¿Cómo soltar?

Recuerda no hay una forma correcta y única de hacer las cosas. Lo realmente importante no es el cómo porque siempre aparece cuando sabemos el por qué/para qué y sentimos la determinación.

El dejar ir implica ser conscientes de un sentimiento, dejarlo crecer, estar con él, y dejar que siga su curso sin querer que sea diferente o hacer nada en relación con él. Significa dejar que el sentimiento esté ahí y centrarte en dejar escapar la energía tras él. El primer paso es permitirte a ti misma/o tener la sensación sin resistirla, airearla, temerla, condenarla o moralizar sobre ella. Abandonar el juicio y ver que solo es una sensación. La técnica consiste en estar con la sensación y entregar todos los esfuerzos por modificarla de alguna manera. Dejamos de querer resistir la sensación. Es la resistencia la que mantiene activa la sensación. Cuando renuncias a resistir o tratar de modificar la sensación cambiará a un nuevo sentimiento que será acompañado de una sensación más ligera. Una sensación que no es resistida desaparecerá a medida que la energía tras ella se disipe.

Podemos dividir el proceso de soltar en los siguientes pasos:

1) Dirige tu mirada al interior y date cuenta de la sensación. Respira y siente. Reconoce los sentimientos a medida que van surgiendo. Déjalos aflorar.

2) Ponte en contacto con la sensación. Es posible que la identifiques en alguna parte de tu cuerpo. Déjala crecer, deja que los sentimientos estén ahí y que sigan su curso.

3) Abandona toda intención de querer modificar los sentimientos, todo juicio sobre la sensación y todo intento de resistencia. En algunas ocasiones nos resistimos a la sensación porque queremos un resultado determinado o una solución concreta a nuestra negatividad. También encontramos resistencia porque en el fondo no queramos aceptar lo que esta pasando.

5) Céntrate en la sensación, no en los pensamientos. No son más que racionalizaciones de la mente para intentar explicarte la presencia de la sensación. Si los prestas atención se auto-reforzaran creando más pensamientos. Deja ir toda expectativa. Siente libremente sin ataduras.

6) Desvía tu atención de los sentimientos (es algo opcional). Ya has reconocido y aceptado la sensación en ti misma/o. Estás eligiendo soltarla porque quieres libertad, felicidad y soluciones. Como ejemplos puedes tomarte una taza de café, ir al baño, colocar algo, abrir y cerrar las cortinas… Estas simples acciones permiten pasar de modo negativo a modo positivo.

7) Enfócate en soltar la energía y deja ir los sentimientos. Estate dispuesta/o a permitir esta liberación, a ampliar tu visión y permanecer en la apertura mental. Una vez liberada la tensión interna, tu mente creativa (previa a todos tus mapas y actitudes mentales) puede fluir dándote nuevas ideas, perspectivas más amables de ti misma/o y del entorno junto con soluciones que no podías ver porque permanecías aferrada/o a los sentimientos.

Cuando permites soltar la sensación, la energía se libera y se produce un descenso de la tensión interna. Te sientes mejor, más ligera/o, más tranquila/o. No me creas ponlo en práctica.