más acerca de los mudras da click aquí.

Via:  Mudras: 25 Ultimate Techniques of Healing

La Calma Según el Dalai Lama

Lo que tengo ahora es calma, y me costó muchas tormentas conseguirla

La calma llega a nuestras vidas cuando aprendemos a priorizar lo importante y dejamos a un lado el ruido y todo aquello que no hace más que quitarnos felicidad

El Dalai Lama nos suele decir que es imposible conseguir la paz en el mundo si, primero, no obtenemos la calma en nuestro interior, en nuestra propia mente y corazón.

Bien, en realidad en nuestro día a día no pretendemos dar respuesta a los problemas del mundo, nos basta. sencillamente, con “estar bien” y esa tranquilidad tiene mucho que ver sin duda con el concepto de “calma”.

Estar en calma significa saber decir basta a las preocupaciones, a los pensamientos obsesivos. Dejar a un lado lo que produce infelicidad, molestia o malestar para alcanzar una armonía interior que tiene mucho que ver también con lo que nos envuelve.

No es fácil alcanzar este estado puesto que, en muchos casos, algo así supone, en primer lugar, hacer frente a muchas tormentas personales para las que no siempre estamos preparados.

Te explicamos cómo conseguirlo.

La calma que llega después de la tormenta

Estamos seguros de que en más de una ocasión habrás experimentado lo siguiente: darte cuenta de que no podías más en tu relación con una persona y, finalmente, tener que decirle la verdad sobre cómo te sientes.

Este tipo de situaciones son procesos normales en nuestro ciclo vital. Ahora bien, el problema llega cuando, lejos de hacerles frente, permitimos que se alarguen y que, además, unos problemas se entremezclen con otros.

En caso de no poder o no saber priorizar necesidades, nuestra vida se convierte poco a poco en una red de araña donde quedamos atrapados. El ruido mental y las tormentas de nuestro alrededor nos van quitando la felicidad.

Toma nota de qué pasos deberíamos seguir para alcanzar una adecuada calma interior –y exterior–.

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Aprender a reflexionar

Podemos llamarlo reflexionar, meditar o, simplemente, pensar. Lo creamos o no, el disponer de, al menos, una hora al día para nosotros mismos en la que estar en silencio y conectar con nosotros mismos es algo muy terapéutico.

  • Lo ideal es poder disponer de una hora por las mañanas para poder analizar en qué situación estamos, qué necesidades tenemos, qué nos molesta, qué nos preocupa y qué podríamos hacer.
  • A lo largo del día ya es más complicado poder pensar en silencio y en calma, así que sería muy adecuado establecer una cita diaria con nosotros mismos donde poder meditar y cumplirla siempre. Convertirlo en rutina.

Aprende a simplificar tu vida

¿Qué significa realmente simplificar la vida? Cuando una persona empieza a meditar, a reflexionar o a pensar en sus propias prioridades, se da cuenta de que hay muchas cosas de las que podría prescindir.

  • Simplificar significa saber qué es importante para nosotros y darle prioridad.
  • Si hay personas que te traen conflictos, malestares, preocupaciones o miedos, tal vez sea el momento de poner distancia.
  • Si hay algo de ti mismo que no te gusta, es momento también de cambiar o, al menos, de iniciar dicho proceso.
  • Piensa que una vida sencilla es, en ocasiones, la más placentera, ahí donde cada uno de nosotros somos capaces ser felices con lo que nos rodea, sin artificios ni complicaciones.
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No a la crítica, practica la aceptación

Una vez hemos sido capaces de dejar a un lado lo que nos hace daño es momento de avanzar sin buscar culpables a todo lo vivido.

  • Si te ves obligado a dejar a tu pareja o algún amigo, no alimentes ese instante complicado buscando culpables o acumulando ira o resentimiento.
  • Las emociones negativas son el lado opuesto de la calma interior. Jamás tendremos calma mientras existan miedos u odios. Hemos de aprender a aceptar y a evitar las críticas.

Practica la gratitud

Sabemos que no siempre resulta fácil practicar la gratitud cuando nos han decepcionado, cuando nos han traicionado o, simplemente, cuando hemos vivido más tristezas que alegrías.

  • Sin embargo, algo tan sencillo como enfocar las cosas desde una perspectiva más respetuosa, calmada y agradecida nos ofrece, sin duda, un gran equilibrio interior.
  • Practicar la gratitud es también un modo de liberación y de apagar muchas tormentas. Supone reconocer el bien que nos hacen los demás y entender que la vida también tiene cosas muy hermosas de las que disfrutar.
  • Una mente que está en calma es una mente agradecida que saber establecer prioridades, que respeta y que sabe llevar una existencia sencilla y  humilde.
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Estar en calma no tiene nada que ver con reducir al mínimo nuestra actividad cotidiana, se trata solo de hallar ese punto de maravilloso equilibrio donde nada nos sobra y nada nos falta.

Es llegar a ese momento de nuestra vida en que, por fin, podemos decirnos aquello de “estoy bien, no necesito nada más”.

Algo maravilloso que vale la pena alcanzar en algún momento. Te proponemos que inicies este viaje interior hacia la calma hoy mismo.

