Alternativas vegetales a la leche animal

Las leches vegetales son bebidas que se elaboran con frutos secos, cereales y semillas y tienen un aspecto similar a la leche de origen animal. Las leches vegetales son el reemplazo ideal para quienes no desean o no pueden consumir leche de vaca.

 

leches-vegetales

 

La leche de vaca genera en algunas personas:

-hinchazón abdominal

-gases intestinales

-intolerancia a la lactosa

-malestares digestivos

-alergias

 

Beneficios para la salud de las leches vegetales son:

-ayudan a reemplazar a la leche de vaca en dietas veganas o con intolerancia a la lactosa

-ayudan a tratar afecciones como estreñimiento, síndrome del colon irritable, malestares digestivos

-tienen pocas calorías y grasas por lo que ayuda a adelgazar o mantener el peso

-no aumenta el colesterol las leches vegetales

-mejora las defensas del cuerpo

-ayudan a cuidar la salud cardiovascular

-aportan gran cantidad de vitaminas y nutrientes al organismo

 

Las leches vegetales más saludables son:

-leche de soja

-leche de almendras

-leche de castañas

-leche de nueces

-leche de arroz

-leche de alpiste

-leche de avena

-leche de trigo

-leche de coco

-leche de quínoa

-leche de sésamo

-leche de mijo

-leche de cebada

-leche de amaranto

 

Muchas de las leches vegetales no se venden en las tiendas por lo que se deben preparar en forma casera por lo que son aun más saludables, ya que no se usan productos artificiales.

Es recomendable preparar estas leches vegetales y consumirlas dentro de los 24 horas para que mantengan todas las vitaminas, minerales y nutrientes.

Las leches vegetales son muy ricas y saludables por lo que vale la pena incluirlas en nuestra dieta.

Fuente: Blog de Farmacia

Consejos de yoga para principiantes

¿Qué es el yoga? Esta suele ser la primera pregunta que se hace la gente que quiere empezar a practicarlo para conseguir todos sus beneficios. El yoga es una disciplina, más que un deporte, porque no trata solo de cultivar el cuerpo, sino también la mente, y el alma. Esta disciplina, que cada día tiene más adeptos, parece haberse convertido en una moda. En Best You damos unos consejos sobre cómo dar vuestros primeros pasos en el mundo del yoga.

Una clase para principiantes, no siempre significa que sea fácil.Dependiendo del profesor y del estilo, una clase para principiantes puede ser difícil. Si parece demasiado fuerte, quizá debas probar con otro estilo de yoga. Si no te sientes cómodo con tu profesor, si no te transmites lo que quieres recibir en tu práctica a través de él, puedes buscar a otra persona para que te guíe.

No es necesario comprarse ropa especial. Debes sentirte cómodo en la práctica. Usa ropa holgada, y que te permita hacer los movimientos suavemente. Ten en cuenta que necesitas movilidad en todo tu cuerpo, en todas tus articulaciones. Piensa también que harás posiciones de yoga en la que estarás con la cabeza debajo, como el ‘perro boca abajo’ y si llevas algo demasiado ancho puede que la camiseta se te baje a la cabeza, por lo que quizás te sea útil llevar debajo un sujetador deportivo, o quizás una camiseta que no sea tan ancha.

¡El mejor puesto es delante! Quizás te pueda dar un poco de temor al principio, o de vergüenza. Verás mucho más de cerca cómo el profesor hace cada postura y escucharás mejor cada palabra que dice. No te preocupes por los estudiantes que están detrás de ti. En el yoga se intenta siempre estar muy concentrado en la práctica personal.

Ten a mano los accesorios necesarios antes de comenzar la clase. Es bueno que tengas a mano un bloque, una cuerda e incluso una manta. Hay posiciones en las que necesitarás ayudarte con estos accesorios. Por ejemplo, para la ‘postura del triángulo’, podrías necesitar un bloque para apoyar la mano sobre él. O para posturas donde necesites apoyar la cabeza, o las rodillas en el piso haciendo presión, una manta debajo viene muy bien.

Realiza tu práctica sin zapatos. Esto principalmente es por tu seguridad. De otra forma puedes resbalar sobre la esterilla de yoga. Además, te ayuda a tener un mejor apoyo para sostener tu cuerpo en una posición. Mejoras tu equilibrio. Te permite separar cada dedo de tus pies lo más que puedas.

No te exijas demasiado. Si tienes lesiones o cirugías previas, lo mejor es que se lo comentes a tu profesor al llegar a la clase. Deja que tu cuerpo se adapte a los nuevos ejercicios, a los nuevos movimientos, sin forzar. Escucha tu cuerpo. No luches contra él, no lo estreses. Con la práctica irás haciendo poco a poco, cada vez más.

Pregúntale a tu profesor todas las dudas. Si no tienes algo claro, siéntete libre de preguntar y de comentarle lo que quieras. Es preferible entender bien algo antes de hacerlo que entrar en la postura con incertidumbre. Si no te sientes cómodo de preguntar durante la clase, hazlo cuando se acabe, pero nunca te quedes con dudas.

Al hacer una postura que no habías hecho antes observa primero.Cuando haces una postura por primera vez, lo mejor es mirar primero cómo lo hace tu profesor y escuchar las instrucciones mientras lo hace. Si lo intentas hacer a la vez, te puede resultar más difícil. Así que la primera vez, asegúrate de mirar y escuchar bien cómo lo hace tu profesor, antes de hacerlo tú.

No lo dejes antes de probar otros estilos de yoga y otros profesores. Si no te sientes cómodo en una clase, prueba con otro estilo de yoga, y con otro profesor antes de decidir no practicar más. Cada maestro tiene una presencia y transmite una energía diferente. Por eso a veces toma un par de clases conectar y descubrir al profesor adecuado para ti.

Ten siempre tu mente y tu corazón abiertos. Y lo más importante de todo, ¡no olvides respirar, sonreír y disfrutar tu práctica!

Fuente Best you

Trucos para mantener el balance en las posturas de Yoga

Encontrar el balance es aprender a esperar. Lo mas difícil de mantener el equilibrio es controlar la ansiedad, es evitar poner la mente en “me voy a caer” o en lo que va a pasar después, es mantenerte y respirar, mantenerte en el verdadero aquí y ahora sin impaciencia ni incomodidades.
No estamos acostumbrados a no hacer nada. Y en las posturas de balance eso es lo que buscamos no hacer nada, solo respirar, y existir; llegar a un punto en el que sentimos que flotamos, que no tenemos ni que estirar más ni hacer más fuerza, es buscar el punto cero, con los pensamientos  y con el cuerpo.
Aquí algunos Trucos que utilizo en mi práctica personal para llegar y sobre todo mantener el punto cero, el balance:
Paso 1: Creación de una Fundación
Sin base no hay nada. No podemos pararnos de cabeza, ni de manos ni hacer contorciones si no tenemos un base firme. La alineación del cuerpo, sin importar si la postura es de pie, sentado, acostado o invertido, siempre buscamos hacer línea recta entre caderas, rodillas, talones, manteniendo esa distancia de separación y lo mismo con las manos, codos y hombros.
Es el primer paso, la distancia a la que separo las extremidades del cuerpo es lo que va a dar la base. La parte del cuerpo que toca el piso debe estar siempre arraigada a él.
Paso 2: Drishti
Hacia donde se dirije la mirada es parte de la postura, y en los asanas de balance es la parte más importante, por lo general va ir al entrecejo. Siempre descansar la mirada en una dirección sin emitir juicio mental de lo que vemos. Si se nos es más fácil cuando somos principiantes podemos buscar un punto fijo al cual ver mientras entramos en la postura y lo mantenemos hasta que salimos del asana.
Paso 3: Abdomen
En el Abdomen (Core) es donde esa la fuerza de todas las posturas, mantener las Bandhas activas en todo momento, pero en especial contraer el abdomen en las posturas de balance va a hacer una gran diferencia entre mantenernos sin caernos.
Paso 4: Pensamientos
Deja ir de largo todos los pensamientos que vengan a tu mente, no te detengas ni le prestes atención a ninguno. Tu única intención es respirar. Mantente enfocado todo el tiempo en tu Ujaji y en tu abdomen. No descuides la respiración por la postura. Al respirar fluidamente la postura se va armar sola, el cuerpo va a tener la libertad de en entrar en la postura sin resistencia.

10 consejos para practicar yoga en casa

Practicar yoga en casa nunca ha sido tan fácil. Si eres principiante en yoga o relativamente nuevo y quieres establecer una práctica de yoga en tu propia casa, es importante hacer un poco de trabajo preliminar antes de lanzarse al ruedo. Para evitar lesiones y maximizar la potencia de tu experiencia yóguica, una cuidadosa preparación y una pequeña inversión pueden hacer que tu aprendizaje de yoga en el hogar sea viable, eficiente y divertido.

Aquí te mostramos diez consejos para ayudar a establecer una práctica de yoga en casa.

1) Crea un espacio

Establece un espacio dedicado a la práctica del yoga. Asegúrate de que está libre de muebles que puedan suponer un riesgo para ti cuando haces las diferentes asanas de yoga. Tu espacio debe ser limpio y sereno. Decóralo con imágenes y objetos que creen una sensación de paz en tu corazón.

2) Invierta en herramientas de trabajo

Si aún no tienes una esterilla de yoga, comprate una. Hay esterillas de yoga para todos los bolsillos y gustos. Asegúrate de que tienes dos bloques y una correa para las modificaciones y considera hacerte con una manta de yoga. No sólo te va a mantener caliente cuando te relajas en savasana sino que también pueden ser enrolladas para ayudarte a modificar posturas. Puede que necesites 2 almohadas para ponerte debajo de las rodillas, y probablemente querrás al menos uno de estilo zafú o cojín de meditación.