Fuente: mejor con salud

21 consejos para el Alma

[vc_row][vc_column][vc_column_text]El alma es el ser, el “Yo” que habita en el cuerpo y actúa a través de él. El alma vendría a ser la esencia de las personas. Sin el alma es como una lámpara sin electricidad, una computadora sin el software. Con la introducción del alma, el cuerpo adquiere vida, visión y oído, pensamiento y habla, inteligencia y emociones, voluntad y deseo, personalidad e identidad.

Cuidar el alma es una labor artesanal y artística, es pausado, delicado, gradual y compasivo. El Cuidado del Alma es una forma fundamentalmente diferente de considerar la vida diaria y la búsqueda de la felicidad. A continuación 21 Consejos para el Alma:

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1. No Reacción. Te hagan lo que te hagan, te digan lo que te digan, te adulen o te agredan, tú solamente deja fluir y no reacciones. Así cortarás el Karma y el Universo fluirá para tu bien. Él te compensará.

2. Desapego de todas las formas. Porque son temporales, porque no puedes controlar su desaparición, muerte o extinción.

3. Viaja Liviano de equipaje. Es decir no te pongas mochilas en la espalda, ni cargues con pesados lastres. Solo acepta llevar lo indispensable en este viaje.

4. Suelta perdón a todos. No te envenenes el alma. El que se daña eres siempre tu, mientras tanto el mundo sigue girando y tú te enfermas.

5. Enamórate de la vida. De todo lo que el universo contiene, sé un apasionado del hoy de tus mañanas, de tus tardes, de tus noches. Ama tu vida.

6. Cada paso que des, a cada momento, hazlo desde el ser, desde la conciencia, no desde el pensamiento que siempre está condicionado por el ego.

7. Vuélvete “Presencia”. Aquí y ahora. Enfoca tu vida en el momento presente como si no tuvieras pasado, ni memoria, como si no tuvieras futuro.

8. Recuerda que “Morirás”. No un día, no una semana, ni una temporada. Sino para siempre. Tu cuerpo físico morirá. No te aferres.

9. Acepta no saber qué pasará mañana, vuélvete nuevo cada día un nuevo ser. Renuévate como la vida misma.  Quítale el polvo a tus pensamientos viejos y recíclalos. Invéntate de nuevo en cada amanecer. ¿Quién dijo que eres el mismo? Todos tus átomos se están modificando permanentemente. Solo son tus ideas las que te hacen creer lo contrario. No seas un hombre viejo en un cuerpo joven.

10. No eres tus pensamientos. Eres ese ser que reside en la intimidad de tu alma, donde eres infinitas posibilidades y versiones de ti mismo. No te limites escogiendo solo una de esas opciones que eres. Sé todas las posibilidades, permanece en un estado de conciencia sin elección.

11. Que el amor sea tu lema, tu estandarte y tu guía. Que sea el punto de partida y el de llegada. Pero que sea sobre todo el camino. Vuélvete el amor, renunciando a las mentiras del ego, y abrazando tu alma.

12. Amigate con tu historia, así curarás tus traumas. Es lo que es. No seas necio, o loco, tratando de modificar algo que ya ES como es.

13. Medita, reza, cuida tus espacios de soledad y de silencio. Vacíate de ti, y llénate de Dios.

14. Aún estás vivo. Aún hay tiempo para disfrutar de este maravilloso mundo, encontrar tu camino y la razón por la que estás aquí. No te quejes, no te lamentes, cae arrodillado dando gracias porque estás vivo.

15. No Pienses con la mente hazlo con el corazón. Detén esa mente que escudriña, analiza, revisa y juzga todo. Esos constantes y repetitivos pensamientos, son más de lo mismo. Desde allí, desde esa lucha interior de tu mente, nada cambiará. Tus pensamientos solo te hacen ruido y entretienen, pero no resolverán ni crearán nada. Usa tu cerebro para cosas puntuales como tu trabajo y aquellas actividades que requieran pensar. El resto del tiempo solo “Sé”.

16. Elige siempre la salud. En tus alimentos, en tus pensamientos, en tus emociones, en tus relaciones, en tu mirada, en tu acciones, en tus palabras, en todo elige ser sano. Naciste sano, no elijas enfermarte.

17. Confía en Dios. Ten fe. No trates de conocer a Dios. Conócete a ti mismo y Dios se revelará en ti.

18. Emprende el mejor viaje que puedas realizar, el viaje de regreso a ti mismo. Ese viaje que es tu mejor aventura y es también tu conquista y tu legado. Eres muy importante. Puede ser que seas solo una gota en el océano, pero sin esa gota el océano está incompleto. Vacío de ti. Dios te ha creado por algo. Averigua el por qué.

19. Ayuda a los otros a encontrar su camino. No hay mejor regalo, no hay mejor amor. El servicio es alegría.

20. Sé feliz en todas las circunstancias de tu vida. Tú no eres tus circunstancias. No te identifiques con tu historia. Regresa a la fuente de la felicidad que es tu alma. Allí vive Dios. En ti.

21. Que tu vida sea un testimonio. Un milagro, un canto de esperanza, un granito de arena, una voz que se sume a la gran sinfonía de la creación.

No vivas en vano. No lo permitas. ¡Despierta! Ilumina el mundo.

Fuente : Cosmp Plug[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]