3) Toma precauciones para prevenir lesiones

Cuando practicas yoga en casa, es tu responsabilidad asegurarte de que no te haces daño a ti mismo. Mantén tu espacio libre de obstáculos como muebles y juguetes de los niños, y si es posible, haz yoga en una habitación con suelo de madera. Las superficies blandas pueden provocar lesiones en las articulaciones y una alfombra gruesa hace que el equilibrio sea difícil.

Christel Pierron (Seva Simran Kaur), un experimentado profesor de Hatha Yoga, Yogadanza y Kundalini Yoga en Cape Cod, advierte: “Nunca fuerces una postura. Si vas a buscar tus límites, es mejor tener un maestro que te pueda ver y ayudarte a ir más lejos. En casa, tómatelo con calma. No compitas con tu cuerpo. Ama a tu cuerpo, nutre tu cuerpo, y entrégate. Entrégate, calienta, practica las posturas que ya conoces … así es como en una práctica en casa debe ser. Para las posturas más difíciles deberías ir a una clase, donde el profesor puede crear un ambiente seguro para ti.”.

4) Elige tu estilo de Yoga

Hay tantos estilos de yoga para elegir que puede ser un poco intimidante al principio. Pero en lugar de sentirte abrumado, ¡emociónate! Hay tantas formas para elegir, que si no te gusta una, tienes un montón más para probar. El Hatha Yoga es la forma más común de yoga, pero hay varias escuelas de Hatha yoga donde elegir. Pierron recomienda que los principiantes tratan algo así como Yoga Iyengar o Yoga Kripalu para ayudarles a aprender la mecánica de una postura. Si el movimiento dinámico y la meditación profunda es lo que de verdad amas, el Kundalini Yoga puede ser el estilo perfecto para ti. Busca maestros y estilos que se ajusten a tus necesidades, que te sirvan de inspiración para tu práctica en casa.

5) Consigue una enseñanza

Una vez que encuentres un estilo y un maestro que te guste, ve a unas clases de yoga. Puedes trabajar con un maestro para encontrar una serie adecuada que después puedas hacer en casa. Dice Pierron: “Nada sustituye a un profesor que te da una enseñanza personal.”

6) Haz más investigaciones

Si no puedes encontrar un maestro en tu ciudad, o si quieres seguir formándote tú mismo acerca del yoga, invierte en algunos libros de yoga en casa. Te pueden servir como referencias útiles para aprender a dominar las asanas.

En Internet hay una gran cantidad de recursos para una práctica de yoga en casa. Puedes buscar en iTunes algún podcast de yoga que se adapte a tu nivel e intereses. También puedes buscar videos en Youtube con instrucciones y consejos sobre la práctica de yoga en casa.

7) Llévate el yoga contigo

Aun cuando no estés en casa, puedes mejorar tu práctica de yoga en casa. Hay aplicaciones para smartphones y tablets que te pueden servir para estudiar asanas de yoga cuando estés de viaje, o incluso practicar el pranayama. Muchas aplicaciones de yoga son gratuitas y otras, son muy asequibles.

8) Se suave

“Si eres un principiante en yoga, comienza como tal, estés en forma o no”, aconseja Christel Pierron. Comienza con pequeños incrementos de tiempo. Tomatelo con calma al comenzar una práctica de yoga. El Yoga no fue diseñado como una rutina de ejercicios, sino como una forma de lograr la unión espiritual con lo divino y purificar el cuerpo para prepararlo para la meditación. Respeta la disciplina y tu cuerpo lo suficiente como para darle tiempo para adaptarse a su práctica.

9) Establece un estado de ánimo

Para muchos, la buena música durante el yoga es una de las mejores partes de la práctica. Considere tener un reproductor de música en tu espacio de yoga. Comienza a coleccionar música que conduzca a una hermosa experiencia de yoga y haz una lista de reproducción sólo para tu práctica.

10) Medita

El propósito del yoga es apoyar la meditación. En tu práctica de yoga en casa, no te olvides de tomar un tiempo después de tu entrenamiento para meditar y relajar la mente mientras se relaja el cuerpo. Hay muchas formas de meditación. Prueba algo simple, como sentarte con la columna recta, cerrar los ojos y concentrarte en la respiración. Los beneficios de la meditación incluyen desde la reducción de la presión arterial a mejorar tu estado de ánimo.

Recuerda que el yoga es una práctica de honrarte a tí mismo y a tu cuerpo. Tómate tiempo para redescubrir el cuerpo y el alma de un modo enriquecedor. Trata de encontrar el tiempo en tu ocupada vida para tomar aunque sea diez minutos para tí mismo en tu nuevo espacio sagrado. Las tensiones del día y del mundo fuera de tu espacio de yoga puede parecer apremiantes y urgentes, pero en última instancia, si los platos están limpios o la lavadora está lista no es tan importante como que te sientas a gusto con tu cuerpo y contigo mismo. Comienza tu práctica de yoga en casa poco a poco y sigue de manera constante y suave.

Fuente: Yogateca